Postres

Cheesecake de Oreo

Cheesecake de Oreo
0 Comentar

La Cheesecake de Oreo es uno de los postres más divertidos y ricos. Se trata de una receta sencilla, fácil y que, además, no necesita horno. Y pese a la creencia de que debe ser muy empalagosa, os diremos que este postre no es excesivamente dulce, ya que el sabor salado del queso combina a la perfección con la galleta y modera su gusto.

Receta de Cheesecake de Oreo

Oreo

Ingredientes:

  • 1 tubo de leche condensada
  • 1 yogurt natural
  • ½ tableta de chocolate blanco
  • ½ tarrina de queso para untar
  • Gelatina neutra
  • 1 paquete pequeño de galletas Oreo
  • 70 gramos de mantequilla

Preparación:

Abrimos las galletas y separamos el relleno. Este paso os resultará muy sencillo porque se desprende con facilidad con solo levantarlo un poquito con el dedo o la punta redonda de un cuchillo. Reservamos para su posterior uso.

Fundimos la mantequilla, aunque si queréis, podéis usar esta a temperatura ambiente.

Cheesecake de Oreo

Trituramos las galletas y las mezclamos con la mantequilla hasta conseguir la base de nuestra cheesecake de oreo. Tiene que quedar firme pero no pesada ni grasa.

  • Recomendación: No echéis demasiada cantidad de mantequilla porque al poner la base en cualquier superficie y dejar que repose comenzará a soltar una película aceitosa que reblandecerá la galleta y le dará un aspecto algo sucio al plato.

Comenzamos a emplatar, y para ello, podemos usar moldes pequeños para obtener unas porciones individuales a modo de originales mini tartas. El proceso es simple; colocamos el molde sobre el plato y echamos parte de la base de galleta. Mantendremos sin desmoldar para poder verter el resto del postre.

Tarta Oreo de queso

Otras opciones

Existen dos versiones de esta cheesecake de Oreo: la que no lleva galletas enteras o en trozos en su interior, y la que sí los contiene. Cuesta decidirse, ¿verdad? Y es que, en este caso, segundas partes siempre parecen buenas…

Metemos la gelatina en un recipiente con agua fría para hidratarla.

En un cazo mezclamos el resto de ingredientes, incluido el relleno de las galletas que en un principio habíamos reservado. Añadimos la gelatina y movemos con suavidad.

Cuando tengamos todo bien mezclado, iremos echándolo dentro de los moldes sobre la base que previamente ya habíamos colocado.

Partimos algunos trozos grandes de galleta y los introducimos en cada uno de los moldes. No buscamos que queden en la superficie, así que con una cucharilla empujadlos un poquito para que queden hundidos.

Tarta Oreo de queso

  • Recomendación: Para aseguraros que estos trozos quedan en la parte media de nuestra tarta, al meterlos podéis echar un poquito más de mezcla por encima.

Metemos en la nevera y dejamos que reposen en la nevera hasta que la gelatina se haya solidificado lo suficiente como para que la tarta se mantenga firme. Se recomienda mantenerlos en el frigorífico una noche entera, pero si estáis deseando probar vuestra creación, bastará con comprobar la consistencia. Si está aún líquida deberéis esperar.

Sugerencia de presentación: Si disponéis de un molinillo podéis triturar un poquito de galleta hasta que quede reducida a la textura de polvo. Podemos echar este por la superficie de la tarta dándole un toque final de lo más apetecible.

También te puede interesar

Tarta de queso sin horno

Tarta de queso sin horno
Tarta de queso sin horno
Resumen
recipe image
Receta
Cheesecake de Oreo
Fecha
Tiempo total

Noticias relacionadas

Categorías

Últimas recetas