El pequeño sensor dental que rastrea todo lo que comes

Sensor dental
Este innovador sensor mide 2x2 milímetros.
Comentar

Investigadores de la Universidad de Tufts se encuentran detrás del invento

En la actualidad, existen infinidad de programas y aplicaciones que ayudan al individuo a llevar un control exhaustivo de lo que come. Con el único objetivo de mantener la línea y controlar su estado de salud. Una herramienta que un grupo de investigadores de la escuela de Ingeniería de Tuffs, en Estados Unidos, ha actualizado hasta incluir la tecnología en el cuerpo del propio paciente.

A través de un diminuto sensor dental, este podrá registrar con mayor precisión la cantidad de calorías, azúcar, sal o alcohol que consuma durante el día. Unos datos que son transferidos automáticamente al teléfono móvil a través de una aplicación, lo que le permite examinar constantemente el curso de su dieta.

Una tecnología de primer nivel

Sensor dental
El sensor dental reconoce los nutrientes y químicos que consumimos a diario.

Tras múltiples ensayos y años de investigación, los responsables del proyecto han desarrollado un sensor de dos milímetros de ancho por dos milímetros de alto, con huella simple, materiales adaptables y una estructura flexible que se adhiere a la superficie irregular del diente. Este esqueleto está formado por tres capas intercaladas, juntas actúan como una pequeña antena, recogiendo y retransmitiendo ondas en el espectro de radio frecuencia. Mientras que la capa central es la responsable de absorber los nutrientes que después serán analizados.

Esta tecnología no resulta desconocida para los expertos, pues se trata de un dispositivo común de identificación, capaz de leer y compartir información de su entorno. Este puede ser un diente, la piel o cualquier otro tipo de superficie. Lo más curioso del invento es que el sensor dental también cambia de color, dependiendo del químico que el paciente haya ingerido.

De uso médico exclusivo

Sensor dental
Los resultados del análisis se transfieren al teléfono móvil.

Lamentablemente, este sensor dental está pensado única y exclusivamente para uso médico y científico. Sin embargo, el equipo responsable no descarta que en el futuro pueda comercializarse. Además, advierten que ya están pensando en ampliar el radio de actuación a otras partes del cuerpo, para detectar así cualquier anomalía o afección que pueda poner en peligro al paciente. “En teoría, podemos modificar la capa bioreactiva en estos sensores para apuntar a otros químicos; realmente solo estamos limitados por nuestra creatividad”, ha señalado Fiorenzo Omenetto, uno de los autores del estudio.

Últimas noticias