Opinión

Incultos que se las dan de cultos

jimmygimenez-20170811-interior
0 Comentar

Cada vez que oiga decir a alguien “poner en valor”, estará usted ante un rebuscado que adultera el buen uso de la lengua castellana. Con lo fácil y escueto que sería oír valorar, verbo que reconoce el mérito o las cualidades de una persona o cosa, los incultos que se la dan de cultos, “ponen en valor” su propia estupidez y la exhiben ufanos, creyendo que sientan cátedra. “Cualquiera que se tome a sí mismo demasiado en serio —según Václav Havel, lúcido escritor— siempre corre el riesgo de hacer el ridículo”.

El idioma español, sin duda el más expresivo de todos los idiomas, fue el correcto modo de hablar con que unos aguerridos y heroicos navegantes instruyeron a los indígenas de Hispanoámerica entera. A no ser por la lengua que legamos al salvaje, éste aún se expresaría a grito pelado, imitando el garrir de las cotorras. Sobre eso trata la conquista de América, de la conquista de otro mundo a través de la palabra. De ahí que me joda que proliferen los incultos y pedantes que encabezan esta crónica, los cuales, día tras día, se cagan en la sabiduría de la RAE, empobreciendo nuestra mayor riqueza.

El idioma es un atajo. Para comunicar, se ha de ser concreto. Cuanto más breve lo dicho, o escrito, mejor, y cuanto más extenso, peor. Paul Verlaine fue claro: “El estilo es la eficacia”, aunque la manada de pretenciosos asnos siga sin enterarse. Los lerdos incultos se alían con la retórica y complican la sencillez del habla, soltando aperturar (por abrir), recepcionar (por recibir), sustantivizar (por sustantivar), permisibilidad (por permivisidad) y el puto reinicializar (por iniciar). Hoy priva extenderse. Prefieren decir influenciar, antes que influir, significando lo mismo. De este modo el inculto se cree Manitú.

Habría que mandar a esquilar ovejas a esa ristra de falsos eruditos que cada vez que abren la boca denigran a la lengua española, pues ninguno de ellos vale para “poner en valor”, su valor lingüístico.

Últimas noticias