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Cristina González desafía las reglas de la moda con sus bolsos de asas originales: «No es un camino fácil»

(Foto: Cristina González)

Coincidiendo con la Semana de la Mujer, hoy hablamos con una joven diseñadora que se ha propuesto romper con la fast fashion, sabiendo que no es un camino nada fácil. En tiempos de tendencias instantáneas y armarios en constante rotación, Gonter propone una pausa. Una pausa elegante, medida y profundamente estética. La firma fundada por Cristina González, nacida en Xaló (Alicante) y con sólo 24 años, convierte la marroquinería artesanal en una declaración contemporánea de estilo. Aquí, las asas de sus bolsos no son un detalle: son el centro del discurso creativo.

(Foto: Gonter)

«No quería simplemente un bolso bonito, quería un bolso que perdure»

Esa frase resume el ADN de la marca. Cris lo tuvo claro desde que comenzó sus estudios de Diseño y Gestión de Moda: quería crear su propio universo. «Desde que empecé mis estudios tuve muy claro que quería tener mi marca», explica. Aunque no supo hasta el último momento que se enfocaría en la marroquinería, el destino parecía estar escrito en clave de piel y tradición.

Tras terminar la carrera, comenzó a trabajar en la empresa familiar, ajena al sector, con un objetivo firme: ahorrar para lanzar su proyecto. «Tenía un propósito y un objetivo muy marcado», recuerda. Y con esos primeros ahorros, y mucha deliberación, decidió probar suerte.

«No es un camino fácil, pero me siento muy orgullosa y muy feliz de la decisión que tomé»

La primera colección, Cé, está formada por tres modelos en ediciones limitadas. Bandoleras rectangulares de líneas geométricas, solapa imantada y un estudiado juego de pliegues y curvas que dialogan con la arquitectura clásica. Pero el verdadero golpe de efecto está en las asas: ondas irregulares unidas por anillas, rectas con tachas metálicas o frunces que evocan volantes. Elementos inesperados que transforman lo funcional en icónico.

«Bandoleras rectangulares de líneas geométricas, solapa imantada y un estudiado juego de pliegues y curvas que dialogan con la arquitectura clásica»

La producción se realiza entre Ubrique —cuna de la piel de lujo— y talleres artesanos de Sax (Alicante), donde cada pieza se confecciona con hilos Gütermann y curtido semi-cromado que aporta suavidad y resistencia. Artesanía española contemporánea, sin artificios y sin prisas.

En cuanto al color, la apuesta es clara: seis tonos neutros pensados para trascender temporadas. «Nuestro objetivo siempre ha sido crear piezas que realmente te acompañen en tu vida, más allá de las tendencias pasajeras», afirma. Negro y beige son los más versátiles; el verde forest y el deep-blue, los que más sorprenden en persona.

(Foto: Gonter)

«El serraje sería el día y el cuero la noche»

Cada modelo se ofrece en cuero y en serraje, dos acabados que modifican por completo la personalidad del bolso. El cuero transmite firmeza y sofisticación; el serraje, suavidad y cercanía. En lo práctico, el primero es más resistente; el segundo exige más mimo, pero ambos mantienen la esencia de calidad.

La coherencia estética es otra de las claves. Cris quiere que cada pieza se reconozca incluso sin logo. «Queremos que todos los colores y acabados hablen el mismo lenguaje», explica. Una identidad clara, reconocible y honesta.

Y mirando al futuro, aunque aún quiere consolidar esta primera colección de bolsos, sueña con bolsos de mayor formato: tote bags y shoppers que mantengan intacta la esencia. Su inspiración, confiesa, nace de la cultura y la tradición españolas.