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La casa-molino del siglo XVII de Macarena Gómez en Cataluña: con piscina, huerto ecológico y más de 100 animales

(Foto: @macarenagomezofficial)

Macarena Gómez ha convertido su hogar en mucho más que una vivienda: es un manifiesto vital donde arquitectura histórica, naturaleza y diseño emocional conviven en equilibrio. Junto a su pareja, Aldo Comas, la actriz ha rehabilitado un antiguo molino del siglo XVII situado en la comarca del Ampurdán, a poco más de una hora de Barcelona, transformándolo en un refugio rural con identidad propia.

La casa-molino del siglo XVII donde vive Macarena Gómez en Cataluña

El punto de partida es ya extraordinario: un edificio con siglos de historia que originalmente funcionaba como molino vecinal. Según relatan, lo encontraron «en ruinas», pero con un potencial que los cautivó. No es casualidad que lo definan como su «proyecto salvaje», porque la intervención no ha borrado su pasado, sino que lo ha integrado en una estética contemporánea donde lo rústico se convierte en lujo silencioso.

En el interior, el diseño apuesta por una estética rural sofisticada, donde predominan los colores cálidos, los materiales naturales y la luz como elemento protagonista. Las paredes de piedra original y las vigas vistas conviven con grandes ventanales que abren la casa al paisaje del Ampurdán, un entorno de llanuras, pueblos medievales y proximidad a la Costa Brava. La sensación es la de un espacio que respira, donde el exterior entra sin pedir permiso.

(Foto: @macarenagomezofficial)

Uno de los elementos más llamativos es la mezcla de estilos. El gusto más geométrico y luminoso de Macarena se combina con la visión ecléctica y artística de Aldo, generando un interior que no responde a una sola tendencia. Hay piezas de diseño contemporáneo junto a muebles de aire vintage, y también obras de arte que aportan carácter y narrativa a cada estancia. El resultado es una casa que no parece decorada, sino vivida.

El corazón del hogar es el salón, donde destaca un sofá de terciopelo que la propia actriz menciona como uno de sus rincones favoritos: «Lo primero que hago cuando llego a casa es saludar a mis animales y después me siento en el sofá de terciopelo», confesó en una colaboración con la firma Sklum. Esta frase resume bien el espíritu del lugar: confort, estética y vínculo emocional.

En el exterior, el proyecto alcanza otra dimensión. La finca incluye piscina, huerto ecológico, jardines amplios y una vida en contacto directo con la naturaleza, además de una convivencia singular con más de 100 animales entre alpacas, llamas, caballos o aves. Este ecosistema doméstico refuerza la idea de casa expandida, donde el diseño no se limita a paredes, sino a todo el territorio.

(Foto: @macarenagomezofficial)

Sobre el valor económico de la propiedad, no existen cifras oficiales, aunque se trata de una rehabilitación integral de un edificio histórico, lo que en proyectos similares suele implicar inversiones elevadas debido a la restauración estructural y la adaptación contemporánea. La casa, en definitiva, se ha convertido en un espacio casi simbólico. La propia pareja la describe como «nuestro templo, nuestro lugar secreto, nuestra Narnia». Una declaración que resume una filosofía clara: aquí el diseño no es sólo estética, sino una forma de vida.