Caso Fondos Reservados

Al raptor de los Bárcenas le pusieron 2 abogados de pago que se ‘olvidaron’ de recurrir sus 22 años

Luis Bárcenas
Enrique Olivares y Luis Bárcenas.

Cuando se produjo el cambio de letrados el secuestrador estaba en la cárcel y sin dinero

Olivares contactó después con otro abogado para que recurriera la sentencia, desconociendo que los plazos ya se habían agotado

El falso cura que asaltó a finales de octubre de 2013 el domicilio de Bárcenas donde secuestró a su mujer y a su hijo renunció a su abogado de oficio dos meses antes de celebrarse el juicio y contrató a otros dos letrados que tarifaban una minuta por su defensa. Esos profesionales después, sorprendentemente, se ‘olvidaron’ de recurrir una dura condena de 22 años de cárcel. El tribunal sentenciador dictó que el secuestrador, como mínimo, debía de cumplir 18 años en prisión.

Cuando se produjo el cambio de letrados, el 31 de enero de 2014, a dos meses del juicio, que comenzó a principios del mes de abril, el falso cura que mantuvo retenida a punta de pistola a la familia Bárcenas durante una hora, se encontraba en la cárcel y sin dinero. Tal era su precariedad económica que carecía de dinero hasta para comprar tabaco.

Enrique Olivares, un delincuente común con una amplia ficha con antecedentes policiales, fue condenado por la Sección Cuarta de la Audiencia Provincial de Madrid el 23 de abril de 2014, tan sólo seis meses después de que perpetrara el secuestro. El tribunal lo sentenció a seis meses de prisión por un delito de allanamiento de morada, a seis años de prisión por cada uno de los tres delitos de secuestro, a seis meses de prisión por cada uno de los delitos de amenazas y a dos años de prisión por tenencia ilícita de armas. En total: 22 años de cárcel.

Al raptor de los Bárcenas le pusieron 2 abogados de pago que se ‘olvidaron’ de recurrir sus 22 años

Los forenses de balística pudieron demostrar en sus informes periciales que el arma utilizada para amenazar a la familia Bárcenas durante el secuestro -un revólver tipo “british bulldog”-, aunque había sido fabricada en el primer tercio del siglo XX, podía haber matado a algunos de los secuestrados.

Sin embargo, llama la atención que, con una pena tan abultada de 22 años, sus letrados nunca presentaron un recurso ante el Tribunal Supremo. Un año y medio después, Olivares se puso en contacto con otro abogado para que recurriera la sentencia, desconociendo que los plazos ya se habían agotado.

Los magistrados de la Sección Cuarta calificaron a Olivares, a partir del informe psiquiátrico, como una persona con “rasgos paranoides narcisistas y antisociales, con un carácter irascible y con agresividad contenida”.

Durante el juicio, el falso cura montó un número, gritando en la sala: “Que paren esas voces” y otras frases que daban a entender que había perdido su lucidez mental. No obstante, el presidente del tribunal detuvo la vista y pidió a los forenses que lo examinaran. Estos determinaron que el mercenario estaba simulando en busca de una eximente por locura.

En la actualidad, el falso cura se halla en prisión bajo tratamiento médico por sufrir hace un año un ictus, que ha mermado su capacidad intelectual.

Durante sus declaraciones judiciales y en la vista oral el delincuente Olivares siempre sostuvo que había irrumpido en el domicilio de los Bárcenas por decisión propia y que él no era una pieza de un plan preconcebido. Insistió en que el 23 de octubre de 2013 había viajado por su cuenta desde Cuenca –donde residía entonces- a la estación de Atocha de Madrid y, desde allí, a la calle Príncipe de Vergara, donde residía la familia del ex tesorero del PP.

Sin embargo, tras su detención, los agentes policiales no encontraron en los bolsillos de su ropa ni dinero, ni el resguardo del billete de tren, ni el ticket del metro. Al menos, no figuran en el atestado de la policía. Sin dinero cómo pensaba regresar Olivares a su domicilio conquense. ¿O había alguien en la puerta del inmueble esperando su salida tras el robo de los tres pendrives de Bárcenas?

OKDIARIO publicó hace días el aviso que habían recibido los agentes de campo de la Unidad Especial de Seguimiento de la Comisaría General de Información de que se iba a producir en el domicilio de los Bárcenas “un falso robo”. Por ello, recibieron la orden de sus jefes de que se mantuvieran apostados en las proximidades como en días anteriores pero que no participaran en el operativo.

Los abogados del falso cura quieren dar s versión sobre esta información:

“Estimado señor, su diario publica una información firmada por D. Carlos Cuesta en la que dice que los abogados que defendieron a D. Enrique Olivares García, se “olvidaron” de recurrir sus sentencia condenatoria. Tal información es falsa y puede afectar a la credibilidad profesional de este despacho. El recurso de Casación fue interpuesto en tiempo y forma, siendo inadmitido por Sentencia del Tribunal Supremo número 692/2014, Recurso de Casación (P) número: 10432/2014(P)”.

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