Casas

En un día, China construye un edificio de 10 plantas con bloques de hormigón como si fueran piezas Lego

(Foto: Broad Group)

Si construir una casa suele asociarse a años de obras, polvo y paciencia infinita, China acaba de romper barreras. Un vídeo ha vuelto a sacudir nuestra mente: un edificio de 10 plantas levantado en apenas 28 horas y 45 minutos, pieza a pieza, con bloques de hormigón prefabricados ensamblados con precisión milimétrica. El resultado parece más propio de un videojuegoque de una obra.

Grúas que no se detienen, módulos que encajan casi como piezas Tetris, trabajadores sincronizados y un cronómetro marcando el ritmo. No es magia, es industrialización llevada al extremo. Y, sobre todo, es una nueva manera de pensar cómo (y a qué velocidad) pueden levantarse los edificios del futuro.

(Foto: Broad Group)

El secreto está en la pre-obra

El secreto de Broad Group (empresa encargada del proyecto) no está en el hormigón exprés ni en saltarse las leyes de la física, sino en algo mucho más disruptivo: sacar la obra de la obra. En lugar de construir in situ, el grueso del trabajo se traslada a una fábrica. Allí se diseñan, fabrican y revisan los módulos estructurales, se controlan tolerancias y se planifica cada movimiento antes de que la grúa entre en acción.

Cuando todo llega al solar, el edificio ya existe… sñolo falta montarlo. La obra se convierte en un montaje casi quirúrgico, rápido, limpio y extremadamente planificado. Las famosas 28 horas son, en realidad, la punta del iceberg de meses de diseño, logística y ensayo previo.

(Foto: Broad Group)

De la casa modular a edificio exprés

Aunque el vídeo parezca ciencia ficción, la idea no nace de la nada. Durante la pandemia, China ya sorprendió levantando hospitales completos en cuestión de días en Wuhan. Aquello no fue improvisación, sino el resultado de combinar modularización, diseño paralelo y coordinación digital.

Y si ampliamos la mirada, Occidente también lleva tiempo coqueteando con esta filosofía. Las casas prefabricadas de lujo, las viviendas modulares escandinavas o las firmas que diseñan hogares como si fueran productos de diseño industrial llevan años demostrando que construir rápido no significa construir mal.

La diferencia es la escala. Donde una casa prefabricada se monta en semanas, China lleva el concepto al urbanismo vertical. El edificio de 10 plantas no es sólo una hazaña técnica, sino una declaración de intenciones.

(Foto: Broad Group)

Arquitectura en modo fast… ¿o smart?

Más allá del titular, lo que China pone sobre la mesa es esta idea: el futuro de la construcción no será más rápido por correr, sino por planificar mejor. Estandarizar, fabricar antes, montar después. Como una casa prefabricada elevada a escala ciudad.