Entramos al detalle en la gran aventura de Jack, el extraño, en nuestro análisis de Stranger of Paradise: Final Fantasy Origin.

La clase Caballero Oscuro siempre ha ocupado un lugar muy especial en la franquicia Final Fantasy. En su cuarta entrega el protagonista, Cecil, comenzaba como tal y viajaba para purificar su oscuridad interior. Enemigos y aliados han hecho uso de lo que siempre hemos visto como el puro mal. Pero ha habido un cambio de discurso en los últimos años. Uno que no podemos evitar de pensar en nuestro análisis de Stranger of Paradise: Final Fantasy Origin.

El protagonista de este juego no es Jack, es la clase que representa. En alguna parte del mundo del primer Final Fantasy le espera su destino, convertirse en el mayor de los caballeros oscuros de la saga. Convertirse en algo oscuro. Final Fantasy XIV dedicó una expansión completa a la idea de convertirse en un caballero oscuro. Luchar contra la luz, abrazar las sombras. Todo en nombre de combatir en contra del desequilibrio, del caos. En palabras de Crystal Exarch: conviértete en lo que debes.

Análisis de Stranger of Paradise 1

Brutalidad anti heroica

El planteamiento jugable de Stranger of Paradise: Final Fantasy Origin ha cambiado un poco desde su revelación. Lo que antes era un soulslike ahora se ha convertido en un intenso hack ‘n slash. Los desarrolladores de Nioh vuelven a mirar atrás a su saga estrella, Ninja Gaiden. Jack y compañía toman lo mejor de ambas franquicias para salir reforzados al combate.

Seleccionas un nivel, un modo de dificultad y partes hacia adelante. Tu objetivo es destrozar todos los enemigos que encuentres en tu camino sin excepción alguna. La acción es frenética, sin lugar al descanso y con la brutalidad de un dios de la destrucción. Podemos absorber habilidades enemigas y devolvérselas, bloquear ataques y mejorar nuestra barra mágica con ello.

El diseño no quiere que te detengas de ninguna forma. Cada segundo en el que dudas es tiempo en el que los enemigos pueden tomar ventaja y comenzar a abrumarte con decenas de habilidades. Necesitas dejarte llevar por la sensación de euforia que siente Jack cada vez que entra en combate. Coger a un pobre murciélago para aplastarlo contra el suelo, atontar a los soldados de su alrededor, terminar con un glory kill contra el grifo que te amenaza en la distancia.

La furia de nuestro protagonista sabe expresarse de distintas formas. Cada clase del juego es un estilo de juego diferente al que podemos arrojarnos, con mayor o menor efectividad. Podemos ser ágiles e intentar agotar a nuestros enemigos para abusar del mencionado glory kill, animaciones rapidísimas en las que Jack llena de sangre el escenario convirtiendo en cristales a sus rivales. Por otro lado podemos optar por ataques más lentos y fuertes que fulminen la barra de vida de todo lo que se ponga delante.

Con más de veinte clases a mano las posibilidades son enormes, aunque lo importante en ellas acaba siendo las armas usadas. Puedes usar diferentes en cada trabajo, por lo que al final se trata más de ajustarse a tu método de ataque favorito más que a una clase concreta. De ella tomarás tus habilidades favoritas mientras progresas. Quedan totalmente de lado una vez las has mejorado al máximo.

Análisis de Stranger of Paradise: Final Fantasy 2

Sin piedad hacia el caos

Lo que más nos ha gustado de cara al análisis de Stranger of Paradise: Final Fantasy Origin han sido los grandes enfrentamientos. Al final de cada misión nos espera un jefe que nos puede hacer sudar fuerte. Incluso en modo multijugador, la forma ideal para disfrutar del título, son un auténtico reto cuando se dan las condiciones.

No todos los enemigos finales pueden ser aciertos por completo, pero cuando llegamos a los especiales el juego lo quiere hacer notar. Los cuatro archidemonios son un auténtico desafío incluso en la menor de las dificultades. Hace falta plantear bien nuestra estrategia y tener otros dos amigos en cooperativo para progresar con efectividad.

Este aspecto multijugador se hace especialmente necesario en los modos de dificultad superiores. Es difícil concebir este título como una aventura para un jugador si queremos sacar a relucir todo su potencial. Estar bien acompañado permite que los niveles sean mucho más ágiles y veloces, además de contar con una estrategia efectiva contra los jefes si distribuimos bien las clases. Es la mejor manera de experimentar Stranger of Paradise: Final Fantasy Origin.

La única pega que trae consigo el multijugador está relacionada con el loot. Conseguir nuevas piezas de equipo y armas es tan sencillo como dar un par de pasos y eliminar a cualquier enemigo. Es abrumador terminar un nivel con más de una centena de piezas de equipo, y si tu compañero quiere sacar provecho a lo que acaba de obtener tiene que detener el progreso a todos. Una versión ideal del juego habría controlado cuánto loot entrega para una experiencia óptima.

Análisis de Stranger of Paradise: Final Fantasy Origin 3

Fantasía sin final

El mayor punto de debate en los análisis de Stranger of Paradise: Final Fantasy Origin va a ser en torno a su historia. Su estética edgy y adolescente sabe dirigirse hacia un público que quiere algo que sobrepasa lo estúpido en ocasiones. Cuando el título se reveló originalmente no tardaron en surgir memes a su alrededor, y no sin razón. Exceso de caos, música en el móvil y un toque de jocosidad.

Desde GuiltyBit hemos llegado a la conclusión de que está hecho a propósito. Es difícil presentar un juego que te anima en multijugador a Invitar a un colega y no soltar una risa floja. Abraza por completo las bromas que se hicieron al mostrar el juego al público y busca que nos riamos con él. Es un fantástico espíritu de los 2000 para bien o para mal, y no encajará con toda clase de jugadores.

Nosotros abrazamos sus estupideces. La historia también se tambalea de vez en cuando y se cuenta con altibajos en su guion que se salvan por la poca seriedad que la tomas al final. Aunque para Jack y compañía es lo más serio del universo. Y ni con esas parecen darse cuenta de la situación en la que están atrapados.

No esperes una gran narrativa como entregas de la saga principal en la que se inspira. Toma una filosofía más culpable, más risueña. El juego se vende por completo a su jugabilidad y a esta actitud jocosa. Y en cuanto a nosotros, funciona.

Conclusiones

Para nada es Stranger of Paradise: Final Fantasy Origin un juego perfecto. Podría mejorar su narrativa, su historia al completo, hacer mejores personajes, cambiar su sistema de loot. Incluso lo animamos a que abandone el nombre de Final Fantasy para convertirse en su propio ser. Pero cambiarlo tendría como resultado que no fuera un extraño en un paraíso: sería un juego más, probablemente uno olvidable.

La energía caótica que despende es lo que le hace destacar. Esa actitud jocosa, los combates frenéticos y la risa de Jack mientras mancha las paredes con la sangre de sus enemigos de una cueva basada en Sastasha. Hacerlo mientras suena en su cabeza Linkin Park, pensar en cómo odia a Caos.

Al final Stranger of Paradise: Final Fantasy Origin no puede aspirar a ser el soulslike que los fans de Final Fantasy merecen. Así que opta por otro camino: abrazar el caos y la villanía absoluta. Convertirse en aquello en lo que debe. Amamos a Jack tal y como es.

Análisis de Stranger of Paradise
Análisis de Stranger of Paradise: Final Fantasy Origin para PS5
Gráficos
7.5
Jugabilidad
9
Diversión
8.5
Narrativa
7
Nota de lectores0 Votos
0
Nos gusta
Fantástico hack 'n slash lleno de acción frenética.
Gran selección de armas y estilos de combate.
Estupendo multijugador cooperativo.
Puede mejorar
La actitud de los personajes y decisiones de historia pueden echar atrás a unos cuantos.
Exceso de loot obtenido a lo largo de las misiones.
8
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