Opinión

Inda se equivoca

No hay trampa ni cartón en el título de esta columna. Lea hasta el final, querido lector, y comprobará que no hago piruetas sobre la verdad. Los hechos que aquí se analizan acaecieron durante el último programa de La Sexta Noche, cuando el catedrático de Economía Juan Torres López abandonó el programa en directo y dejó con la palabra en la boca tanto a los tertulianos como al presentador Iñaki López. Un hecho en el que incidieron de manera decisiva las preguntas de Eduardo Inda. El director de OKDIARIO puso de relieve el hecho de que el economista había elaborado el programa económico de Podemos y contaba en su currículo con haber asesorado al presidente de Venezuela Hugo Chávez.

Ambas afirmaciones son ciertas. Juan Torres elaboró una propuesta económica junto al también catedrático Viçent Navarro para el partido dirigido por Pablo Iglesias. Algo que el propio Torres publica en su biografía. No engaña a nadie Inda cuando lo señala como coautor del documento. Algo que, por otra parte, no significa que el economista milite en la organización. A mi modo de ver, el primer error es precisamente ése: no conocer en profundidad a Juan Torres. Permitir que el súbito estallido escénico de la televisión se imponga a la pausa que necesitan ciertas cuestiones. Si bien es verdad que Juan colaboró como experto cuando le solicitaron su ayuda, no es menos cierto que ha sido una persona muy crítica con Podemos. Una persona, y no lo oculto, a la que le tengo aprecio personal por su contrastada valía como docente y economista, poseedor de una sólida honestidad política e intelectual. Es un referente para la izquierda y no sólo por sus aportaciones en el ámbito de la economía, también por la valentía e independencia con la que siempre ha hablado sin tapujos. Podemos incluido.

Es cierto que Torres López ha asesorado al gobierno de Venezuela, incluso sus amables palabras sobre Chávez en un determinado contexto, al que también ha criticado con dureza después haciendo gala de su coherencia. Tal y como concibo la actividad política, institucional y de consultoría, aportar tus ideas no conlleva que sean asumidas ni que por haber elaborado un informe tengas responsabilidad o algo que ver con las atrocidades que un tercero haya podido cometer.

Entiendo, pues, que prestar tus servicios profesionales para que una formación política como Podemos —o cualquier otra de nuestra democracia— se desarrolle y aporte un determinado valor democrático a nuestro país es algo que todos entendemos como positivo, aunque no puede considerarse una militancia o adscripción con ese partido. Porque, de ser así, muchos medios, incluida La Sexta, serían responsables del auge podemita aunque sólo fuera por el número de minutos que han ocupado en sus parrillas representantes de la formación como Pablo Iglesias, Monedero, Tania Sánchez o Irene Montero. De hecho, y es normal porque los medios de comunicación son también un negocio, las razones de la sobreexposición de estas personas se debe a las altas cuotas de audiencia que generaban. Un factor potenciado por el enfrentamiento que en los últimos años han mantenido con periodistas como Marhuenda e Inda.

Torres López intentó ingenuamente obviar ese contexto de campo de batalla en el que ha derivado el programa. El economista acudía, y lo sé de primera mano, con la firme intención de que sus ideas fueran atendidas y divulgadas, confiando en que se podría establecer un diálogo sin llegar a un intercambio de golpes. Se equivocó él con esa idea preconcebida y se equivocó Eduardo Inda al hacer de su enconada oposición ante Podemos y Venezuela un arma arrojadiza contra Torres. Primero porque erró el tiro. Como he dicho anteriormente, el economista no es militante, ni mucho menos fanático, de la formación que lidera Pablo Iglesias ni del sistema político venezolano. En segundo lugar, porque contribuye a una escalada en la tensión del debate público. Lejos de aportar entendimiento a una sociedad tan necesitada de información y pedagogía, genera más división en una España huérfana de diálogo.

La sociedad necesita respuestas a través de los medios, sobre todo en un momento de tanta oscuridad y dificultades para las clases sociales más desfavorecidas. De ahí que teatros viscerales como el del pasado sábado en La Sexta Noche generen desazón y tristeza entre una población carente de rumbo y representación. Ni siquiera la aparición de nuevos partidos como Podemos —que tanto ha defraudado con sus trampas a personas como Torres López o a mí misma— han logrado prender la ilusión entre los ciudadanos. De ahí que, dada su repercusión y exposición pública, considere que el director de este diario se equivoca al dar una imagen que no se corresponde con su realidad personal. Y decía “teatro” con anterioridad porque a la vista está que Inda es bastante más demócrata de lo que muchos puedan pensar. La prueba está en que usted ha llegado a este punto de la lectura sin que salten las alarmas ni se afilen las guadañas contra la libertad de expresión.

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para analizar su navegación y ofrecerle un servicio más personalizado y publicidad. Continuar navegando implica la aceptación de nuestra política de cookies

¡Síguenos en Facebook!