La “Pesadilla en la cocina” de Chicote llega a chiringuitos, hoteles y bares de tapas

La “Pesadilla en la cocina” de Chicote llega a chiringuitos, hoteles y bares de tapas
© Roberto Garver

La Sexta estrena mañana a las 22.30h la segunda temporada del programa tras el gran éxito de la primera etapa. En estas nuevas entregas veremos a un Chicote “más humano, psicólogo, sufridor y que ayudará a dos amigos”, que reflotará otro tipo de restaurantes más inusuales.

 

ROBERTO JIMÉNEZ
@RoberJotaG

 

Alberto Chicote y su “Pesadilla en la cocina” regresan a la Sexta pocos meses después de finalizar la primera temporada del programa culinario, y lo hacen con el objetivo de competir en la complicada noche del jueves, donde se verá las caras con “Cuéntame” en La 1 y “Gran Hermano Catorce” en Telecinco. En palabras de Mario López, director de Antena de La Sexta, es una “noche complicada, pero el gran funcionamiento de la primera temporada en este día hizo que hayamos decidido no moverlo”.

López ha destacado además lo importante que ha sido para la Sexta la llegada de Alberto Chicote. “Da notoriedad a la cadena, su transgresión está en la línea del canal”. “Tener un programa así en prime time es bueno y sano” afirmaba el director de Antena del canal de Atresmedia.

Por su parte, Carmen Ferreiro, directora de programas de Atresmedia, ha querido calificar a Chicote como “el mejor coach. Es un formato en el que vemos su lado más humano”. Asimismo, Ferreiro ha destacado que “Cada restaurante es un mundo y Chicote adapta sus problemas al programa. Hay una labor de Alberto y tres personas que asesoran. Es un equipo muy volcado. La productora intenta innovar con cada programa, en el que trabajan 54 personas”

Edi Walter: “Pesadilla es un programa muy difícil de hacer, pero muy placentero”

El director general de Eyeworks España afirma que “Es un programa muy difícil de hacer, pero muy placentero. Además somos muy afortunados de haber encontrado a Chicote, que se implica cada vez más”. Walter ha querido avanzar algunas de las novedades de los nuevos programas: Chicote hará de psicólogo y amigo, aunque no dejará de ser exigente y de ayudar a los restaurantes”.

El chef Chicote también ha querido recalcar que “Un restaurante es como un banco, porque tiene muchas patas y a veces cojea por varias”, por ello para cada caso hacen un estudio de mercado, del público, etc. “Cada entrega se hace desde cero, cada una es algo nuevo” añade. Asimismo, Alberto ha declarado que esta temporada será más descojonante que la anterior: “En la primera me di cuenta de que cada vez lo pasaba peor, y la gente no dejaba de descojonarse por ello; así que en esta temporada la gente se reirá más”.

Todos concuerdan en que al final lo más importante del programa es que han ayudado a la gente y eso es lo que importa. Sobre la idea de volver a los restaurantes de la primera temporada para ver la evolución han comentado que está en el aire, que se pensó en hacer para Nochevieja pero no lo hicieron por no cansar a la gente.

Alberto Chicote se aleja de los restaurantes habituales y acude a chiringuitos y bares de tapas

En esta temporada, el programa producido por Eyeworks Cuatro Cabezas viaja de nuevo por todo el territorio nacional: Barcelona, Sevilla, Valencia, Madrid o Almería serán algunas de las provincias a las que se desplazará el chef para intentar resolver los problemas más variados en los negocios más diferentes. Alberto Chicote tendrá que enfrentarse a las dificultades de locales de la más variada oferta gastronómica. Un restaurante italiano, un local con un dueño de origen persa, un restaurante de alta cocina … un enorme abanico de variedades gastronómicas a las que el reconocido cocinero madrileño hará frente y todo lo posible para dar solución.

Además, el programa también visitará locales alejados del tradicional concepto de restaurante: bares de tapas, chiringuitos de playa, cafeterías de Clubs deportivos, restaurantes de bodegas e incluso hoteles. Entornos muy diferentes con problemáticas completamente distintas que necesitan del talento de Chicote para encontrar su camino. Así, una emprendedora convencida de haber creado una nueva cocina, pero que nadie comprende; un cocinero sin formación, viejas glorias de la cocina que no han sabido reinventarse y dueños irresponsables que han invertido cifras astronómicas en sus negocios y contraído deudas serán algunos de los protagonistas de la nueva temporada.

Tanto en los nuevos menús aportados por Alberto Chicote y el equipo del programa, como en las reformas de los locales que piden auxilio, ‘Pesadilla en la cocina’ ha redoblado sus esfuerzos. Propuestas completamente personalizadas, creativas y útiles ofertas gastronómicas hechas a medida. Reformas que darán un giro al concepto de algunos de los restaurantes o que les harán llegar al tipo de clientes que buscaban desde su apertura. Cambios radicales y mucho tesón y esfuerzo son las armas de Chicote en estas nuevas entregas.

La primera pesadilla de Chicote en un asiático gobernado por dos amigos

Alberto Chicote inicia la segunda temporada de ‘Pesadilla en la cocina’ en un restaurante asiático, el Katay, gobernado por dos jóvenes amigos sin ninguna experiencia, muchas pretensiones y demasiadas rencillas personales a sus espaldas. El chef comienza con una de sus especialidades, la cocina asiática, con la que disfrutará y sufrirá a partes iguales. Ubicado en una de zona de alto nivel adquisitivo de la provincia de Sevilla, el Katay nació como un sofisticado restaurante que podía convertirse en centro de reunión y ocio de celebridades, futbolistas y gente de clase acomodada.

Pero la torpe dirección de estos socios con pretensiones y sin experiencia ha llevado al Katay a la ruina en tan sólo unos meses. En el restaurante se acumulan los problemas, empezando por una cocina sin comunicación. A esto se le suma un servicio ineficaz y la poca implicación de uno de los socios, Baldo, que parece en constante estado de “ausencia”. Las pérdidas económicas han disparado la tensión entre los socios, que tienen una perspectiva completamente diferente sobre la inversión de cada uno de ellos en el local.

A raíz del fracaso del negocio, la relación entre Baldo y Giovani comienza a resentirse a una velocidad de vértigo y cuando Alberto Chicote empieza a indagar para tratar de comprender el problema del restaurante la realidad no tardará en salir a la luz: uno de los socios no está siendo sincero con el otro y las rencillas personales no tardarán en salir. Con todo ello, Chicote se enfrenta al reto de convertir un lugar con demasiadas pretensiones en un lugar de clase y personalidad, que atraiga a las personalidades de la zona y cuya cocina destaque por su calidad y fuerza, y para ello deberá hacer que sus dueños dejen las rencillas a un lado.

Éxito de “Pesadilla en la cocina”

Alberto Chicote sabe muy bien cuáles son los ingredientes para triunfar. Al gusto de la audiencia como demostró en su primera entrega, ‘Pesadilla en la cocina’ se hacía con la receta del éxito al convertirse en el mejor estreno para un programa de entretenimiento de laSexta con 2.802.000 espectadores (13,7%). Su récord de audiencia se produjo el 22 de noviembre, con casi 3 millones de espectadores (2.987.000) y un 15,2% de share. Casi 2,5 millones de espectadores (2.413.000) de media han seguido al chef en sus desafiantes retos de cada semana en su primera temporada. Sus mejores seguidores se registraban entre el público de 35 a 44 años con un 17%.

Comentar

Noticias relacionadas

Categorías

Últimas noticias