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Los otros ‘enemigos’ de las carreras

Los otros ‘enemigos’ de las carreras
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La mayoría de nosotros, cuando participamos en alguna carrera popular lo hacemos con intención de superarnos y pasarlo bien. Nuestro principal rival somos nosotros mismos, sobre todo porque no tenemos posibilidades de quedar en los puestos delanteros y nos conformamos con comprobar los avances que se producen con el paso de las semanas. Sin embargo, los que llevan un tiempo en el running conocen más que de sobra a los otros ‘enemigos’ de las carreras.

Provocaciones o comentarios machistas: aún sigue habiendo gente que no  entiende que haya gente que corra por placer. Por suerte ya no se sufren las críticas y comentarios de hace treinta años, cuando se veían como bichos raros a los pocos runners que había por entonces. Si te animas a participar en cualquier carrera que se celebra un domingo por la mañana temprano seguro que coincides con la gente que regresa a su casa después de pasarse toda la noche de fiesta. Lo más probable es que tengas que soportarles dando voces y animando de una manera irrespetuosa. Incluso los más atrevidos se pondrán a tu lado. En ningún momento hay que ponerse a su altura, así que haremos oídos sordos y continuaremos con la carrera o el entrenamiento.

Corredores charlatanes: la mayoría de los corredores son bastante sociables, siempre dispuestos a hablar con el compañero y a ayudarle en todo lo que sea necesario. Sin embargo hay gente que se pasa de la raya y que te puede agobiar durante toda una carrera o entrenamiento con sus problemas. Lo mejor para quitártelo de encima es que pegues un acelerón o te quedes un poco más retrasado.

Puede ocurrirte también que cuando te ejercitas en una cinta de correr en el gimnasio el compañero de al lado ponga la música a todo volumen o hable por teléfono sin controlar la intensidad de su voz.

-Los malos olores: suele ocurrir en algunas carreras, en donde se suele acumular la gente sobre todo a la salida. Hay gente que desprende un olor muy desagradable en forma de sudor como si llevasen varios días sin pasar por la ducha. Hay pocas soluciones para esto. Intenta cambiarte de sitio en la salida o echa a correr para dejarlo lo más lejos posible.

Gente molesta: suele ocurrir tanto en las carreras como en los entrenamientos. Hay grupos de personas que se apoderan de la carretera o la acera y no dejan pasar a nadie. Se extienden a lo largo de la calzada y tendrás que inventarte alguna solución para salir de ese camino sin salida. O pides permiso para que te dejen pasar o los arrollas como un elefante. Es una clara muestra de falta de respeto hacia los demás ocupar una carretera para correr en grupo y además hacerlo a un ritmo más suave que la mayoría.

En las carreras, para evitar esta situación es preferible colocarse en los puestos delanteros.

Nosotros mismos: por cualquier motivo puede que no nos encontremos bien y no consigamos sacarle el mayor rendimiento posible a la sesión. Hay que buscar una motivación y concentrase en acabar el entrenamiento en las mejores condiciones posibles.

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