Diez concursantes ajenos al deporte vivirán un "Desafío en el Abismo" en Cuatro

Diez concursantes ajenos al deporte vivirán un "Desafío en el Abismo" en Cuatro
Desafio en el Abismo

Cuatro estrena este jueves 18 de abril, a partir de las 22:30 horas el nuevo docu-reality de aventuras presentado por Jesús Calleja. Se trata de “Desafío en el abismo”, un espacio en el que 10 aspirantes ajenos al deporte extremo y a la aventura convivirán y lucharán por llegar hasta el final. El espacio se ha grabado en varias localizaciones de México y  Guatemala.

DAVID BUENESTADO
@DavidBuenestado

No cuentan con una excelente forma física ni saben técnicas de montaña. Algunos incluso sufren fobias, miedos y traumas.Son personas corrientes ante retos extraordinarios, valientes hasta la inconsciencia, decididos a superarse, a demostrar y demostrarse que son capaces de todo. 10 aspirantes ajenos al deporte extremo y a la aventura convivirán y lucharán por llegar hasta el final en la más exigente experiencia de sus vidas.

Bucearán a lo largo de 150 metros de túneles estrechos, rapelarán desde un helicóptero a 30 metros de altura, sufrirán duras jornadas de trekking y se deslizarán en tirolina de 220 metros de longitud, entre otros duros retos físicos y psicológicos, y lo harán con el objetivo de resultar elegidas para formar parte de la pareja que deberá afrontar el desafío final: bajar al abismo en el Hoyo Cimarrón (Guatemala), una de las simas más profundas del planeta con 210 metros de altura y 170 metros de diámetro.

Estas exigentes pruebas, sumadas al rodaje en espectaculares entornos naturales en cenotes, selvas, míticas ciudades mayas y playas y zonas vírgenes de México y Guatemala constituyen las señas de identidad de “Desafío en el Abismo”, el nuevo reality coach de aventuras conducido por Jesús Calleja que Cuatro estrenará el próximo jueves a las 22:30h.

Sólo dos de los diez concursantes ganarán el pase al desafío final

Los especialistas Kike Calleja y Rafa Lomana, expertos en escalada y en preparación física, respectivamente, acompañan a Jesús Calleja en esta expedición para formar a los aspirantes y decidir,después de cada prueba, quién debe abandonar el programa en función de sus propios avances personales. Los dos concursantes que hayan demostrado mejores cualidades afrontarán el desafío final-el descenso al Hoyo Cimarrón- pero sólo uno de ellos ganará el premio final: un viaje alrededor del mundo para dos personas.

“La superación personal es un criterio complejo, pero en realidad no tuvimos excesivas dudas sobre cómo iba la evolución de cada cual. Cuando sometes a gente corriente a una vida de aventura, exigente físicamente y con retos psíquicos, ves cómo crecen y cómo se estancan”, explica Jesús Calleja.

Para aliviar su desgaste físico, soportar esta exigente travesía y las duras condiciones de convivencia, los aspirantes contarán con el apoyo y la ayuda espiritual del chamán Juan Manuel Pérez y vivirán, además de situaciones marcadas por la tensión y la emoción, momentos cómicos e hilarantes.

Jesús Calleja: “Cuando vi a los aspirantes pensé que este año nos habíamos vuelto locos”

A diferencia de los otros reality coaches de aventuras con Jesús Calleja al frente -”Desafío en el Himalaya”, “Desafío Vertical” y “Desafío Everest”- cada uno de los episodios de “Desafío en el Abismo”, formato también producido por Cuatro en colaboración con Zanskar Producciones, ha transcurrido en una localización distinta, por lo que el equipo de rodaje ha tenido que trasladarse cada cinco días a través de las selvas de México y Guatemala en un contexto marcado por la mítica fecha del fin del mundo, según el calendario maya.

Han tenido que sobrepasar sus propios límites e ir más allá de sus fuerzas y sus miedos para compensar algunos de sus puntos débiles: algunos ni siquiera saben nadar y otros sufren de vértigo o claustrofobia.  “Cuando vi a los aspirantes pensé que este año nos habíamos vuelto locos. ¡Qué pandilla tan inexperta y tan desigual! Pero rápidamente comprendí que la superación personal de cada uno iba a hacer que rompieran sus propias limitaciones. Y apostamos por ello. Ha sido emocionante ver a personas teóricamente tan débiles superar situaciones tan brutales a las que nos hemos expuesto. Lo que han hecho, cada cual a su nivel, es absolutamente extraordinario”, asegura Jesús Calleja.

Los especialistas de “Desafío en el Abismo”

Rafa Lomana: Es el entrenador personal. Su objetivo es conseguir que los aspirantes estén preparados físicamente para enfrentarse a la dureza de las pruebas y de la propia expedición. Sus entrenamientos comienzan a primera hora de la mañana y son poco convencionales, lo que irritará a más de uno.

Kike Calleja: Es el especialista en escalada. Su objetivo es que los aspirantes aprendan la técnica de montaña necesaria para enfrentarse a las pruebas finales de cada episodio y, sobre todo, al gran desafío final, el Hoyo Cimarrón. Será implacable con ellos porque de sus entrenamientos depende la seguridad de los aspirantes, ya que si no lo hacen bien y cometen un error pueden poner en riesgo a sus compañeros.

Juan Manuel Pérez: El chamán se ha unido a los especialistas para ayudar a los aspirantes en su fortaleza mental y sabiduría local. Con él practicarán los rituales mayas y tendrán una inmersión espiritual durante la aventura. Es un especialista tímido y misterioso y su objetivo fundamental es hacer visible la espiritualidad de esta ancestral cultura. Les aconsejará, protegerá y realizará rituales mayas milenarios para ayudarles a enfrentarse a sus miedos y frustraciones, superarlos y seguir adelante renovados.

La dureza del rodaje

El equipo se vio sorprendido en mitad del rodaje por un fuerte terremoto 7,4º en la escala Richter que hizo temblar a Guatemala y México el 7 de noviembre de 2012 y que ocasionó más de 40 muertos. La zona cuenta con más de 320 especies de serpientes, tres de ellas de las más más venenosas: la víbora de cascabel, la coralillo y la más conocida por los indígenas, la nauyaca. Las lluvias son torrenciales y el 85% de la humedad constante estropeaba todos los días uno o dos equipos de cámara y sonido.

La grabación en el interior de los cenotes ha supuesto una estrategia compleja para la seguridad de los buzos y para la iluminación. El rodaje ha tenido lugar en aldeas y pueblos donde no han llegado jamás en su historia extranjeros y existe mucho recelo hacia ellos. Llegar a cada nuevo emplazamiento ha requerido de vehículos todoterrenos y a menudo caballos, mulas y porteadores locales para transportar tres toneladas de material. A todas las localizaciones se ha tenido que desplazar alrededor de 5.000 litros de agua mineral embotellada.

Datos de producción

-36 días de grabación

-2.500 kilómetros recorridos

-35 localizaciones diferentes, todas en exteriores

-45 personas desplazadas a México y 80 a Guatemala

-1.300 kg. de material de escalada

Comentar

Noticias relacionadas

Categorías

Últimas noticias