Bricolaje

Cómo hacer mosaicos sobre pared

mosaicos sobre pared
Los mosaicos sobre pared son un excelente recurso decorativo para cualquier estancia

Los mosaicos sobre pared son un excelente recurso decorativo para cualquier estancia

Los mosaicos son un recurso decorativo excelente para cualquier estancia, ya sean de azulejos, los más comunes, o de cualquier otro material. Son ideales tanto para espacios interiores como exteriores. ¿Quieres saber cómo hacer mosaicos sobre pared? Sigue leyendo y toma nota de los pasos para lograr los mejores resultados.

Elige los azulejos, o el material que quieras, conforme a las medidas que necesitas para completar tu diseño. Busca siempre resultados estéticos y adecuados según el espacio que quieras decorar con tu mosaico. Para cubrir paredes, lo ideal es que sean en colores lisos, así podrás lograr composiciones realmente originales y llamativas.

¿Qué necesitas?

  • Azulejos lisos de colores (o el material que quieras)
  • Cemento cola blanco
  • Masilla para las juntas
  • Una paleta de albañilería
  • Martillo (si necesitas romper los azulejos)

Pasos para hacer mosaicos sobre pared

  1. Lo ideal para hacer mosaicos sobre pared es utilizar azulejos que sean de 5-8 centímetros. Puedes comprarlos ya en esa medida o bien partirlos con la ayuda de un martillo, no quedarán todos iguales pero los resultados pueden ser muy bonitos también.
  2. Sumerge los azulejos en agua mientras preparas la pared, es recomendable para que después se agarren mucho mejor a la superficie.
  3. Si la pared sobre la que vas a hacer el mosaico está pintada, ráspala un poco para que el cemento tenga un mayor agarre.
  4. Prepara el cemento cola blanco y extiende sobre la parte de la pared que vas a empezar a colocar los azulejos. Es muy importante que lo vayas poniendo por pequeñas zonas para que no se seque antes de que te toque poner los azulejos ahí.
  5. Coloca las piezas de abajo hacia arriba, como si fueras haciendo un puzzle. Mezcla colores para crear un diseño original, que quede bonito.
  6. Cuando hayas terminado de poner todas las piezas, deja que el cemento cola se seque bien.
  7. Aplica masilla para rellenar los espacios que hayan podido quedar entre piezas, así se verá una superficie uniforme, sin agujeros que la hagan estéticamente fea.
  8. Una vez que se ha secado la masilla, pasa una esponja o estropajo húmedo para eliminar los restos y que la pared quede perfecta.

Esta técnica la puedes utilizar para hacer mosaicos sobre paredes o en cualquier otra superficie, como un mueble o el suelo, entre otros.

Últimas noticias