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Cómo cuidar las manos en el gimnasio

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Después de una dura sesión en el gimnasio levantando pesas posiblemente tus manos se resientan. Aparecerán ampollas, callos y durezas.  Mucha gente piensa que realizar el agarre con las manos desnudas resulta la mejor opción, pero quizás estemos muy equivocados. En este artículo te explicamos cómo cuidar las manos en el gimnasio a la hora de levantar mancuernas y barras.

Posiblemente las mujeres se preocupen mucho más por el aspecto de sus manos. Mucha gente lo ve como una demostración de lo duro que se trabaja. Para evitar cualquier tipo de daño hay que optar por la prevención.

Lo más normal es que se recurra a unos buenos guantes acolchados, con almohadilla en la base de las palmas. En los últimos tiempos se han producido importantes avances en esta materia y los fabricantes ya los diseñan con materiales finos y transpirables. Será  como no llevar nada.

A la hora de elegir unos guantes procura que estén hechos de un material transpirable y flexible, que se adapten a la perfección a la mano. Es importante realizar un buen mantenimiento para que nos duren mucho más tiempo en buen estado. Para ello bastaría con lavarlos con agua y jabón y dejarlos secar al aire. Merece la pena gastar un poco más de la cuenta en unos guantes si sabemos que nos van a proteger bien y nos evitarán daños en las manos. No deja de ser una inversión más en salud.

Hay gente que cuando realiza ciertos ejercicios, como aperturas de pecho o press de hombro con mancuernas, se decanta por el vendaje de boxeo. Esto sólo lo pueden realizar aquellos que tengan unos ciertos conocimientos en la materia. Además ayuda a sujetar las manos y las muñecas, por lo que te encontrarás mucho más seguro en el momento de afrontar el trabajo.

Otro método de protección son las esponjas, que tienen mucha aceptación entre las personas que levantan elevadas cargas o que incluso hacen dominadas. Al igual que sucede con los guantes, se hace necesario conservarlas en buen estado para que nos duren más tiempo.

Una vez que salgamos del entrenamiento hay que ducharse y detenerse un tiempo con las manos. Las lavaremos con agua y jabón para acabar con los gérmenes y a continuación las secaremos bien. Una vez secos echaremos crema hidratante para evitar grietas.

Puedes aprovechar un día de descanso para hacerte una limpieza a fondo de las manos. Te proponemos que retires las células muertas con piedra pómez, una vez que las hayas metido en agua templada durante un rato y la piel se haya puesto blanda.

Al igual que nos preocupamos de las piernas, los pies y de otras partes del cuerpo, habría que hacer lo mismo con las manos, nuestra principal herramienta de trabajo en muchos casos.

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