Más que una barbaridad

Más que una barbaridad

La Ley de Género de Andalucía aprobada el pasado mes de julio por la Junta de Susana Díaz –y que VOX pide sacar del pacto entre Ciudadanos y PP si éstos quieren gobernar en la región– contiene puntos que sencillamente son una barbaridad. Según la citada legislación, tal y como se recoge en el Artículo 10 bis de la normativa, la Administración Pública se reserva la potestad de poner en “tratamiento psicológico” a los hombres para prevenir todo tipo de “violencia y desigualdad de género” y lo harían, y así se detalla, a través de programas de “prevención” que irán dirigidos “específicamente” a los varones. Y todo ello, además, sin que ni siquiera se haya interpuesto una denuncia contra los supuestos maltratadores ante las autoridades pertinentes o haya algún tipo de control judicial sobre cada uno de los casos.

Pero el dislate de esta norma va más allá de lo anteriormente citado. Son los funcionarios de la propia Administración Pública, a través de un examen únicamente visual y –recordemos– sin ninguna acusación formal previa, los que acrediten la situación de violencia de género y, por ende, permitan a la víctima acceder a los derechos y ayudas que se reconocen en la legislación.

En otras palabras, esta Ley de Género andaluza que la formación de Santiago Abascal pide suprimir es discriminatoria y criminaliza directamente al hombre, dando por hecho, además, que la violencia doméstica la sufren únicamente las mujeres. VOX –y así lo especifica en el punto 70 de su programa electoral con el que concurrió a los comicios– no pide que las medidas contra la violencia desaparezcan. Los verdes exigen que la normativa vigente se sustituya por una ley de violencia intrafamiliar que proteja a todos los miembros de la familia, sean del género que sean, se acabe con la asimetría penal y se ponga fin a la actual sumisión a la ideología de género.

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