Durante años, el rojo Ferrari ha reinado sin discusión en el mundo de la manicura. Era el color de la sofisticación, de la seguridad, de ese «nunca falla». Pero las tendencias no se quedan quietas. En 2026, el protagonismo cambia de carril y acelera hacia un tono inesperado pero tremendamente sofisticado: las uñas verde Porsche 911 GT3. Un color que no busca gustar a todo el mundo, sino conquistar a quien aprecia el diseño, la precisión y el lujo con personalidad.
El rojo empieza a sentirse demasiado visto. Sigue siendo bonito, sí, pero ya no sorprende. En un contexto donde la moda apuesta por lo exclusivo, lo medido y lo menos obvio, surge la necesidad de un color que transmita poder sin estridencias.
(Foto: @m.o.n.a.j)
Y ahí entra el verde característico de Porsche, un tono con historia, carácter y ADN deportivo. No es un verde cualquiera: es profundo, elegante, técnico, casi arquitectónico. Exactamente lo que representa el 911 GT3 o el Carrera 3.2 dentro del universo del automóvil.
Porsche ha demostrado durante décadas que el verde puede ser sinónimo de velocidad y prestigio. Tonos como el Irish Green o los verdes de inspiración racing han acompañado a modelos icónicos y se han convertido en símbolo de exclusividad. Trasladado a las uñas, este color comunica algo muy concreto: seguridad, sofisticación y una estética cuidada al milímetro. Es un verde que cambia con la luz, que se ve diferente según el acabado y que eleva cualquier look sin necesidad de adornos excesivos.
(Foto: Porsche)
En 2026, las uñas verde Porsche se consolidan como parte del nuevo lujo silencioso. Funcionan igual de bien con manicuras cortas y limpias que con diseños más elaborados, pero siempre mantienen ese aire de menos es más. El acabado brillante recuerda a la carrocería recién pulida de un deportivo; el mate aporta modernidad y un punto moderno; el satinado añade profundidad y elegancia. Es un color versátil, favorecedor y sorprendentemente fácil de combinar.
Además, este verde encaja perfectamente con la nueva mentalidad estética: piezas bien hechas, referencias claras y una narrativa detrás de cada elección. Llevarlo en las uñas no es sólo seguir una tendencia, es hacer un guiño al diseño industrial, a la ingeniería y a la idea de que el lujo no necesita ser evidente para ser reconocido.
Así, el 2026 marca un cambio de era. El rojo Ferrari no desaparece, pero deja de ser el centro del escenario. En su lugar, el verde Porsche 911 GT3 toma la delantera como el color de quienes buscan algo distinto, con historia y carácter. Porque, igual que en el mundo del motor, las verdaderas leyendas no gritan: avanzan firmes, elegantes y dejan huella.