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Cómo mejorar una marca corriendo

Cómo mejorar una marca corriendo
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Los corredores que ya llevan unos cuantos años entrenando seguramente habrán pasado por todo tipo de etapas. Después de ir progresando a gran ritmo en sus marcas acabarán estancándose. En los comienzos resulta más sencillo incrementar la resistencia y mejorar las marcas, pero llegado un punto no habrá manera de seguir avanzando. Si te preguntas cómo mejorar una marca corriendo, nosotros te lo intentaremos aclarar en este artículo.

Lo más probable es que el cuerpo se haya acostumbrado a una rutina y te toque introducir una serie de aspectos vinculados con la resistencia y la fuerza que poco tendrán que ver con el running.

Un aspecto esencial para continuar mejorando los registros es la edad. Puede que nos sintamos con energías y jóvenes, pero el cuerpo no aguanta lo mismo que hace unos años y resulta muy complicado mantener las marcas y la progresión de antes. Por mucho que trabajes la fuerza, cuides la alimentación y entrenes con normalidad, llegado a una edad no te responderá igual el cuerpo.

La mejor edad es entre los 30 y 35 años, que es cuando se consigue la mayor capacidad de oxígeno. A partir de los 40 años notarás como el progreso se va reduciendo y nos costará mucho más conseguir las marcas que antes resultaban asequibles. Esto significa que las capacidades físicas empiezan a limitarse.

Existe la posibilidad de mejorar tus marcas corriendo incluyendo una serie de modificaciones en las sesiones preparatorias. Procura incrementar de manera progresiva los kilómetros que realizas. Si una semana llegas a los 50 kilómetros, a la siguiente intenta alcanzar los 55. De manera gradual te convertirás en un corredor más resistente que acostumbrarás al cuerpo a unos esfuerzos mayores, sin poner en peligro ni tus articulaciones ni tu salud.

Uno de los mejores entrenamientos para mejorar son las sesiones de fartlek, también conocidos como cambios de ritmo. Si siempre corres a la misma velocidad el corazón y el metabolismo se acabarán acostumbrando a ese ritmo, por eso es preciso que vayas intercalando distintos ritmos para que todo el cuerpo se esfuerce un poco más.

En este tipo de sesiones hay que combinar los tramos muy intensos con otros más relajados. Los cambios siempre tendrás que realizarlos de manera paulatina para no poner en riesgo a las articulaciones. Por ejemplo, los principiantes pueden realizar cuatro minutos de carrera continua suave y añadirle 30 segundos a ritmo más alto.

Todo corredor necesita pisar el gimnasio al menos una vez a la semana para tonificar y ganar potencia. Las pesas nunca resultan del agrado de los runners, pero son muy necesarias. Además de conseguir correr más rápido también sirven para tener una musculatura más fuerte que impedirá las lesiones. Pero no sólo hay que ejercitar las piernas, sino todo el cuerpo para que haya un equilibrio el tren superior y el inferior. Es vital trabajar lumbares, espalda y abdominales.

Para correr más rápido no sólo hay que entrenar. También hay que cuidar la alimentación, aportándole al organismo los nutrientes necesarios para permanecer en la forma adecuada. Las frutas y verduras no pueden faltar.

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