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El Real Madrid no tiene defensa en Vitoria (105-75)

Real Madrid
Marcelinho y Campazzo pelean un balón en el Baskonia-Real Madrid. (EFE)
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La mala racha del Real Madrid pasó de ser justificable a digna de recriminar en Vitoria. Después de una serie de encuentros ganados idílica e inimaginable teniendo en cuenta las lesiones, los blancos han caído en una depresión progresiva que se hizo notar frente al Baskonia. 105 puntos recibidos ante un rival en ascenso desde la llegada de Pedro Martínez, que esta vez sí deja constancia del mal momento que atraviesa el Madrid. Las lesiones han dejado en cuadro a un equipo con muchos mimbres aún sin ajustar, pero la imagen mostrada en el Buesa Arena obliga a acudir a la crítica y a una recuperación  rauda, teniendo en cuenta el calendario de las próximas semanas.

Comentaba Pablo Laso en la rueda de prensa posterior al Clásico que hay derrotas menos dolorosas si la actitud del equipo es la apropiada, pero esta situación no se dio en el encuentro jugado en el Buesa Arena. El Real Madrid se vio sobrepasado desde un primer momento por las ganas de su rival, con dos o tres marchas más desde el inicio.

La sangría en el aro del Real Madrid pareció no cesar nunca, con Janning, Beaubois o Granger, entre otros, acribillando desde la media y la larga distancia. Ni siquiera los pívot podían cerrar la zona y el luminoso, con solo cinco minutos jugados, resultaba cuanto menos dramático para los intereses madridistas. El 25-5 podía parecer exagerado, pero ni siquiera el tiempo muerto pedido por Pablo Laso sirvió para solucionar las cosas.

La aportación de Luka Doncic sirvió para minimizar las cuantiosas pérdidas a finales de segundo cuarto, y dos triples casi consecutivos de Rudy Fernández dotaron de un halo de esperanza al conjunto blanco. Fue un mero espejismo, Poirier y Shengelia, con sendos mates, demostraron quién mandaba en el partido, el Baskonia, el único equipo que saltó al Buesa Arena en los primeros 20 minutos de partido.

La reanudación no vino acompañada de una reacción madridista. A Baskonia le valió con la inercia y el Real Madrid, al menos, pudo frenar una proyección que iba camino de los 120 puntos. Mejor circulación de balón y mejores tiros, pero el acierto no llegaba y Baskonia seguía sumando para que la ventaja no bajara de 18 puntos. La actuación de Doncic fue paradigma de lo ocurrido en estos minutos en el Buesa. Calidad a raudales, pero sin hacer jugar al equipo con continuidad. Cuando el genio esloveno lo hizo, los tiros tampoco entraron.

La entrada en el último cuarto, ya con todo decidido, solo sirvió para hacer probaturas y reservar a los importantes. El jueves se vuelve a jugar, y una vez más, hay que intentar olvidar la derrota, pero con correcciones y una mejora necesaria que no es perdonable por las lesiones. El Madrid no tuvo defensa en Vitoria.

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