Así son los 12 protagonistas de “Aquí mando yo”, el nuevo programa de Antena 3

Así son los 12 protagonistas de “Aquí mando yo”, el nuevo programa de Antena 3
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Así son los dueños del mano del nuevo programa de Antena 3. La cadena estrena el próximo viernes “Aquí mando yo”, el programa en el que se verá las reacciones de diferentes espectadores mientras ven la televisión, cómo ya recogió este portal. El programa contará con Miki Nadal, que será el encargado de ir narrando las reacciones de los protagonistas.

La familia Redruello, un matrimonio con hijas31 (16)

La familia Redruello-Morodo la componen Lydia (26), Loli (50), Lola (18) y Alberto (55). Loli y Alberto llevan casados 28 años. Él es encargado de la sección de caballeros de unos grandes almacenes y ella conduce un autobús y es monitora de rutas para personas discapacitadas. Residen en Vicálvaro, un barrio popular de Madrid. A Alberto le gusta hacer puntualizaciones culturales y, a veces, preguntas filosóficas sobre lo que ve en la tele: “¿Dónde acaban los concursantes de Ahora Caigo?”. Loli y sus hijas mucho más pragmáticas, le contestan con cariñosa ironía: “Hay un colchón  de 1’35”. Lydia es profesora de danza y trabaja en unos grandes almacenes los fines de semana mientras acaba su carrera y su hermana quiere estudiar turismo. A la familia le encanta terminar el día  en torno a la tele, riéndose y emocionándose juntos.

Los Luque, una familia con un hijo adolescente

31 (17)Antonio José (41), Ana Isabel (37) y Jonathan (15), hijo de Ana Isabel, viven en Valencia y tienen un perro llamado Kiko que se pone tenso con las pelis de miedo. A Antonio José le pasa lo mismo con los realities, “le enervan”. Pero este operario de una empresa automovilística, aficionado al gimnasio, ha decidido dejar de luchar por lo que se ve en casa: lo decide todo ella, a quien, por supuesto, le encantan los “realities”. Ana Isabel trabaja captando fondos para una ONG. Sus pasiones son su hijo, el paracaidismo, la meditación y el voluntariado. A sus 15 añazos, Jonathan es el más adulto: le encantan la política, la informática, leer y “el autoaprendizaje en general”. Además, da conciertos de rap.

Los Berenguer, una familia de gaditanos y culés

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Paqui (55) y sus hijos Toño (26), Pablo (21) María (17) son de Algeciras (Cádiz) y forofos del Barça. Tienen un loro en el salón que se sabe el himno del equipo. Paqui está muy puesta en política. Odia las injusticias y le encantaría que el mundo “fuese más mundo”. A Toño le gusta jugar al fútbol, la bicicleta e ir al gimnasio. Además de los programas deportivos disfruta con los documentales de naturaleza, “Ahora caigo” y las películas de superhéroes. No le gustan los programas del corazón porque no le interesan los cotilleos ni la vida de los famosos. Su hermano Pablo ama “Me resbala”. María, la pequeña, comparte con su madre afición a la pintura y los cotilleos. Le gusta ver el fútbol comiendo pipas y montar a caballo. Le encantan los dramas y el cine de terror y además es fan de Justin Bieber.

Rosa y Cocó, una madre y su hija

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Cocó (51) y Rosa María (82) viven en un caserío en Irún (Guipúzcoa), que ha pertenecido a la familia desde hace cinco generaciones. Rosa María, enfermera jubilada, se define como “cañera y moderna”. Se confiesa enamorada de Juan Pardo, porque “tiene pinta de oler muy bien”. Su hija dice de ella que canta muy mal, pero nos consta que baila muy bien, incluso sin levantarse del sofá. Cocó, secretaria de dirección en paro, ha formado parte de un coro y escribe poesía desde los 9 años: “Es como si las musas me susurraran”. Modernas como son, han adoptado el horario europeo: se levantan a las 6’30 y se acuestan a las 9 de la noche.

Natalia y Borja, una familia pop

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Borja (41) y Natalia (38) viven en el barrio madrileño de Malasaña y llevan ya varios años juntos. No están casados porque temen que su boda se convierta en un festival. Tienen cuatro hijos, dos de un matrimonio anterior de Borja y dos comunes. Borja piensa que se le ha ido la olla con tanto niño: “Cuando salgo a la calle la gente me mira con pena, deben pensar que soy de una secta”. Ella es argentina, trabaja  para  una agencia de estrategia digital  y su lema es “tercializa tu vida”. Es decir, serás mucho más feliz si tienes a otra persona que vaya a Ikea por ti, te compre los muebles y te los monte. Él tiene una empresa de comunicación y se confiesa muy familiar: “Me encanta hacer la croqueta con mis hijos y mi mujer”.

Son muy frikis de la tele y siempre deciden qué ver al unísono, “tenemos las mismas adicciones catódicas”. Ven casi todos los realities, debates políticos y están enganchados a muchas series americanas. Su casa está llena de libros, vinilos, discos y  muñecos. Los domingos son un drama en su vida, les gusta absolutamente todo lo que emiten.

María y Nico, un matrimonio muy vasco

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María (44) y Nicolás (42) son un matrimonio acomodado que vive en Getxo, una de las zona más exclusivas de Vizcaya. Nicolás es abogado y le gustan  los coches, las motos, la caza y el surf, aunque lo tiene un poco abandonado… desde la adolescencia. María ayuda en un colegio infantil y la encantan los viajes gastronómicos, ponerse morena en la playa e ir de compras. Cuando llegan a casa se ponen algo cómodo, se sientan en el sofá a descansar y ponen la tele con una copita de vino. No discuten entre ellos viendo la tele porque ya se encarga ella de decidir lo que les gusta a ambos, pero sí suelen criticar a quien no es de su total agrado.

Mari Carmen y José Antonio, un matrimonio de jubilados

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José Antonio (70) y Mari Carmen (68) son un matrimonio jubilado que “disfruta la vida día a día”. Llevan casados más de 46 años y se consideran “el uno para el otro”.  Tienen dos hijos, un nieto y una nieta. Él ha sido ingeniero de textiles y ella bordadora. Ahora que ya no trabajan se mantienen muy activos bailando salsa y bachata, paseando y sobre todo yendo de crucero, como mínimo, tres veces al año. Ven la tele juntos, excepto el fútbol -José Antonio es fan del Barca- y “Espejo Público”, que Mari Carmen ve cada mañana haciendo cinta estática. Son muy peliculeros y les encantan los documentales de naturaleza. Ven a diario los informativos y “El Intermedio”. Las tertulias políticas les entretienen aunque les ponen “muy nerviosos” porque creen que “nos toman por tontos”.

Yaiza y Carolina, unas amigas gallegas31 (23)

Carolina (22) y Yaiza (22) se conocen de Coruña desde los 17 años, vinieron a Madrid hace unos años a probar suerte y no les ha ido nada mal. Carolina estudió Filología y le encantaría ganarse la vida escribiendo guiones. Pese a su edad, Yaiza es dueña de una empresa tecnológica y, además, la dueña del mando, porque, como ella misma reconoce: “El cosmos me ha dado ese don”. El don de Carolina es la sinceridad: admite sin rubor ser friki de Eurovisión y haber acudido a una discoteca sólo porque la frecuentaba Geno de OT. Ambas adoran los vídeos de bebés, a los que consideran que no se les da suficiente espacio en la parrilla televisiva, y se confiesan adictas a Twitter, que utilizan mientras ven la tele.

Santi y Petri, dos amigas y vecinas

Petri (72) y Santi (71) son amigas y ve31 (24)cinas. Las dos son viudas y amas de casa. Van juntas a aquagym dos veces por semana, a tomar el aperitivo al cuartel de la Guardia Civil, a buscar buenas ofertas en el supermercado y se ríen juntas con los chistes malos. Hasta aquí las coincidencias. Porque mientras Petri es muy sociable y le gustan las actividades culturales, Santi es más de jugar a las cartas y los viajes del Imserso. Las dos suelen quedar para ver la tele, aunque no coinciden mucho en sus preferencias. A Petri no le interesan los programas del corazón. Prefiere los concursos, los programas locales de la tele de Albacete y de la de Castilla la Mancha y, sobre todo, las series. Sigue tantas que no da abasto y termina viéndolas en la tablet: Puente Viejo, Acacias, 6 hermanas, Velvet, Isabel, Vis a vis, Bajo sospecha… Santi es menos de series. Prefiere los programas de poco pensar, sobre todo los del corazón, aunque se traga prácticamente lo que le echen.

Los Cruces, una familia con niñas

31 (25)Sus miembros son Amina (12), Nadira (7), Abdón (53) y Patricia (43), aunque según ella aparenta 18. Viven en Vigo y están en plena mudanza. Se trasladan a Baiona (Pontevedra). Abdón, supervisor técnico de profesión, adora a las tres chicas de la casa, aunque las pequeñas no son hijas suyas. Siempre se amolda a lo que ellas quieran, y menos mal, porque Patricia, que es administrativa aunque tiene carácter de sargento, es una mujer dominante que sólo se relaja cuando se queda frita delante de la tele. A Amina le gustan las Sweet California, ir de compras y whatsappear con las amigas, lo normal en una chica de 12 años, aunque su madre a veces le fastidia diciéndole que parece que tiene 6. A ella le da igual lo que le diga su madre con tal de que le compre un perro. Nadira y Abdón son los únicos consecuentes con su edad. A él le gustan las motos y las tertulias políticas y a ella los dibujos animados.

Sandys y Mesa, una pareja con mucho estilo

31 (26)Sandys (33) y Juan Carlos (Mesa) (44) son pareja y viven en Madrid. Son urbanitas, cultos y sofisticados, aunque eso no les impide dedicar sus cuatro horas diarias a ver la televisión. Juan Carlos es director creativo de Ágata Ruiz de la Prada y Sandys, coordinador de campañas en una empresa de Seguros. Les gusta ponerse sus estrafalarios pijamas (a juego con la decoración de su piso) para sentarse a ver y comentar sus programas favoritos, que van desde Pesadilla en la cocina a los documentales de la 2, pasando por Top Chef, Alaska y Mario. En su casa, la tele no se apaga ni para irse a la cama, ya que les gusta quedarse dormidos mientras la ven en su habitación.

David, Diego y Rubén tres amigos punkies

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Diego (39), Rubén (29) y David (40) son amigos, compañeros y los tres integrantes de Kaos Urbano, un conjunto músico vocal adscrito al movimiento punk. Comparten el alquiler de un piso en Alcobendas, Madrid, y el “odio” al sistema. David, Sku para los íntimos, además de cantar en el grupo trabaja en un bar estratégicamente situado debajo de su casa. Rubén, cuyo nombre de guerra es Peke, estudia Audiovisuales, lleva cresta rosa, toca la batería, y le encantan los programas de política y misterio.

Diego también machaca la batería y abandonó sus estudios de Historia para iniciar una carrera comercial en Cash Converters. Ahora está en el paro. De los tres, es el que ve en privado programas que nunca reconocerá en público. Hay quien afirma que la experiencia de verles comentar la tele juntos es tan brutal como uno de sus conciertos.

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