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La chaqueta ‘bomber’ de María Pombo: cuesta 90 € y es de una marca bilbaína que tunea blazers masculinas

(Foto: @mariapombo)

En un momento en el que la moda busca cada vez más propósito, historia y singularidad, hay prendas que logran capturar el espíritu del presente. La última en hacerlo ha sido la chaqueta bomber que ha lucido María Pombo, una pieza que en cuestión de horas ha despertado el deseo de miles de seguidoras y ha vuelto a demostrar el poder prescriptor de la influencer madrileña.

Firmada por la marca Gabby & Addy, la prenda pertenece a la línea Le Pliage Martha, una reinterpretación contemporánea del clásico bomber que parte de un concepto muy particular: transformar blazers masculinas vintage en piezas femeninas con carácter propio. El resultado es una prenda que combina el rigor de la sastrería con la actitud urbana de una cazadora bomber, capaz de elevar incluso el look más básico.

(Foto: @mariapombo)

No es casualidad que el modelo se agotara casi inmediatamente. Su precio –90 euros– la convierte en una pieza relativamente accesible, pero lo que realmente explica su éxito es la filosofía detrás de la marca. En lugar de producir en masa, Gabby & Addy trabaja con un sistema muy particular: cada prenda es única. Aunque el patrón se repita, los tejidos y estampados nunca son exactamente iguales, de modo que cada clienta termina llevando una pieza irrepetible.

Este planteamiento entronca con una nueva forma de consumir moda, en la que la exclusividad ya no se mide únicamente por el precio o la etiqueta, sino por la historia que hay detrás de la prenda.

«Hace tiempo que las tendencias dejaron de estar de moda. Ahora la gente quiere saber qué hay detrás de lo que compra. Buscan piezas que duren, que tengan sentido, que les representen»

La bomber que ha elegido María Pombo encarna precisamente esa filosofía. Parte de una blazer masculina cuidadosamente seleccionada, que después se desmonta, se restaura y se rediseña en talleres locales. El proceso creativo se divide en tres fases: primero se selecciona la prenda original valorando su tejido y estructura; después se limpia y se repara; y finalmente llega la transformación creativa mediante moulage y ajustes de patronaje.

(Foto: @mariapombo)

Para la marca, el objetivo no es simplemente reutilizar una prenda, sino reinterpretarla. «Para nosotras significa proyectar cómo vemos a la mujer del ahora: poderosa, trabajadora y que quiere comodidad», explican. Es una manera de «feminizar las blazers« que va más allá de estrechar la cintura o modificar la silueta. Se trata de reinterpretar la prenda desde una mirada contemporánea.

Detrás de esa visión hay también una historia que conecta con la evolución de la moda femenina. «Las americanas nacieron para vestir a hombres, incluso en contextos de guerra, y durante mucho tiempo era impensable ver a una mujer con una«, recuerdan. Con el tiempo, diseñadores como Coco Chanel o Yves Saint Laurent comenzaron a reinterpretar la prenda hasta convertirla en símbolo de poder femenino. «Nosotras simplemente seguimos escribiendo ese capítulo, pero desde la sostenibilidad y el presente», añaden.

El éxito de la pieza también evidencia algo que la industria conoce bien: el enorme impacto de las creadoras de contenido en la moda actual.

«No es ningún secreto que María Pombo tiene un impacto enorme. Se ha notado muchísimo en las ventas y en el alcance»

Y es que cuando una influencer con más de tres millones de seguidores incorpora una prenda a su armario digital, el efecto suele ser inmediato. Pero, en este caso, la historia va más allá de una simple tendencia viral.

(Foto: @gabbyandaddy)

La bomber de Gabby & Addy simboliza una nueva generación de moda donde la exclusividad emocional pesa más que la producción masiva. Como resumen desde la firma:

«No hay nada como saber que la prenda que llevas es única y exclusiva. No la vas a encontrar en otro lado»

En una industria saturada de propuestas efímeras, ese tipo de autenticidad es precisamente lo que convierte una chaqueta en objeto de deseo. Y explica por qué, cuando María Pombo la llevó, desapareció de las estanterías en cuestión de horas.