Repasamos lo que más nos gustó en su momento del universo de esta saga y lo que esperamos encontrar en su cuarta entrega. O al menos, lo que nos gustaría.

Jar Jar Binks es indudablemente uno de los personajes más odiados de la historia del cine. La vuelta de una galaxia tan querida como lejana a la gran pantalla supuso una bofetada de “misa” a los aficionados de Star Wars. Tan aborrecido fue que, de hecho, la petición de los fans de reducir sus minutos en pantalla obligó a modificar El Ataque de los Clones. George Lucas y compañía se tuvo que atener a lo que el público pedía. O, en una visión más amable, el consumidor se confirmó como soberano y los creadores cedieron amablemente parte de su labor creativa a las peticiones de estos.

Nada de otro planeta; esto viene sucediendo desde los tiempos de Arthur Conan Doyle, la mano detrás de Sherlock. Este hombre se vio obligado a resucitar al personaje que él mismo había creado y al que le había cogido tanta tirria con el tiempo como para decidir matarlo solo por poder librarse de él.

El público está empoderado desde el momento en el que la continuidad de una obra depende de su consumo. Vamos, en cualquier industria. Por eso la gran mayoría de los responsables tras películas y videojuegos se pregunta cómo contentar a los aficionados y a la vez crear una historia propia. De ahí que los creadores lleguen a sacar pecho de la influencia que ejercen sus fans sobre la obra. Estáis ahí, lo sabemos y os escuchamos, parecen querer decir.

Es por esto que creo importante que todos los que amamos los videojuegos nos preguntemos antes del lanzamiento de aquellos que deseemos más fervientemente qué esperamos y queremos de ellos. Porque es más importante de lo que pudiera parecer. Porque somos el tribunal final que decide si una decisión está bien o mal. Y con este planteamiento en mente, nos planteamos la cuestión que da nombre a este artículo: ¿qué queremos de Mass Effect: Andromeda?Qué queremos de Mass Effect: Andromeda

[divider]Los personajes[/divider]

Hay muchas cosas que han definido a Mass Effect y la han colocado como una de las series de videojuegos más valoradas de la historia. Pero en mi caso, por encima de cualquier otro factor, me quedo con los personajes. Un equipo formado por individuos de todo tipo, incluyendo especies distintas, y que sabían cada uno aportar su toque personal. El juego le daba espacio a cada uno de ellos para poder conocerlo, entenderlo e incluso tener una relación romántica.

Qué queremos de Mass Effect: Andromeda

Garrus, Grunt, Legion, Miranda, Tali, Mordin… hasta el Hombre Ilusorio poseía un carisma magnético a partir de la enigmática aura que lo rodeaban a él y su discurso rayano en lo racista. Lo cierto es que la segunda parte lo hacía mejor que ninguna otra a la hora de ofrecer a todo tipo de compañeros, aliados y enemigos que inspiraban empatía. No por perfectos, sino por creíbles y atractivos cada uno a su manera.

Qué queremos de Mass Effect: Andromeda
Shepard no volverá en esta ocasión

En esta ocasión ya sabemos que no tendremos a Shepard a los mandos de la aventura. Sin su presencia, tampoco estarán el resto de conocidos, así que no podemos contar con su vuelta. Así que en este apartado solo queda esperar que hagan una labor tan sobresaliente con los nuevos como la hicieron en su momento con los ya veteranos.

[divider]La historia… y el lore[/divider]

Muy cerca del amor que siento por los personajes está mi atracción por la historia de Mass Effect. Sobre todo por el lore, y es que resulta uno de los más currados que se han visto en la ciencia ficción dentro de los videojuegos. Cada especie cuenta con un pasado definido que indica su funcionamiento como pueblo, desde las milenarias y poderosas asari, hasta los frágiles quarianos o los robóticos geth. Y lo más interesante, cómo funcionan estas tanto internamente como relacionándose entre ellas.

Porque Mass Effect rehuye los maniqueísmos y genera verdaderas tensiones y debates morales que afectan a las razas inteligentes de la galaxia. Los krogan tienen un potencial devastador y destructivo inmenso, por ejemplo. Pero, ¿Eso justifica el genocidio llevada a cabo por los salarianos para limitar su poderío? Este, el enfrentamiento entre quarianos y geth o incluso el tratamiento de los personajes que conforman la organización paramilitar racista Cerberus son ejemplos perfectos de cómo crear conflictos en los que de verdad se entiendan ambas posturas.

Mass Effect: Andromeda tiene un reto enorme en este sentido, porque tiene que crear toda una nueva galaxia literalmente de nuevas historias, incluyendo obviamente el hilo narrativo principal. En este sentido es en el que más temo que pueda flojear esta cuarta entrega, pero BioWare ha demostrado anteriormente tener habilidad. Se han ganado un voto de confianza.

[divider]Toda una galaxia por conocer[/divider]

Si los dos anteriores puntos estaban enteramente formados por el deseo de repetir lo que ya funcionó, este está más relacionado con la principal novedad de este juego. El hecho de que la acción se sitúe en nuestra galaxia vecina abre la veda a muchos emocionantes caminos, pero en todos ellos uno debe ser clave: el descubrimiento de nuevos mundos.

Qué queremos de Mass Effect: Andromeda

A muchos No Man’s Sky les habrá dejado con ganas de explotar planetas en un juego mejor diseñado. Lo cierto es que aquí está claro que la cantidad será muy inferior, pero seguramente sea una ventaja cualitativa. En cualquier caso, Mass Effect: Andromeda tiene toda la pinta de que va a girar en torno a la exploración y lo han querido dejar claro en los sucesivos tráilers.

La idea resulta inevitablemente atractiva para todos los aficionados a la ciencia ficción. Visitar otra galaxia implica adentrarse definitivamente en lo desconocido y llegar a donde ningún otro humano haya estado jamás, como diría Star Trek. Porque en el fondo todas las historias espaciales tienen ese espíritu. Atreverse a dejar atrás el hogar materno, La Tierra, y aventurarse a conocer de primera mano los entresijos del universo. Si esta obra consigue reflejar aunque sea parte de esa sensación no podré estar más satisfecho.

Qué queremos de Mass Effect: Andromeda

[divider]El resto os lo dejo a vosotros[/divider]

Tal y como suena. El combate, la ruta de diálogos, el multijugador, el Mako (Nomad)… hay muchos aspectos que pueden ser mencionados aquí. Incluso se podría añadir de manera superflua lo bueno, lo malo y lo feo (mejorable) que tenían en el pasado y cómo deberían adaptarse a la actualidad. Pero esto me resulta innecesario. Porque yo no espero Mass Effect: Andromeda por eso.

Lo que me enamoró en su momento de esta trilogía no se hallaba en su jugabilidad. Esto más bien fue, en todo caso, la guinda del pastel. Lo que me hizo apreciarla tanto y querer volver a ella con su cuarta parte es la capacidad para crear todo un universo conformado por personajes e historias ricas y complejas. Habrá otros que aprecien más otros aspectos de Mass Effect y me parece muy lógico. Pero por eso mismo me parece más honesto dejar en manos de ellos el preguntarse qué prefieren mantener y cambiar en estos aspectos. Así que ahora es vuestro turno: contadnos qué queréis de Mass Effect: Andromeda. Y recuerden, geth: We Are Legion.

Qué queremos de Mass Effect: Andromeda

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Por algún motivo me metí en Periodismo y allí sigo. Escribo sobre videojuegos porque si de algo hay que morir, al menos que sea pasándolo de puta madre. Si te gusta cómo escribo, vete al médico

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