Sandra Barneda en "Los Televisivos 4G": "Hable con ellas" tiene que madurar y asentarse"

Sandra Barneda en "Los Televisivos 4G": "Hable con ellas" tiene que madurar y asentarse"
Sandra-Barneda-Programa-Verano-Gtres_TINIMA20130701_0837_18

El programa dirigido y presentado por Ricky García, que se emite en directo en Radio 4G los viernes de 17 a 19 horas, entrevistó a la periodista de Telecinco, que comentó sus primeras impresiones tras el cierre de “De buena ley”, algunos episodios vividos en “Hable con ellas” y los momentos más destacados de su trayectoria profesional como su paso por “El bus” y por Antena 3 noticias Fin de semana con Pedro Piqueras.

REDACCIÓN YOTELE
@yotele_

“Los Televisivos 4G” arrancó el pasado viernes 1 de agosto a las 17 horas en Radio 4G con una entrevista a la periodista Sandra Barneda, en la que se repasaron los momentos más destacados de su trayectoria profesional así como las noticias de actualidad relacionadas con ella, como la reciente cancelación de “De buena ley” o las diferentes polémicas surgidas en torno a “Hable con ellas”. Reproducimos la entrevista en su integridad.

Enlace al programa completo

¿Cómo logras compaginar “Hable con ellas” y “El programa de verano?

A veces te piden que te tires a la piscina y tienes que hacerlo. Hay una pequeña trampa con “Hable con ellas”.  No estoy hasta las 3 de la mañana porque ahora en verano vamos antes a grabarlo.

Repites en “El programa del verano”. ¿Este año está siendo más tranquilo?

Tampoco está siendo tan tranquilo. Lo que pasa es que el verano pasado tuvimos la catástrofe del Alvia de Santiago y el caso Bárcenas. Pero este año también hay movimiento con el caso Pujol, el cambio en la secretaría general del PSOE y la reforma fiscal. Está siendo un verano intenso pero espero que agosto sea más tranquilo y podamos reflexionar y tomarnos un respiro.

Aunque sea un privilegio trabajar, el verano siempre es una estación que invita a desconectar. ¿Tienes ratos en los que puedes descansar?

El otro día, mientras me maquillaban, me miraba al espejo y le decía a la maquilladora “voy a desaparecer de lo blanca que estoy”. La gente viene de vacaciones y vuelve morena pero yo estoy transparente. Como estoy tan blanca, no me atrevo a aprovechar el fin de semana para ponerme al sol por si me quemo.

Has llegado a un momento de madurez profesional. ¿Qué recuerdo tienes de tus primeros pasos presentando los resúmenes del reality “El bus”?

En televisión a nivel nacional empecé a los 21 en los informativos de fin de semana en Antena 3 con Pedro Piqueras e hice “Bienvenidos al nuevo milenio” que fue para mí uno de esos momentos que nunca se olvidan. Respecto a “El bus”, acababa de estrenarse “Gran Hermano” y Antena 3 decidió hacer otro reality parecido.

Para las nuevas generaciones que no lo vivieran, ¿Cómo era la mecánica de “El bus”?

Era un formato holandés que trataba sobre la convivencia en un autobús que iba recorriendo España. Se montó tan rápido debido a la psicosis por los resultados de “Gran Hermano” en Telecinco, que a mí, que estaba en Barcelona en los informativos con 23 años, me ofrecieron hacer la maleta e irme a Madrid cuatro meses a hacer los resúmenes detrás del autobús. Es de estas veces que te ponen contra la espada o la pared porque si dices que no quedas mal con la cadena.

Dio la sensación de que todo fue muy precipitado…

Sí. Al día siguiente de ofrecerme presentar los resúmenes era la gala de estreno en la que se presentaba a los concursantes y el autobús se ponía en marcha. De repente, en la gala en directo me entero de que el autobús no arrancaba. Así que tú dices: ¿Y ahora que va a pasar?. El programa tuvo éxito, y se movió entre el 26% y el 32%, pero es que veníamos del sesenta y pico por ciento que marcaba la primera edición de “Gran Hermano”, por lo que se consideró un fracaso.

Es que “Gran Hermano” fue todo un fenómeno…

Claro, fue un fenómeno social como lo fue el primer “Operación Triunfo”. Recuerdo que todos queríamos después que Rosa ganara Eurovisión y que muchos nos comprábamos los discos de las galas. Hay formatos que, para bien o para mal, marcaron la televisión. Me da mucha envidia los que pudieron trabajar en formatos que han unido a generaciones.

¿Qué recuerdas de tu etapa con Pedro Piqueras en los informativos de fin de semana de Antena 3 en el año 2000?

Un recuerdo muy bonito. Yo estaba en TVE en Cataluña donde empecé con 19 años, y luego hice allí los informativos. De repente me llamaron porque Antena 3 abría delegación en Cataluña y que querían verme. Yo me lo tomé a broma porque no me veía como profesional de tele, siempre había hecho  radio incluso antes de comenzar la carrera.  Mi primer casting fue uno que TVE convocó en la facultad y quedé entre los 10 primeros de más de 300.  A partir de ahí me fueron llamando.

¿Cómo llegaste a los informativos de Antena 3?

Yo estaba en Nueva York de viaje con mi hermana y me llamó Ernesto Sáenz de Buruaga,  el entonces director de informativos de Antena 3, para decirme que volviera, no a Barcelona, sino a Madrid. Cuando llego me pusieron 15 días a hacer las noticias del canal internacional de Antena 3, hasta finales de agosto. Y Cuando Buruaga vuelve de vacaciones me llama al despacho para decirme que tenía que presentarme a Pedro Piqueras, porque al día siguiente sería su nueva compañera en los informativos de fin de semana.  En menos de 24 horas estaba sentada en la mesa presentando con él.

¿Sentiste miedo en ese momento?

Siempre he sido muy inconsciente y soy de las que dice que si lo piensas no lo haces. Siempre he tenido un nivel de responsabilidad y exigencia muy grandes pero también esa inconsciencia que te ayuda a que los nervios no te paralicen.

Tuviste también una etapa como actriz en la serie “Compañeros”. ¿Retomarías esa faceta?

También estuve en el teatro con Chicho Ibañez Serrador pero no volvería. Pienso que todo comunicador debería tener unas nociones básicas de la técnica teatral y actoral porque en momentos determinados como en el directo debes tener recursos para no quedarte en blanco, mejorar la dicción, saber reaccionar con rapidez… cosas que son fundamentales y que en las facultades de periodismo no te enseñan.  Lo probé pero me di cuenta que me aburre el guión  y que no tengo el talento para meterme en la piel de un personaje. Hay que saber reconocer tus propios límites.

Igual se trata de probar y quedarse con lo que te gusta y eliminar lo que no te satisface…

Muchas veces me han criticado porque decían que quien hacía informativos no podía hacer programas. Antes las personas se pasaban la vida haciendo lo mismo y pienso que estamos en una época mucho más transversal. Creo que hay que ir hacia lo que era Leonardo Da Vinci y hacer muchas cosas en la vida. El mundo de la comunicación es muy versátil y a veces se nos encasilla demasiado pronto.

¿Qué recuerdo guardas de tu paso por las autonómicas TV3 y Telemadrid?

Mi paso por las autonómicas fueron muy distintos. En Telemadrid me llamaron para hacer “Diario de la noche”, un informativo estilo americano, con colaboradores y entrevistas. Sin embargo, a lo largo de los 3 años la idea se fue difuminando y había demasiado control y dirección en las noticias. Yo no estaba cómoda e incluso a veces me levanté de plató porque no intervenía en las tertulias. Yo cambiaba las cosas que consideraba necesarias y pensaba que me iban a echar.

¿Hablamos de manipulación informativa?

Yo finalmente me fui porque no estaba cómoda, lo que me costó estar un año y medio sin trabajar y estar muchas veces señalada políticamente cuando yo nunca he mostrado políticamente de qué lado estoy ni mi emblema político personal. Siempre intento ser lo más objetiva posible.

En el caso de TV3, allí pude hacer entretenimiento y probar otras cosas, haciendo un magacín de tarde en el que me lo pasé muy bien. No había probado nunca el plató en directo ni había experimentado antes un ataque de risa. TV3 me dio la oportunidad de salir del informativo y tocar registros en los que nadie me veía.

¿Es “Hable con ellas” el formato que buscabas?

Es un formato que te da opción a muchas cosas, pero tiene que madurar y asentarse. Es un formato dirigido al entretenimiento, en el que me gusta estar y en el que me quiero divertir.

¿Qué te parecen las críticas al programa en redes sociales?

Escucho muchísimo las críticas constructivas, porque tienen su razón. Es un programa difícil porque nunca lo habían llevado cinco mujeres a la vez, que no se conocen y con personalidades muy distintas. Quizá sí que aún tiene falta de ritmo y existe cierta desorganización.

¿Crees que algunas críticas han sido excesivamente duras?

Hay críticas destructivas que se basan en personalizar y en insultar por insultar. Todo el mundo es libre y yo aplico mi libertad de no tenerlas en cuenta porque no me gusta insultar a nadie ni que me insulten a mí o a mis compañeras porque me duele.

¿Qué te parecen las opiniones sobre la supuesta mala relación que hay entre las presentadoras?

Somos cinco perfiles muy distintos, pero yo no juego al divide y vencerás. Yo trato de ser buena compañera en cada programa que hago, pero como nuestras personalidades son tan distintas hay veces que te tienes que morder la lengua y respetar como te gustaría que te respetaran. Lograr el equilibrio es complicado pero eso no significa que te lleves mal con alguien. Quizás yo sea demasiado expresiva…

Ser buen compañero no implica tener que ser íntimos amigos…

Exacto. Yo soy de las personas que intento darle tiempo al tiempo a las cosas. Nosotras necesitamos tiempo para establecer una relación personal más allá de la profesional. Luego habrá gente con la que surja la amistad, como me pasó con Jordi González.  Se me tacha de ser muy seca, pero  aunque nos tengamos que llevar bien, uno no va al trabajo a hacer amigos. Sería perfecto que luego surgiera la amistad, pero la valoro demasiado como para forzar esa relación.

Muchas personas consideran que el liderazgo de “Hable con ellas” lo debías ejercer tú…

Ninguna de nosotras debería llevar el peso por encima de la otra. Yo soy muy rebelde pero también soy muy respetuosa y al final hay que entender que formas parte de un equipo. Es tan fácil como comunicarse y ser claro. Si viene un invitado que a alguna nos gusta y al que tenemos muchas cosas que preguntar, sería maravilloso que le dejáramos llevar el peso en ese momento.

Hay que mantener el ego controlado. El programa no es de las personas que salen en pantalla, sino de todos los que tenemos que remar para que madure. Aunque uno hable menos, no significa que no aporte, la parte invisible es muy importante. Por ejemplo, a Natalia Millán se le decía que hablaba poco pero tenía una presencia y una energía muy importante.

¿Cómo has vivido la cancelación de “De buena ley”?

Con mucha tristeza pero muy satisfecha de que el formato haya durado 5 años. Veníamos de un año de lucha muy difícil y pensábamos que íbamos a continuar. Pero no ha podido ser. Tiene que acabar algo para que empiece otra cosa. Le deseo lo mejor al programa de cocina como a mí me gustaría que me lo desearan en “Hable con ellas”. Me duele por el equipo porque ahora no es como antes, que cuando un formato acababa, enseguida le llamaban para hacer otra cosa.

“De buena ley” ha sido un formato también muy criticado pero que me ha dado mucha soltura y mucha tolerancia, y el conocimiento de opiniones que antes hubiera censurado. Parece una tontería pero me ha abierto muchísimo la mente. Mucha gente me pregunta dudas legales por la calle.

¿Te gustaría que tu novela “Reír al viento” se adaptase para televisión? ¿A qué actriz elegirías para dar vida a Alex?

Alex es complicadísimo. Tendría que ser una actriz de más de 40 años y no muy guapa ni muy alta. Se me ocurren actores para el resto de personajes pero no para Alex.

Comentar

Noticias relacionadas

Categorías

Últimas noticias