Salsas

Salsa de pimienta verde

Salsa de pimienta verde
0 Comentar

Aunque se trata de una salsa que antes podíamos encontrar en cualquier restaurante, actualmente es cierto que ha ido quedando arrinconada por nuevas variaciones o creaciones de aliños que han ido surgiendo y “desplazando” los tradicionales.

Por ello, hoy vamos a poner en marcha una especie de operación rescate de esta sencilla salsa que a todos nos ha salvado (reconozcámoslo), en un momento dado, un solitario plato de carne.

¿Comenzamos a preparar esta salsa de pimienta verde?

Ingredientes:

  • 3 cucharadas de pimienta verde en grano
  • 1 cucharada de pimienta verde molida
  • 65 g de mantequilla
  • 1 pastilla de caldo de pollo
  • 1 chupito de coñac
  • 1 bote de nata espesa para cocinar
  • Pimienta negra molida
  • Sal

Elaboración:

Salsa de pimienta verde

Empezaremos derritiendo la mantequilla en un cazo a fuego medio. Cuando la tengamos lista, echamos los dos tipos de pimienta (en grano y molida). Removemos bien y vigilamos que la mantequilla no se queme.

Para preparar la salsa usaremos unas varillas mejor que una cuchara, ya que así al batirla estaremos metiendo algo de aire y favoreciendo que coja algo de cuerpo.

Desmenuzamos bien la pastilla de caldo y la echamos al cazo. Recomendación: si quieres puedes usar caldo casero en vez de la pastilla, pero si optas por ello tendrás que empezar a prepararlo con el tiempo suficiente para que reduzca lo máximo posible y evitemos, de esta forma, acabar con una salsa demasiado líquida e imposible de servir sobre la carne.

Añadimos el coñac al cazo y subimos bastante el fuego para poder prender el alcohol. Mucho cuidado a la hora de acercar el mechero o la cerilla, no metáis demasiado la mano o aproximéis la cara porque prenderá con suma rapidez dando lugar a una llamarada. Continuamos removiendo.

Cuando se consuma todo el alcohol bajamos el fuego y lo dejamos a una temperatura media tirando a suave.

Añadimos la nata y seguimos removiendo mientras se reduce la salsa.

 Salsa de pimienta verde

Solo nos quedará añadir la sal, y un poquito de pimienta negra molida si deseamos darle a la salsa un sabor algo más picante.

Mantendremos la salsa reduciendo hasta conseguir la textura que más nos guste. Truco: Si tienes prisa o, simplemente, no te gusta esperar, puedes agregar mitad de nata y mitad de yogur cremoso, esto acelerará el proceso y, además, le dará un toque distinto a esta tradicional salsa.

Como norma general siempre tendemos a emplear espesantes como maicena o harina de trigo, pero si queréis probar nuevas alternativas, podéis usar muchos otros que no aportan nada de sabor y que requieren de muy poca cantidad para cumplir su función. Algunos de ellos pueden ser la goma xantana o el agar agar (un alga que se utiliza para gelificar pero que en muy pequeña cantidad y rompiendo la gelatina con las varillas da como resultado una crema espesa).

Retiramos del fuego y lo servimos.

Sugerencia: Esta salsa es el complemento perfecto para carnes como el entrecot o el solomillo (unos clásicos), pero aporta un resultado sorprendente con pescados blancos.

Resumen
recipe image
Receta
Salsa de pimienta verde
Fecha

Noticias relacionadas

Categorías

Últimas recetas