Un nuevo hito protagonizado por el Grupo ACS se abre paso en Norteamérica. El Puente Internacional Gordie Howe, desarrollado y construido por la compañía española, abre una nueva conexión estratégica entre EEUU y Canadá.
Las empresas del Grupo ACS, ACS Infrastructure (IRIDIUM) y FlatironDragados, ya han inaugurado oficialmente este espléndido puente atirantado, una compleja obra de ingeniería y diseño que marcará para siempre el paisaje del río Detroit.
Y es que cuando hablamos del Gordie Howe, estamos hablando del puente atirantado más largo de Norteamérica y la conexión principal entre Detroit (Michigan) con Windsor (Ontario), un enlace que lleva más de 20 años de planificación que, entre otros aspectos, permitirá un importante ahorro de tiempo para los ciudadanos que pasan de un país a otro y tendrá un impacto socioeconómico positivo para ambos lados del río.
El proyecto del Gordie Howe fue ejecutado por el consorcio Bridging North America (BNA), integrado por ACS Infrastructure, Fluor y Aecon, bajo un contrato de diseño, construcción, financiación, operación y mantenimiento (DBFOM) de 6.400 millones de dólares con la Autoridad del Puente Windsor-Detroit (WDBA). FlatironDragados, por su parte, fue el contratista principal y trabajó junto con los socios del consorcio para llevar a cabo la construcción.
Tras ocho años de obras, esta nueva vía de comunicación permanente entre dos naciones ya está en marcha, y es una realidad.
Diseñado para dar capacidad moderna a uno de los corredores comerciales más importantes de América del Norte, el puente del Grupo ACS refuerza el movimiento de personas y mercancías, manteniendo conectadas las economías de Canadá y EEUU.
Sobre la importancia del Gordie Howe, Juan Santamaría, CEO de Grupo ACS, destaca que este puente internacional «demuestra lo que se puede lograr cuando la escala, la capacidad y la inversión a largo plazo se combinan con un propósito claro. Esta infraestructura no sólo fortalece el comercio, también mejora la resiliencia y genera valor duradero para dos naciones. En el Grupo ACS nos enfocamos en construir activos que fortalezcan las economías y perduren en el tiempo. Y este proyecto, sin duda, refleja este compromiso».
El Gordie Howe es uno de los proyectos de infraestructura más ambiciosos jamás realizados en Norteamérica. Este puente atirantado requirió una ingeniería excepcional, innovación y coordinación entre miles de trabajadores, lo que ha dado como resultado una infraestructura de primer nivel que conecta a dos naciones.
El puente internacional Gordie Howe es un puente atirantado de seis carriles y 2,5 kilómetros de longitud que cruza el río Detroit, con un tramo principal libre de 0,75 kilómetros, una proeza de ingeniería sin parangón en todo el continente.
Debemos tener en cuenta que el alcance del proyecto entregado por BNA es muy amplio, ya que incluye el puente, los puertos de entrada canadienses y estadounidenses, y el intercambiador de Michigan, que comprende la conexión con la I-75, dos puentes de carretera, cinco puentes peatonales y las mejoras viales asociadas. En el lado canadiense, el puerto de entrada se conecta directamente con la autopista Rt. Hon. Herb Gray Parkway (otro proyecto desarrollado y operado por ACS), dando como resultado un gran corredor de transporte continuo a través de la frontera internacional.
Según un informe de enero del Departamento de Seguridad Nacional de EEUU que establece la ruta como puerto de entrada oficial, se proyecta que el nuevo puente absorba el 44,5% del tráfico comercial que transita por el corredor Windsor-Detroit.
BNA operará y mantendrá el puente y los puertos de entrada durante 30 años, garantizando así la rendición de cuentas y el buen desempeño a largo plazo. El Gordie Howe proporciona una capacidad esencial, al tener la resiliencia y la fortaleza de las cadenas de suministro transfronterizas y la conectividad económica regional.
Por tanto, el impacto del proyecto va mucho más allá del propio puente en sí mismo. Estamos hablando de uno de los corredores más propicios para la creación de riqueza y empleo de ambas zonas, y no sólo de cara al futuro. La construcción del puente Gordie Howe generó miles de empleos en Michigan y Ontario, se aprovechó todo el talento de la mano de obra local, los proveedores y los recursos de cada país a medida que ambos lados avanzaban simultáneamente hacia el tramo central.
Por todo ello, el proyecto ha recibido múltiples reconocimientos del sector por su innovación, financiación y sostenibilidad, entre ellos el premio IJGlobal al Mejor Proyecto de Carreteras de Norteamérica y el premio Envision Platinum a la infraestructura sostenible.
Desde el punto de vista económico, es importante destacar que, según datos de Invest WindsorEssex, un tercio del comercio entre EEUU y Canadá pasa por este corredor, por lo que se estima que este nuevo puente va a atraer más movimiento de mercancías entre ambas naciones.
En este momento, según la misma fuente, entre ambas zonas se mueven alrededor de 1.000 millones de dólares diarios, lo que convierte el Gordie Howe en el cruce de fronteras terrestre más transitado de Norteamérica. Estamos hablando de una obra que, además de elevar el movimiento de mercancía entre países, impulsará nuevas inversiones y la implantación de nuevas empresas en Detroit y Michigan atraídas por la fluidez que brinda este intercambio geográfico: eficacia, sostenibilidad y un importante ahorro de costes.
Texto
María Villardón
Diseño
OKDIARIO