Nutrición

¿Es posible una comida rápida saludable?

¿Es posible una comida rápida saludable?
ensalada
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Siempre que se habla de comida rápida o fast food, lo primero que se nos viene a la mente son las pizzas, patatas fritas, hamburguesas, perritos y kebabs, entre otros. Es decir alimentos procesados con escasa calidad nutricional. Pero aunque no te lo creas es posible una comida rápida saludable, siempre que se le dé una vuelta a los métodos tradicionales

Hay poca gente que le pueda dedicar una hora a la cocina cada día, lo que provoca que tengamos que recurrir en ocasiones a lo más sencillo, que puede ser sacar algo del congelador, pedir comida a domicilio o alimentarnos de mala manera con lo primero que cojamos del frigorífico. Sin lugar a dudas resulta más fácil acudir a uno de estos locales de comida rápida y escoger un menú que nos empache y nos deje con malas sensaciones hasta el día siguiente. Suelen tener un elevado contenido en grasas, sal y azúcares. Sin embargo, aunque cueste creerlo, preparar en casa un plato saludable no tiene por qué suponernos tanto tiempo. Es cuestión a veces de convertir lo aburrido y lo monótono en algo atractivo.

Entre las propuestas que te presentamos para disfrutar del fast food saludables se encuentran los siguientes consejos:

Planificar el menú: la mayoría de los estudiantes o trabajadores que se ven obligados a pasar muchas horas fuera de casa durante la semana no encuentran tiempo para entrar en la cocina y preparar un menú saludable. Sin embargo todo es cuestión de organización. Si te ves obligado a comer en la oficina sería preciso que te planificases bien los distintos menús a llevar. Para ello puedes usar el domingo para realizar una lista con distintos platos variados y sanos, en donde sabrás de antemano lo que te espera para cada día y así podrás adquirir con antelación los ingredientes. Si te gustan las legumbres lo mejor es que las prepares el fin de semana y guardes la comida en distintas raciones para meterlas en el congelador y sacarlas cuando las vayas a comer. Así no tendrás que cocinar a diario.

-Decántate por recetas sabrosas, sanas y rápidas: aunque para algunos la comida rápida sea sinónimo de poco saludable, hay varias recetas que dicen lo contrario. Se pueden elaborar magníficos platos de pescado, carne, ensaladas o legumbres en muy poco tiempo. Una buena opción puede ser el salteado de verduras con pechuga de pollo o una ensalada de garbanzos o arroz con espárragos, atún y palitos de cangrejo.

-Convierte el plato en algo apetecible: sin lugar a dudas, la comida rápida más saludable que se puede hacer es la ensalada. Se puede comer a temperatura ambiente y sirve tanto para acompañamiento de una carne o pescado, como plato único. Es importante que las comidas se hagan con cariño y se presenten en la mesa de una manera atractiva. Se puede jugar con los colores, las figuras o los platos. Puedes prepararla la noche anterior y dejarla lista para cuando llegues a casa a la hora de la comida. Son muchas las posibilidades que te ofrece un plato de estas características.

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