Pasta y Pizza

Pizza de pollo a la brasa, chorizo y guindilla verde

Pizza de pollo a la brasa, chorizo y guindilla verde
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Si hay algo que no falta en cada una de las cenas de relax con los amigos, planes exprés o noches cinéfilas es un buen trozo de pizza.

Así que por qué no hacer nuestra propia versión de este plato tan divertido que une tanto en tan solo una simple base.

Con la pizza de pollo a la brasa, chorizo y guindilla tendrás un plato contundente de sabores intensos pero que combinan muy bien pero, sobre todo, empezarás a tener más amigos con muchas excusas para ir a cenar a tu casa.

Ingredientes:

  • Base de pizza (mejor casera, pero si no sabes cómo hacerla, aquí podrás encontrar la mejor de las recetas)
  • 1 Pechuga de pollo
  • 35 g de chorizo
  • Piparras o guindillas verdes en conserva
  • 300 g de tomate triturado
  • Cebolla
  • Ajo
  • Sal
  • Azúcar
  • Aceite de oliva
  • Mozzarella fresca
  • Albahaca, orégano y pimienta (opcionales)

Elaboración:

Pizza de pollo a la brasa, chorizo y guindilla verde

Siguiendo nuestra receta de masa de pizza, ya con ella hecha, la mantendremos reposando y creciendo cerca de una fuente de calor.

Pizza de pollo a la brasa, chorizo y guindilla verde

Dejaremos la pieza entera de pollo metida unos 5 minutos en el zumo de medio limón, una rama de tomillo y unas hojas de laurel. Pasado ese tiempo, lo meteremos todo dentro de una bolsa hermética o un plato cubierto con papel transparente y lo llevaremos a la nevera. Recomendación: La carne de pollo es muy delicada y se estropea con facilidad, por eso, si la temperatura ambiente es muy elevada no lo dejéis fuera de la nevera en ningún momento.

Empezaremos con la salsa de tomate. Queremos una salsa sencilla por lo que sólo usaremos lo básico: un poco de cebolla picada, un diente de ajo troceado, aceite de oliva y tomate.

En un cazo o sartén grande con un poco de aceite, cocinamos a fuego suave la cebolla y el ajo y echamos un poco de sal para ayudar a que se hagan. Cuando la cebolla esté tierna, retiramos el exceso de aceite y echamos el tomate picado, al que le habremos quitado el agua que haya podido soltar. Echamos media cucharada de azúcar para restarle acidez y removemos 5 minutos a fuego medio-suave.

Pizza de pollo a la brasa, chorizo y guindilla verde

Esperamos a que la salsa se enfríe y sacamos el pollo que anteriormente habíamos metido en la nevera.

En una sartén muy caliente o en una parrilla, marcamos bien el pollo por ambos lados durante unos 4-5 minutos según el tamaño de la pieza. No debemos hacerlo demasiado porque al terminar de cocinarse en el horno puede secarse mucho.

Cuando el pollo esté listo lo retiraremos del fuego y lo cortamos en tiras de unos 5 mm de grosor (o más si quieres menos trozos pero más contundentes).

Sólo nos queda cortar el resto de los ingredientes de nuestra pizza como el chorizo (mejor suave), las guindillas verdes o piparras (que aportarán un toque ácido sin ser demasiado picante) y la mozzarella.

Esta última, si es fresca, merece la pena cortarla en rodajas y dejar que escurran sobre un colador, ya que el agua que contiene puede humedecer la base y que o bien se deshaga o bien no se pueda cocinar y quede blanda y pastosa.

Y por fin, ya sólo queda montar la pizza y llevarla al horno… Primero la salsa de tomate y después el resto de ingredientes, dejando la mozzarella para el final.

Lo metemos al horno, ya precalentado, durante 5-8 minutos a 220 grados. Cuando la masa empiece a subir y a endurecerse, añadimos la mozzarella y volvemos a cerrar el horno el tiempo justo para que el queso se funda.

Ya sólo queda lo más difícil; esperar a que se enfríe un poco para poder comértela. ¿Podrás esperar?

 

Resumen
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Receta
Pizza de pollo a la brasa, chorizo y guindilla verde
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