Opinión

El baile de Iceta

Yo aún me acuerdo de Iceta en la campaña de Sánchez. Esos gritos, esos bailes, ese fervor. Esa valentía burbujeante que llevó, incluso, al PSC a plantar cara a la gestora. Iceta, que ganó por poco las primarias frente a La Parlón, echaba un pulso a Susana. Pero poco. En muy poco tiempo se vieron, charlaron y parece que al catalán le apretaron un poquito alguna tuerca. Porque de inmediato dejó de ser de la cofradía de Sánchez para comenzar a moverse en los tonos grises, en la indiferencia.

Yo me lo imagino haciendo un moonwalk a lo Michael Jackson. Intentando ponerse en tierra de nadie, aunque eso es complicado después de haber roto la disciplina de voto en bloque, para mantener el NO a Rajoy —y muy bien hecho, por cierto—. Me encantaría saber qué le cuentan a gente como Iceta para que pueda pasar, cual péndulo, de un lado a otro. Ahora, todavía no se ha puesto a bailar sevillanas, pero parece que ya está ensayando. Ya deja caer algún que otro halago a la andaluza, se refiere a Pedro como “otras opciones” y sobre todo, lo más fuerte de su giro, han sido sus declaraciones donde da a entender que aquello de romper la disciplina fue un error. Que no volverá a suceder. Que no puede ser eso de ir por libre después de que el Comité Federal haya tomado una decisión.

No se para a comentar ahora el golpe de Estado previo que, a su vez, se dio en otro comité federal para que, en el siguiente, se votase lo que fuera menester para pactar con el PP. De eso ya no toca hablar. Se ve que los avisos y amenazas que se hicieron al PSC van dando sus frutos. Y es que el PSOE cada vez está más dividido, y la relación con el PSC es una de tantas cuestiones que plantea acalorados debates. Para muestra, el botón de Heredia, que según las grabaciones que hace poco conocimos —por él— el PSC tendría que desaparecer.

De repetirse comicios en Cataluña, los socialistas no pueden sacar pecho. Las posturas independentistas van reforzándose, mientras la posición poco clara del PSC sigue pasándoles factura. Ahora se supone que su planteamiento podría verse influido por los aires del Sur, el rumbo de la gestora y, desde luego, el Partido Popular. Veremos.