Impresiones de Dolmen. La ciencia ficción y el horror se dan la mano, tratando de innovar en el género popularizado por Miyazaki.

Desde la aparición de Demon’s Souls, muchos han sido los títulos que con mayor o menor fortuna, han tratado de duplicar su éxito. The Surge 2, Nioh, Salt and Sanctuary o el futuro Lies of P, son buenos ejemplos de ello. Hoy con nuestras impresiones de Dolmen, os presentamos un nuevo intento de repetir dicha base jugable, aunque incluyendo algunas interesantes novedades. Eso sí, todavía les queda mucho trabajo por delante.

Los encargados de este trabajo son los chicos de Massive Work Studio, bajo el paraguas de Prime Matter, el nuevo sello premium de Koch Media. Este estudio, nos ha permitido jugar unas cuantas horas a una beta temprana de su soulslike. Y pese a que tiene algunas cosas que no nos han gustado, su potencial nos da esperanzas. El tiempo dirá si se codea con los grandes del género, o se queda a medio camino.

impresiones de Dolmen
Un nuevo título estilo Souls se está cociendo.

Soul Space

Lo primero que llama la atención tratándose de un título estilo souls, es su ambientación futurista. Cierto es, que ya habíamos visto otras obras similares como Hellpoint o The Surge, que cambiaban la época de espada y brujería por algo más moderno. Pero en este caso, su estética también tiene mucho de terror, recordándonos inevitablemente al genial Dead Space. Y en este caso no hablamos sólo de su apartado visual, ya que el protagonista de nuestra historia también puede hacer uso de diferentes armas de fuego.

Puede que por ello, algunos penséis que estamos ante un shooter, mientras que otros asemejaréis el uso de este armamento, al del arco o la magia de los títulos de Miyazaki. Realmente se parece más a lo segundo, sólo que con un ligero retoque que me ha parecido la mar de interesante.

impresiones de Dolmen
La estética recuerda a Dead Space

Atacar o defender

Resulta que la barra de energía necesaria para disparar, es la misma que se usa para la curación. Dicho así quizá no parezca muy importante, pero mis partidas me han indicado que sí lo es. Hay que tener en cuenta que cuando nos restauramos vida, perdemos una parte de esta especie de maná, el cual además, únicamente se recupera golpeando enemigos. Ya sabemos que en este tipo de juegos no podemos aporrear el botón a lo loco, por lo que constantemente nos tocará decidir si estar a la defensiva o a la ofensiva.

Algunos pensaréis que con no disparar ya está todo solucionado, y en parte podéis tener razón. Pero otro apunte importante a destacar, es que las armas a parte del poco daño que puedan causar desde una distancia más segura, también aplican estados a los enemigos. Fuego, veneno, frío… Todos ellos irán menguando la vida del rival poco a poco, de manera que nos cueste menos acabar con él. De nuevo será cosa nuestra mantener un equilibrio entre ataque y defensa.

impresiones de Dolmen
Se nota que el juego está aún en desarrollo

lucha familiar

Por otra parte, el combate está claramente inspirado en Dark Souls y el resto de títulos de la franquicia de From Software. Cubrirse, esquivar, golpear, gestionar nuestra barra de resistencia… Cuando nos ponemos a los mandos sentimos que todo es familiar en este aspecto. Sí que es cierto, que se nota el hecho de estar ante una beta muy temprana. El input lag no era todo lo rápido que nos hubiese gustado, y los golpes no se sentían contundentes, pareciendo incluso en ocasiones que los enemigos ni los notaban. Todo eso mejorará seguro en la versión final.

Otro apunte importante de la base jugable de Dolmen, es el farmeo. Los monstruos al morir, pueden soltar varios objetos con los que no sólo podremos mejorar nuestro equipamiento, si no crearnos nuevas armas y armaduras. Incluso tendremos la posibilidad de fabricarlos con distintos elementos que les otorguen diferentes cualidades. Es de suponer que para ello, tendremos que ir encontrando los diseños a lo largo de los escenarios, por lo que nos tocará explorarlos a fondo.

No podían faltar los enormes jefes finales

Evolución un tanto incómoda

Por supuesto y como ya es habitual en este tipo de juegos, nuestro personaje irá evolucionando a lo largo de la aventura. Cada enemigo derrotado, nos otorgará una determinada cantidad de lo que vendría a ser el equivalente a las almas de los Souls. Con esto, subiremos nuestro nivel pudiendo mejorar nuestra salud, energía, o fuerza, entre otras cosas. Nada que no hayamos visto ya incontables veces.

Pero aquí es donde he visto otro punto negativo de Dolmen. Y es que tanto para hacer evolucionar a nuestro personaje, como para cambiar su equipamiento, tendremos que viajar sí o sí a la nave. Para ello deberemos encontrar uno de los puntos de viaje específicos que actúan a modo de hogueras. Si esto fuese sólo para subir de nivel no me parecería tan malo, pero tener que hacerlo también si queremos cambiar un arma o pieza de armadura me parece bastante absurdo y tedioso. Espero que los desarrolladores tomen nota.

La narrativa también bebe de la fórmula de Miyazaki

En definitiva, estamos ante un título interesante, al que le queda trabajo por delante. Lo bueno es que todavía quedan unos cuantos meses para su lanzamiento, el cual de momento no posee fecha exacta, más allá de estar previsto para 2022. Entonces comprobaremos si se codea con los grandes del género o no.

Allons-y!

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