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Arruinar España para contentar a los independentistas

Arruinar España para contentar a los independentistas
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Cataluña va camino de convertirse en el principio del fin para el nuevo PSOE. Ahora que los socialistas volvían a cotizar al alza en todas las encuestas, su inexplicable táctica fiscal y política —siempre orientada a captar votos entre el electorado independentista de cara al próximo 21 de diciembre— tiene todos los visos de sepultar su efímera recuperación. La última ocurrencia es condicionar su demencial subida de impuestos a la exigencias de los nacionalistas catalanes. Una carga para todos los españoles que redundaría en el beneficio de una región carcomida por el golpismo y, sin embargo, ampliaría la brecha de la desigualdad entre las demás comunidades autónomas. Precisamente lo contrario de lo que debería ser un Estado de las Autonomías solidario y proporcional para evitar, al igual que en Europa, que haya una sociedad de primera velocidad y otra de segunda.

Como les cuenta OKDIARIO, serían más de 15.000 millones de euros para atender las demandas de quienes quieren ver a España partida en dos. Un incremento que, unido al resto de medidas que conforman el impuestazo, podría ser la ruina del país ahora que está mejor que nunca en los últimos 10 años. La razón de este dislate tiene forma de voto, ya que Miquel Iceta pretende llenar las redes en el caladero más radical de la izquierda catalana y quiere alimentar el discurso de conseguir privilegios para la comunidad autónoma. La permisividad del PSOE con su filial autonómica, el PSC, lejos de ser fructífera a nivel de votos sólo conseguirá que la imagen del partido se resquebraje en el resto de España. Los ciudadanos están cansados de hacer sacrificios económicos tras los años de la crisis, por eso no quieren que nadie les meta la mano en el bolsillo. Sin embargo, el Partido Socialista parece ajeno a esta realidad y de los 30.000 millones de euros en impuestos que querrían recaudar en los próximos años, más de la mitad estarían destinados a contentar las exigencias en Cataluña.

Dinero a cambio de “paz social” y respaldo político. Mala mezcla después del golpe de Estado acaecido en los últimos meses. Y en política, como en la vida en general, lo peor no es equivocarse, sino darse cuenta y persistir en el error. Pedro Sánchez, que apoyó con acierto a Mariano Rajoy durante la aplicación del artículo 155, equivoca el rumbo permitiendo que su partido haga un plan condicionado por Cataluña. Se equivoca en el fondo, ya que lo que menos necesita nuestra economía ahora que crece más que ninguna otra en Europa es una política confiscatoria que detenga la inversión y, por lo tanto, la creación de puestos de trabajo. Se equivoca también en la forma, ya que se nota que es una táctica cortoplacista y no un proyecto de Estado viable y coherente, pensada para que Miquel Iceta tenga una excusa para presentarse ante la izquierda radical en su comunidad autónoma. Por lo tanto, el PSOE debería recapacitar de unas vez por todas y darse cuenta de que esta subida es inviable, como inviable, además de nocivo, sería freír a impuestos a quienes inviertan en empresas del IBEX y en los bancos, o subir cuatro puntos el tipo máximo o hacer que las empresas tributen un mínimo del 15%. Un despropósito que no los llevará a ningún sitio, ya que la gente quiere el dinero para disponer de él y no para entregárselo al Ministerio de Hacienda de turno.

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