Amor

El crimen que no fue violencia de género sino una preciosa historia de amor

Violencia de género
0 Comentar

Ildefonso y Maria Pilar tenían 74 años. Habían nacido el mismo año, llevaban toda una vida juntos. Se valían por si mismos aunque acudían a diario al centro de día. Un buen día aparecieron muertos en su pueblo, Villafranca de los Caballeros, Toledo. Todo apuntaba a un crimen de tantos perteneciente a la violencia de género. Ildefonso la había matado y después se había suicidado. Por desgracia, un patrón que se repite con frecuencia. En el centro les echaron en falta a la hora de comer y la policía acudió a su domicilio. Allí se encontraron con Pilar, muerta en el suelo. Ildefonso también estaba sin vida: un cuchillo rajaba su vientre. Había muerto desangrado. La localidad de Villafranca fue protagonista de las noticias durante varios días.

La pareja parecía tener una relación magnífica, lo que hizo extrañar a los habitantes del pueblo sobre el crimen. La última vez que les vieron con vida fue al acudir al centro de salud para recoger las recetas. Y luego en el mercado donde solían comprar verdura. Se llevaban de maravilla y siempre se les veía juntos. Era un caso singular porque en el pueblo con mayor número de bicicletas por habitante de España, ellos iban en su pequeña moto. Así que nadie podía creerse que horas después de verles por el pueblo, Ildefonso decidiera acabar con la vida de ambos. Pero la autopsia reveló la verdad. La Delegación de Gobierno de Toledo confirmó que Pilar había muerto por causas naturales. Y lo que se sospecha es que cuando Ildefonso se encontró a su esposa sin vida, decidió quitarse la vida. Cogió un cuchillo de la cocina y se hizo el ‘harakiri’. Es el conocido suicidio japonés, en el se clava el filo en el estómago y luego se raja. La muerte viene al desangrarse. Lo que parecía un crimen de violencia de género se reveló como una gran historia de amor.

 

Noticias relacionadas

Categorías

Últimas noticias