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¡Socorro! Cómo salir huyendo de una cita

Huir de una cita
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Llevas días hablando con Carlos. O con Elena. Te parece una persona estupenda. Sus fotos, muy aceptables. Y quedáis para conoceros físicamente…¡que nervios!

Pero los nervios de verdad afloran al conocerle. No hay química, ni feeling, ni cualquier otro adjetivo positivo. Y te gustaría salir corriendo pero no sabes cómo hacerlo sin quedar mal.

A mí me ha pasado varias veces. Recuerdo especialmente el caso del jugador de rugby. Había chateado con un chico de buen ver – a juzgar por las fotografías – atlético, deportista. Su cabeza cubierta por una frondosa mata de pelo negro. Cuerpo hercúleo. Este gorrión había que conocerlo…y quedamos una tarde en la puerta de un bar irlandés. Al bajar del taxi, las más temidas palabras de un ligoteador por internet, retumbaron en mi cabeza: “Que no sea él, que no sea él”. Pero era él.

Y tanto que era él. Salvo el pequeño detalle de que las cifras reales – comparadas con las de las fotos – se mostraban corregidas y aumentadas: 20 años más, 30 kilos más. Lo único que restaba era el pelo, donde ya había muy pocos elementos que contar. No tengo nada en contra de los maduros, fornidos o pelones, pero sí de los mentirosos fotográficos.

En fin, a lo que iba. Que en este caso, fui honesta y le dije lo que pensaba de su actuación. Y con las mismas me pillé un taxi a casa.

Por suerte no todos los casos son así de drásticos. Pero a todos nos ha pasado que al conocer a alguien no es lo que esperábamos. Vamos, que no y que no. Y surgen preguntas varias: ¿me voy? ¿me quedo? ¿al menos me todo una cerveza y luego me invento algo?

Si es tu caso, aquí te ofrezco algunos consejos para salir airoso de las situaciones SOS:

  1. Pide a un amigo que a una determinada hora te llame o te envíe un mensaje. Por ejemplo, dale un margen de media hora desde el inicio de la cita. Si la cosa va bien, a ignorar la llamada. Si la cita es un desastre, es tu salvavidas.
  2. Di que tienes planes para más tarde. “He quedado en una hora para visitar a mi tía enferma. O tengo que ir a cuidar al gato de mi hermana que tiene artritis”.
  3. Simula un malestar repentino. “Me duele horrores la cabeza. Tengo síntomas de malaria y es altamente contagiosa”. La gravedad de la enfermedad depende de tu creatividad.
  4. Sé honesto. Esto no vale para todo el mundo pero en mi opinión, es mejor ponerse una vez rojo que ciento amarillo. Siempre que lo digas con tacto y buena educación, no debería molestar a nadie.
  5. En cualquier caso no te compliques: no tienes que dar explicaciones. Con un “Bueno, nos acabamos la cerveza y nos vamos” es suficiente.

Si no te sientes con fuerzas de afrontar esta situación, puedes utilizar una aplicación ad hoc para tal fin. Por ejemplo, Bad date rescue. Esta app la han desarrollado los creadores del sitio para ligar por internet eharmony. Así que  saben de lo que hablan.

Captura de pantalla 2015-11-03 a las 17.44.27Funciona de la siguiente manera: programas la aplicación con diferentes situaciones – madre que informa que tu hermana está de parto, vecino avisando de que tu casa está inundada o tu jefe pidiendo que vayas urgentemente a la oficina. A la hora que especifiques, aparecerá en tu móvil una llamada entrante, con una voz soltando la parrafada. Lo suficientemente alto para que tu acompañante lo pueda oír. ¿Crees que te vas a trabar en esos momentos y no saber que contestar? La aplicación lo tiene bien pensado y te da las frases apropiadas para que las repitas. Y así huir de tu cita de la manera más elegante posible. Lamentablemente, sólo está disponible en inglés. Y de momento, para android.

Mayday, Mayday.

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