El Programa del Paciente Frágil del Hospital Rey Juan Carlos cumple objetivos y mejora el estado del paciente al alta

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Una pulsera de monitorización transfiere a la historia clínica los pasos que anda el paciente la frecuencia cardiaca y las horas de sueño diariamente (Foto Hospital Rey Juan Carlos)
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El 2,2% de los pacientes incluidos en este programa pierden deambulación durante su estancia hospitalaria frente al 21,7% de otras unidades

La estrategia del programa se basa en tres pilares: identificación, acciones y la aplicación de un plan para evitar el 'delirium'

Evitar el deterioro funcional de los pacientes mayores y mejorar su estado en el momento en que reciben el alta son los dos objetivos clave del Programa de Paciente Frágil del Hospital Universitario Rey Juan Carlos. Esta iniciativa, integrada en la red sanitaria pública de la Comunidad de Madrid, ya está dando sus frutos: el 2,2% de los pacientes incluidos en este programa han perdido deambulación durante su estancia hospitalaria, frente al 21,7% de otras unidades y el 2,6% ha perdido continencia urinaria tras recibir el alta, frente al 8% ingresado en otras unidades, según los datos obtenidos en la primera mitad del año.

El fin de este programa es evitar el deterioro funcional en los pacientes mayores durante su estancia hospitalaria para que cuando reciban el alta, al margen de la solución de la patología por la que ingresan, su situación funcional sea lo más parecida posible a la que tenían en el domicilio de forma previa a su hospitalización.

Para combatir este problema, la estrategia contemplada en el programa se apoya en tres pilares: el primero, la identificación precoz de los pacientes que más riesgo tienen de presentar deterioro; a continuación, se ponen en marcha diferentes acciones para evitar el deterioro como adaptar los horarios de la toma de medicación, la toma de muestras constantes y otros cuidados para favorecer el descanso nocturno así como la promoción de la micción programada, la higiene diaria y la motivación de la movilidad a través de la tecnología con una pulsera de monitorización y el último paso es la implementación de un plan de prevención del delirium (con la presencia de objetos personales, el reloj y calendario en la habitación…) para disminuir el riesgo de cuadro confusional.

El Dr. Javier Martínez Peromingo, coordinador del proyecto, explica que la iniciativa pretende revertir una evidencia científica, según la cual cerca de un tercio de los pacientes mayores empieza a manifestar un deterioro de su movilidad o delirium tan sólo 48 horas después del ingreso hospitalario. Esta situación, en la mayoría de las ocasiones, se debe a que pasan casi la totalidad de su tiempo en la cama o en el sillón de la habitación, de manera que, sólo uno de cada cuatro camina durante el proceso de hospitalización -aunque menos del 5% tiene prescritas medidas de reposo-.

Según los datos registrados hasta la fecha, los pacientes que ingresaron en la Unidad de Fragilidad presentaron una estancia media más de un día inferior y una mortalidad menor. Los datos del programa, implementado en pacientes ingresados en Medicina Interna o Geriatría, avalan su eficacia, ya que demuestran que la movilización precoz de éstos, la labor de auxiliares y enfermeras y la forma distinta de trabajar, es la que consigue los efectos beneficiosos en los pacientes.

Durante la Jornada sobre balance y experiencias del Plan de Humanización de la Asistencia Sanitaria de la Comunidad de Madrid, en la que se analizó el trabajo realizado en este sentido por todos los hospitales públicos de la región y se premiaron las mejores iniciativas puestas en marcha con este objetivo, se destacó el citado programa del hospital mostoleño, reconociéndolo por esta Práctica de Humanización.

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