Actualidad

SÁLVAME DELUXE

De los tríos de Feliciano al robo de la thermomix: Alba saca toda su artillería

De los tríos de Feliciano al robo de la thermomix: Alba saca toda su artillería
Alba Carrillo en imagen de archivo / Gtres
0 Comentar

Después de nueve meses en el más estricto silencio público, la modelo Alba Carrillo se ha sentado en ‘Sálvame Deluxe’ dispuesta a contar su verdad acerca de su relación y ruptura con el tenista Feliciano López. Lenguaraz y sin filtro, soltando dardos a diestro y siniestro, Alba ha confesado en el comienzo de la entrevista haber vivido situaciones “sórdidas y penosas” al lado de Feliciano, y que se ha demostrado a sí misma lo fuerte que es: “Tengo una alta capacidad de sufrimiento. He pasado por momentos complicados que me han llevado a ingresar en la clínica López Ibor en diferentes días. Llegaba fatal, llorando y le dije al psiquiatra en una ocasión que me quería morir, en el sentido de dormir para descansar”, ha desvelado Carrillo, que no ha dudado en afirmar que se ha tomado medicamentos para la depresión durante su historia con el tenista. Asevera que fue su psicóloga quien se lo recomendó y que su marido ni se enteró: “Él estaba pendiente, como siempre, de su ombligo. Si no se ocupaba de mi hijo, cómo iba yo a pretender que lo hiciera de mí”, reprocha.

De los tríos de Feliciano al robo de la thermomix: Alba saca toda su artillería
Feliciano López y Alba Carrillo el día de su boda / Gtres

Alba afirma que mientras la relación sentimental hacía aguas, ella hizo ímprobos esfuerzos por salvarla: “Hice todo lo que pude, y él lo interpretaba como que montaba pollos. Actualmente lo que siento por él es asco, por él y por mí, por estar a su lado”, se sincera. Alba cuenta en el ‘Deluxe’ que conoció a Feliciano porque este vio su ruptura con Fonsi Nieto en una revista: “A través de una amiga me empezó a mandar mensajes, y lo cierto es que él fue un apoyo en mi ruptura con Fonsi“, declara. Eso sí, sabía de su fama de mujeriego y de “hombre vivido”. Aun así le gustó y confiesa que fue mutuo: “Me atacaba a los sentimientos, de manera evidente, con frases que seguro sacaba de Google. El primer encuentro fue espectacular, me recibió en chándal y estaba muy bueno”.

La modelo reconoce que no fue del todo apoteósico su primer encuentro sexual: “Mucha caña y poca pesca, no fue para tirar cohetes. Le gusta más la diversidad y la cantidad, que la calidad. Fue más emocional que satisfacción sexual”, apostilla.

No esconde la que fuera colaboradora de ‘Amigas y conocidas’ que su relación con el tenista le vino de perlas para darle en el morro a su ex, Fonsi: “Quise hacerle ver que podía rehacer mi vida, el primer hombre marca mucho y yo tenía 25 años”, asegura. Habla de un Feliciano López cariñoso y detallista al comienzo de la relación: “Le cambiaba el pañal a mi hijo, se portaba muy bien con él”, aclara.

COMIENZO DE LA RELACIÓN E INTERVENCIÓN FAMILIAR

El 25 de julio de 2014 se confiesa como un día feliz para la modelo, ya que López le pidió matrimonio, poniéndole  el anillo en un postre. El que emborronó la velada fue su cuñado, detalla Alba: “Ahí ya entró en nuestras vidas su familia, en este caso su hermano. Estaba allí con una chica y, contento por beber agua con misterio, se sentó en nuestra mesa y me cantó por Julio Iglesias. Yo le dije a Feliciano que no veía bien esa intromisión en un momento tan íntimo, y le dio igual”, replica en un reservado con Jorge Javier.

Feliciano López y Alba Carrillo
Feliciano López y Alba Carrillo, en una imagen de archivo / Gtres

La familia del tenista tuvo un importante papel en la desintegración de su amor: “Lo que era raro es que saliera su familia de nuestra relación“, expulsa. El punto de inflexión en su historia infructuosa llegó cuando se mudaron a la “mansión de Trump”, tal y como definió Carrillo. En esa casa comenzó a organizar los preparativos de la boda, siempre bajo la supervisión asfixiante de su suegra, que ponía el acento a todo: “Opinaba de todo y organizaba. Me veían como una amenaza que se iba a quedar con la casa de su hijo. Yo era para ellos como un jarroncito. Tenían hasta las llaves, y entraban cuando querían sin avisar”, bramó Alba en su noche más sincera.

Relata que hubo muchas ocasiones en que salía de la ducha en albornoz y se encontraba a su suegro en su habitación de súbito: “Yo no daba crédito, di normalidad a lo anormal. Se traía este señor a sus amigos para enseñarle la casa de su hijo cuando quería. Y Feliciano pasaba cuando se lo decía”, se descarga. Un día se reunió con sus suegros para enmendar rencillas y tender puentes: “Los cité un domingo en nuestra casa y les hice ver que la familia de Feliciano ahora era yo también. Pillaron tan bien el concepto que por eso estoy aquí. Incluso, aprovecharon para llevarse una botella de vino”, subraya con sentido del humor.

Alba confiesa haberse llevado una decepción con su familia política:”Les tenía cariño pero opinaban demasiado sobre nuestras cosas. Un día Feliciano discutió con su padre porque él quería invitar a todo el mundo a la boda. Pedí a mi marido que sólo estuviésemos en el altar él y yo y de repente me encuentro a su madre a su lado”, confesó la modelo, impotente. Incluso, remachó que la familia hasta se entrometió en la exclusiva de la boda: “La querían a puerta cerrada y yo me impuse y quise salir a saludar a los medios. Por eso nos rebajaron la cuantía”, desvela.

FOGOSIDAD SEXUAL Y TRÍOS 

Pese a que reconoce que Feliciano López también sentía ilusión por buscar un hijo, lo dibuja como un hombre “poco fogoso”. Asevera que las relaciones sexuales eran pocas y esporádicas: “Al casarnos todo cambió, no sé por qué no le gustaba. Llegué a ir al psicólogo, y me planteé seriamente que le llegaran a gustar los hombres también. Es una intuición mía pero lo pensé. Incluso llegué a preguntárselo a Feliciano para salir de dudas. Claro que si vienes de comer cocido, en casa ya no quieres ni aceitunas“, lanzó la pulla al aire.

Incluso, Alba se tira al barro y se retoza: “Feliciano me llegó a confesar que hizo tríos con una antigua pareja. Es más, me llegó a decir que si quería que lo hiciésemos. ‘Igual podríamos llamar a otra persona‘, me dijo. Nosotros lo hacíamos todos los viernes viendo el Deluxe”, detalló sin pelos en la lengua.

De los tríos de Feliciano al robo de la thermomix: Alba saca toda su artillería
La modelo Alba Carrillo y su abogada Teresa Bueyes / Gtres

El ‘aquí hemos llegado’ lo proclamó el tenista: “Me citó en la que ya llamaba su casa y me llevó al porche. Se atusó el pelo y me dijo que no quería seguir con la relación. Quería firmar un comunicado oficial y me negué. Ese día llamó a la policía porque decía que ésa ya no era mi casa”, cuenta. Y que en el desalojo de sus pertenencias, que se operó con dos camiones de mudanza, se le acusó entonces de llevarse hasta la thermomix. La modelo ha negado que se la llevara y que haya tenido que devolver algo al tenista. “Me dio asco todo, asco por enterarme de aventuras suyas y callarme; por no haberme respetado, él ha regresado a casa después de estar con otras. Es más, me enteré de que el día que me dejó tenía arriba a una chica con la que pasó la noche“, asevera dolida.

EL VERDADERO MOTIVO DE SU DOLOR

El mayor desgarro que ha impulsado a la modelo a declararle la guerra mediática al tenista lo propició el trato que éste le daba a su hijo Lucas: “No le gustaba a Feliciano que mi hijo se metiera en su cama por las noches con nosotros. He llegado a dormir en el suelo por este motivo, al lado de mi hijo. No se preocupaba de cómo estábamos y en los últimos tiempos le hablaba a Lucas de manera seca“, desvela.

Tiene un puñal clavado en el pecho desde que su hijo la llamó mientras estaba en la clínica López Ibor diciéndole que por qué lo había dejado solo: “Eso me dolió tantísimo que decidí enfrentarme a todo” Afirma que no debería haberse casado nunca con el tenista y que si este hubiera tratado de otra manera a su hijo, no estaría sentada en un plató de televisión. Ha regresado la Alba Carrillo más bélica, y esto, al parecer, no ha hecho más que empezar.

 

Últimas noticias