Dietas

¿Por qué saltarse las comidas arruina tu dieta?

Existe la creencia común de que saltarse las comidas te hace perder peso. Nada más lejos de la realidad. Este es un error muy habitual y lejos de aldegazar, lo que haremos es ganar unos cuantos kilos. Vamos a descubrir las causas.

Los riesgos de saltarse las comidas

Saltarse las comidas
Saltarse la dieta no sólo al afecta al peso, sino también a la salud. (Pixabay)

Saltarse una comida provoca un aumento de la producción de insulinaSi pasamos más de 3 horas sin comer, el índice de la insulina aumenta, por lo tanto, la sensación de hambre va a ser mucho mayor.

Cuando estamos unas horas sin comer, el cuerpo se alimenta de células musculares, ligamentos, etc. Nuestro organismo reservará las grasas y el metabolismo se ralentiza. El efecto “rebote” es otra de las desventajas de saltarse las comidas. Las posibilidades de recuperar enseguida el peso perdido son mucho mayores que manteniendo una constancia en la dieta.

También puede ocasionar problemas de salud como las bajadas de tensión, debilidad o mareos.

¿Cuántas comidas hay que hacer al día?

Saltarse las comidas
¿Sabías que lo ideal es hacer unas 4 ó 5 comidas al día?

Los expertos afirman que entre 4 y 5. Un estudio comprobó que aquellas personas que realizan mayor cantidad de comidas diarias tienen una mejor regulación de la ingesta energética, por lo que tenderían a perder peso.

Aunque no hay un consenso claro al respeto, lo cierto es que hay que usar el sentido común y comer si se tiene hambre. El hecho de que se recomiende hacer unas 5 comidas al día es sobre todo para aquellas personas muy activas o con el metabolismo rápido (niños, deportistas o personas con una intensa actividad diaria).

En el caso de personas con un ritmo de vida sedentario, con tres comidas saludables y equilibradas bastará (vegetales crudos y cocinados, grasas saludables, proteínas, etc.).

La importancia del desayuno

El desayuno constituye una de las comidas más importantes de la jornada. Salir de casa sin desayunar es una de las peores decisiones que podemos tomar. Muchos estudios demuestran que no desayunar aumenta las posibilidades de sufrir obesidad. 

Además, si nuestro cuerpo no hace una recarga de energía a primera hora, se irá debilitando poco a poco a lo largo del día.