…Pero yerra con medidas populares anti-económicas

…Pero yerra con medidas populares anti-económicas

Estamos en campaña electoral, y se nota. Hay una mezcla de buenas ideas –“crear una cuenta personal para cada trabajador, que financiará estos derechos el primer día de trabajo, siguiendo el modelo de la exitosa mochila austriaca”–, con otras que ya no lo son tanto –“todos los trabajadores tendrán derecho a una indemnización y a la prestación por desempleo, también cuando cambien de trabajo voluntariamente”–. Estos dos entrecomillados están sacados del mismo programa de Ciudadanos.

No hace falta ser Kayek para intuir que si los empleados de una empresa, cuando cambian voluntariamente de trabajo, pueden acto seguido solicitar la correspondiente indemnización y prestación por desempleo, ello supone una incitación a la picaresca, además de implicar una enorme distorsión del mercado de trabajo, de imprevisibles consecuencias a largo plazo, que acaba alterando toda la lógica de la oferta y la demanda laboral. ¿Con qué dinero se pagaría estas prestaciones? ¿Vía impuestos, con un incremento del Estado de Bienestar, cargándolas al sufrido empresario? ¿O tal vez con la mochila austríaca, que está pensada para una masa laboral de trabajadores responsables, que buscan vivir dentro del mercado, no entrando y saliendo de él a su gusto y conveniencia?

Estas contradicciones muestras las ambigüedades inherentes a un partido joven, que habita voluntariamente en el centro; ello le lleva a pescar a la vez en distintos caladeros ideológicos, olvidando que si existen distintas ideologías, ello sucede no sólo porque son varias, sino también porque son mutuamente excluyentes entre sí. El centro político puede ser una actitud de la voluntad cuando está orientada al diálogo y al consenso, pero los melting pots intelectuales, a poco que se profundice en ellos, generan lo que acabamos de ver: incoherencias.

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