Entre Fernando VII y Pedro Sánchez, los dos felones

 Quiero hacer un paralelismo histórico entre dos personajes que deseaban su silla más que nada en el mundo. Uno de finales del S. XIX y otro del S. XXI, a ver si les suena. Fernando VII, ese rey que deseaba el poder más que nada y, consciente del deterioro del reinado de su padre, el rey Carlos IV, no dudó en traicionarlo por temor a que su puesto lo pudiera ocupar Godoy. Por ello, negoció entonces con Napoleón el futuro de España a cambio de poder ser coronado.

Es probable que les pueda sonar aquí algo parecido a la coronación parlamentaria de Sánchez, ¿verdad? Lo que pasa es que aquí, en el caso del socialista, en lugar de traicionar a su padre, traiciona a todos los españoles e, incluso, a los barones de su propio partido por miedo a que siguiera ocupando el poder Rajoy –el que podría ser aquí Godoy– a costa de pactos deshonrosos con los enemigos de España –en aquel momento Francia–.

Llegó incluso a alabar las victorias de Napoleón sobre su propio pueblo español, hasta llegó a pedirle matrimonio a una de sus sobrinas y todo por poseer la Corona. Lo que podríamos llamar venta o intercambio del país a través de intereses personales como hace Pedro ‘El Felón’ en estos tiempos casándose con proetarras y secesionistas, como se ve reflejados en el pacto con el PNV en el traspaso de 33 competencias, entre ellas las de prisiones, una decisión muy celebrada por el ámbito de ETA o el pacto que Torra presentó al Gobierno en diciembre, los cuales representan la mayor traición a la democracia, a la Constitución y al pueblo soberano español.

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