El dueño de Joselito confirmó por carta al Banco Central de Venezuela su inversión en el bono de Cabello

El dueño de Joselito confirmó por carta al Banco Central de Venezuela su inversión en el bono de Cabello
El consejero delegado de Cárnicas Joselito, Juan Luis Gómez, y el ex presidente del Banco Central de Venezuela (BCV), Nelson Merentes.
  • Manuel Cerdán y M.A. Ruiz Coll

El consejero delegado de Cárnicas Joselito, Juan Luis Gómez, remitió en octubre de 2014 una carta al presidente del Banco Central de Venezuela (BCV), Nelson Merentes, para confirmarle su inversión en el bono de deuda con el que esperaba cobrar 300 millones actuando como testaferro del dirigente chavista Diosdado Cabello.

El empresario de los jamones invirtió 2,5 millones de euros y recorrió medio mundo durante tres años, desde septiembre de 2013 a la primavera de 2016, para dar este pelotazo. Tras permanecer durante dos meses en Venezuela, en septiembre de 2014 anunció a sus socios españoles que el primer bono ya había sido firmado en Hong Kong.

Se embarcó entonces en la negociación de un segundo bono, con el que esperaba obtener un beneficio económico aún mayor. Fue entonces cuando, el 8 de octubre de 2014, dirigió a Nelson Merentes la carta a la que ha tenido acceso OKDIARIO, en la que confirmó su interés por invertir en el segundo bono y se comprometió a guardar la máxima «confidencialidad» sobre la operación financiera.

En su carta, redactada por una abogada, Juan Luis Gómez no ocultó la difícil situación económica que atravesaba en aquel momento su grupo, Cárnicas Joselito, que parece haber superado tras participar en el negocio del bono venezolano.

El dueño de Joselito confirmó por carta al Banco Central de Venezuela su inversión en el bono de Cabello
La carta dirigida por el consejero delegado de Cárnicas Joselito, Juan Luis Gómez, al entonces presidente del Banco Central de Venezuela (BCV), Nelson Merentes.

El copropietario de Cárnicas Joselito agradeció por ello al presidente del Banco Central de Venezuela «su excelente oferta, que para mí y para mi empresa supone una ayuda inmediata inestimable en los momentos de recesión económica que sufre nuestro país», lo que le hacía sentirse «privilegiado al ser considerado por su oferta persona de confianza, que no dude lo soy y de tal manera responderé».

Por este motivo, solicitó por escrito «la emisión y adquisición de un certificado AU [oro] por importe de 30 millones de euros/dólares (sic)». Más adelante, solicitó a Nelson Merentes que «me envíe las coordinadas bancarias para proceder al ingreso inmediato de ese gasto administrativo inicial del 1% del valor de emisión o valor facial y de ese modo adelantar en la medida de lo posible los días para llevar a buen fin la materialización de la operación».

Es decir, el consejero delegado de Cárnicas Joselito se mostraba dispuesto a hacer un pago de 300.000 euros («el 1% del valor de emisión o valor facial» del bono, dice en su escrito), para garantizarse su participación en el negocio.

Al mismo tiempo, Juan Luis Gómez se comprometió a «guardar el debido siglo y confidencialidad respecto tanto a su oferta como al propio procedimiento, operativa e instrumento, asumiendo cualquier responsabilidad que dicho incumplimiento por mi parte  pudiera causarle de no guardar la debida cautela tanto documental como personal y financiera».

Redujo a la mitad la deuda de Joselito

Pero no ocultó su impaciencia por culminar cuanto antes el negocio: «Quedo a su entera disposición para proceder con la máxima agilidad en todos los trámites y pasos necesarios para que por lo que a mi persona se refiere no haya ni la más mínima demora en el inicio y perfeccionamiento de la operación».

Por último, Juan Luis Gómez aludió de nuevo a las dificultades que atravesaba su grupo, Cárnicas Joselito, lastrado por un endeudamiento de más de 70 millones de euros (que ahora ha logrado reducir a la mitad, tras anunciar que ha culminado el negocio).

En su escrito, se despidió con «mi más sincera gratitud por brindarme esta oportunidad que supone para mi empresa un balón de oxígeno inestimable y en el preciso momento en el que me encuentro en plena negociación con las entidades financieras en relación a mi empresa, lo que supone para mí un respiro en esta dulce espera por la operación principal».

Utilizando fondos del grupo familiar de empresa, Juan Luis Gómez realizó en un año y medio (entre septiembre de 2013 y mayo de 2015) doce transferencias que suman 1,2 millones de euros para participar en el negocio del bono venezolano como «testaferro» de Diosdado Cabello.

El dueño de Joselito confirmó por carta al Banco Central de Venezuela su inversión en el bono de Cabello
Verónica Álvarez reside en Caracas en 1975 y actualmente reside en Florida (EEUU).

El destino de estas transferencias era una cuenta en CaixaBank cuya titular en la mujer venezolana Verónica Álvarez Álvarez, que había sido quien había aportado al copropietario de Cárnicas Joselito el primer bono de deuda soberana. Verónica Álvarez aparece como administradora de dos empresas en Florida (EEUU), aunque algunas fuentes consultadas por OKDIARIO apuntan que actualmente la mujer sigue residiendo en Tarrasa (Barcelona).

Juan Luis Gómez maquilló sus pagos para participar en el negocio con dos contratos de préstamo, firmados como consejero delegado de Cárnicas Joselito, a favor de Verónica Álvarez, que nunca ha devueltos estos fondos.

Otro de los interlocutores de Juan Luis Gómez en el negocio fue el primer marido de Verónica Álvarez, Brixio Jiménez Carreño (con el que se reunió en Manchester, Venezuela y Hong Kong), que aseguraba ser alto funcionario del Banco Central de Venezuela en Maracaibo y sobrino del ex ministro de esta entidad, Eudomar Tovar.

Lo último en Investigación

Últimas noticias