YOTELEPASIÓN: La fábrica de la tele tiende una patética trampa a Kiko Rivera

YOTELEPASIÓN: La fábrica de la tele tiende una patética trampa a Kiko Rivera
kiko rivera

El hijo de Isabel Pantoja accedió a que grabaran un documental sobre su actividad profesional como cantante y DJ, que fue aprovechado por La fábrica de la tele para organizar llevarlo a su terreno y atizarle hasta en el cielo del paladar. Artículo de opinión.

RICARDO GARCIA
@rickygarciatv

A unos les caerá bien y a otros mal, pero creo que nadie calificaría a Kiko Rivera como una malísima persona o como un tipo maquiavélico y sin escrúpulos. Para quien tuviera esa duda, sólo debe verse el documental “Así es Kiko Rivera”, que grabó la productora La fábrica de la tele y se emitió el miércoles 16 de julio en Telecinco.

A pesar de los años que llevan hablando de su vida (porque también él lo ha fomentado) y llevando al plató previo pago a toda aquella choni que afirmara haberse dado un paseo por su cama (por supuesto sin ningún tipo de prueba, ¿para qué?), el bueno de Kiko Rivera confió en ellos y acordó, también previa firma de un suculento contrato, la grabación de lo que habitualmente no se ve de su actividad profesional como cantante y DJ, así como diversos testimonios de gente que le conoce y trabaja con él. Parece mentira…

Sólo él hubiera aceptado esa propuesta, porque cualquier otro mortal con un poquito de malicia y con un par de dedos de frente (en el sentido metafórico), se hubiera dado cuenta de que era una propuesta más que sospechosa y les hubiera mandado a paseo. Pero finalmente dio el OK a la realización de su making of y pasó lo que tenía que pasar. Que le han tendido todas las trampas del mundo y se han revolcado en lo más cochino, dañino y mísero que han podido encontrar.

Claramente, no les servía de nada ir detrás del hijo de Isabel Pantoja para ver cómo factura en el aeropuerto, cómo se maquilla en su camerino antes de salir a actuar, o cómo se sienta ante una mesa de mezclas con su productor y escucha ilusionado su nuevo tema.

Ellos necesitaban carnaza y ya que parece ser que en el contrato se acordó no hablar de cuestiones personales (que como era de esperar se saltaron a la torera con continuas referencias a la chica que le acompañaba o a su hermana y su madre), fueron a lo fácil y se metieron de lleno con sus escasas, por no decir nulas, aptitudes como cantante.

Un desafinado concierto en Vigo, el punto de partida

La verdad es que él se lo puso realmente fácil porque es imposible hacerlo peor. Desafinó como un animal en la prueba de sonido que hizo en un concierto en Vigo ante la mirada atónita de trabajadores del espectáculo y de su equipo de amigos y compañeros que en vez de decirle que aquello era un desastre le espetaron: “Has estado fantástico, te lo juro”. Y luego hizo lo propio en el recital por la noche.

Ahí es donde se ve que Kiko Rivera es una muy buena persona. Será un pésimo artista pero es un grandísimo ser humano que no ha sido capaz de adivinar lo que se le iba a avecinar y pensó de verdad que los creadores de “Sálvame” y “Aquí hay tomate” le iban a hacer un documental donde se le iba a tratar como una gran estrella e iban a obviar sus deslices vocales.

Tras el desastre de Galicia, se conoce que no tenían todavía suficiente material con el que humillarle y se fueron con él hasta Tarragona. Desde que pisó el local en el que iba a actuar, ya catalogaron su contratación como un fracaso por la escasa afluencia de público que pagó para bailar al ritmo de su sesión de DJ. Aprovecharon este tema para luego llamar por teléfono a otros empresarios nocturnos que habían contratado al hijo menor de Paquirri para preguntarles por su experiencia. Como era de esperar, para casi todos fue malísima.

Sin embargo, lo peor de “Así es Kiko Rivera” no fue lo achacable a la falta de talento del protagonista para cantar. A La fábrica de la tele le pareció insuficiente para marcarse un buen prime time y organizaron un debate chulo en plan “Deluxe” con Mila Ximénez y compañía para despellejarle, con desfile incluido de algunos enemigos como su ex representante o el auténtico autor de sus canciones, que estaba más preocupado por cobrar de la SGAE que del propio Kiko Rivera.

Lo mejor del espectáculo, como siempre, vino al final. Los de La fábrica estuvieron toda la noche cebándonos que Kiko Rivera en cuerpo y alma saldría al portal de su casa, donde se encontraba José Antonio León, para hablar con ellos en directo al final de la velada y dar explicaciones. Al final, pasó lo de siempre.

Evidentemente, el hermano de Francisco y Cayetano Rivera brilló por su ausencia porque ya se olía la tostada tras los avances de los días anteriores. El reportero dijo en un momento dado que “finalmente” Kiko Rivera había decidido no salir porque había cosas del programa que no le habían gustado.

Lo siento por vosotros, pero esta vez no habéis engañado a nadie. Ni siquiera a Kiko Rivera.

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