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Tres deportistas relatan las interminables fiestas sexuales en la Villa Olímpica

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“A los deportistas nos gusta ir de fiesta cuando se ha acabado la competición. Aunque realmente la marcha empieza la noche de la inauguración de los juegos, si no compites hasta pasados unos días. A primera hora de la mañana siguiente puedes ver cómo va volviendo la gente a las habitaciones”. Quien así habla es Melanie Wrights, dos veces Olímpica.

“Pensad que nos hemos pasado muchos meses sin probar una gota de alcohol. Ni siquiera hemos salido por las noches. Y cuando todo eso se ha acabado…es como si no hubiera un mañana. Están por un lado las fiestas que organizan los patrocinadores y marcas publicitarias…y las que brotan ‘espontáneamente’. Y créeme…son una barbaridad”.

“Los olímpicos somos aventureros; gusta tener sexo con alguien que no habla su idioma. Y en cuanto a los dormitorios…los italianos son particularmente ‘invitadores’: dejan la puerta abierta así que podemos ver a esos cuerpazos en ropa interior”. No es de extrañar que en Sydney hubiera una queja por una orgía que disfrutaron varios atletas en un jacuzzi. Al final, no hubo sanción.

Medio millón de preservativos

Dicen que ‘Lo que ocurre en las Olimpiadas se queda en las Olimpiadas’. Pero si insistes un poco te acaban contando. “Hay mucho sexo en la Villa” dice Hope Solo, del equipo de fútbol femenino. ¿Cuánto es mucho? “Diría que el 75% de los deportistas triunfan. Y he visto de todo: gente haciéndolo en la hierba, entre los edificios, a plena luz del día”.

Máquina expendedora de preservativos en Río 2016
Máquina expendedora de preservativos en Río 2016

 

Los organizadores ya conocen el nivel de estas juergas y han distribuido 450.000 preservativos gratis en la Villa Olímpica. A los australianos les han facilitado 1.500 condones ‘extrafuertes’ por el miedo al virus del Zika. Que además contienen un lubricante antiviral para luchar contra otras posibles ‘amenazas’.

¿Te parecen muchos? Pues las cifras están escalando:

  • En los juegos de invierno de Vancouver se utilizaron 70.000 sólo un una semana.
  • En Seoul 1988 fueron 8.500. De hecho, se encontraron tantos preservativos usados en los tejados que tuvieron que prohibir tener sexo en el exterior.
  • En Barcelona 1992 se repartieron 50.000.
  • En Sydney 2000 dieron 70.000…y tuvieron que encargar urgentemente 20.000 más.
  • En Beijing 2008 regalaron 100.000 y también se quedaron cortos. Además entregaron preservativos a hoteles cercanos a la Villa: 400.000 unidades en total. En el envoltorio se leía “Faster, higher, stronger (más rápido, más alto, más fuerte)”.
  • En Londres 2012 fueron 150.000, 15 por deportista.
  • Y llegamos a ¡los 450.000 de Brasil! Por si este dato nos parece pequeño un apunte más: en toda la ciudad de Río se han repartido nada menos que 9 millones de preservativos.

Tinder

En esos días la popular aplicación echa humo. En Londres 2012, se colapsó a los pocos minutos de que los equipos llegaran a la Villa Olímpica. Tanto fue así que la empresa tardó 24 horas en estar de nuevo operativa.

“Aunque el chico sea un 4 de cara…tiene un 10 de cuerpo. Los mejores son los nadadores y jugadores de waterpolo. Es un sitio genial: puedes ganar una medalla y acostarte con un tío bueno”

Para el deportista Jamie Anderson, “Tinder en la Villa Olímpica es otro nivel. ¡Todo atletas! Y algunas son muy guapas. Al segundo día me tuve que dar de baja de la aplicación porque me estaba distrayendo demasiado”

Y la juerga no acaba cuando dejan el país anfitrión. En uno de los aviones de vuelta de Sydney a Los Angeles, viajaron 100 deportistas. Así que las azafatas avisaron: “Señoras y señores. Quien desee dormir, que cambie su asiento con algún pasajero de la parte frontal. El resto, a la parte trasera, con los Olímpicos”.

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