El secretario de Estado económico del vicepresidente Iglesias quiere subir los impuestos 40.000 millones

Pablo Iglesias no renuncia a influir en el área económica del nuevo gobierno socialcomunista. Para ello ha diseñado una Secretaría de Estado dependiente de su Vicepresidencia Social cuyo nombre es el de Economía Social. La ocupará Nacho Álvarez, una persona que defiende una subida de impuestos de casi el doble que la que planea el PSOE. Álvarez pide subir los impuestos en una legislatura en cerca de 40.000 millones de euros, de los que 20.000 deberán salir de las empresas y el resto de los ciudadanos.

Nacho Álvarez no será una figura fácil de lidiar para la vicepresidenta económica Nadia Calviño. Él es un defensor de subidas de impuestos aún mayores de las que piden los socialistas. Pero, sobre todo, es una persona que no tiene ningún problema en pedir un freno al control del gasto: para él, el déficit no debe bajar del 2% del PIB, cuando el Programa de Estabilidad remitido por España a Bruselas recoge un compromiso de un “1,1% en 2020, el 0,4% en 2021 y una situación de equilibrio en 2022”.

Álvarez también reclama una renta garantizada para unos 4 millones de hogares que están bajo el umbral de pobreza relativa. Una renta que afectaría a 10 millones de personas sin ingresos, a los que se garantizaría al menos 600 euros al mes. Sólo esa medida tendría un coste de 10.000 millones de euros anuales, un punto del PIB.

Para Álvarez la forma de financiar ese gasto es sencilla: con un impuesto sobre las grandes fortunas para los que tengan patrimonios de más de un millón de euros con una exención de 400.000 euros por primera vivienda. Un impuesto que, según él, permitiría pagar esa cifra.

Pero, en caso de que no sea suficiente con esa medida, el rival de Nadia Calviño impuesto por Pablo Iglesias tiene más recetas, eso sí, todas pivotantes sobre un mismo eje: el hachazo fiscal a empresas y familias. Según sus datos, España recauda 80.000 millones de euros menos que la media europea, teniendo en cuenta nuestro peso como país –olvida que nuestra tasa de paro duplica la de la zona euro y que, por lo tanto, el esfuerzo fiscal que él pide recae sobre menos personas y menores rentas–. Y, siguiendo sus recetas, se debe recortar en esta legislatura al menos la mitad de esa diferencia y no con el objetivo de reducir el déficit, sino para utilizarla en impulsar más gasto social.

De ese modo, el objetivo de Pablo Iglesias y Nacho Álvarez es recaudar 40.000 millones más al año para aumentar el gasto social en esa misma cifra desde ahora y hasta el final de la legislatura.

Tasa Google

Esa subida de impuestos se repartiría, según sus planes en tres fases: los 10.00o millones citados procedentes de grandes rentas; otros 20.000 millones del Impuesto de Sociedades -de las empresas- y otros 10.000 millones por medio de la tasa Google, el impuesto a las transacciones financieras, un recargo a la banca en el Impuesto de Sociedades de modo que tenga un tipo mínimo efectivo del 20% por encima del 15% del resto, etc. Fórmulas todas ellas en las que los sectores no tienen ni la más mínima intención de comerse el recargo fiscal sino que pretenden trasladarlo al consumidor final.

Nacho Álvarez, además, defiende crear un banco de inversión que saldría de la reunificación de CDTI, Enisa e ICO para impulsar la financiación que pague los costes de transición ecológica en España y la creación de una empresa energética pública que impulse las renovables.

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