Sánchez trabaja en la entrada de ERC en el Poder Judicial a cambio del apoyo en la investidura

Pedro Sánchez no cesa en su plan de búsqueda de apoyos para su investidura presidencial. En ese esquema, ERC ha cobrado un creciente protagonismo ante el recelo de Podemos a respaldar al PSOE sin lograr a cambio puestos de ministro. Y si algo atrae a ERC es la interferencia y el control judicial: quiere poder sobre la capa judicial para poder decidir, por ejemplo, sobre la aplicación de las penas una vez estén en prisión los golpistas del 1-O, entre ellos su jefe Junqueras.

Pedro Sánchez quiere avanzar en el proyecto de Zapatero de fraccionar el Poder Judicial para entregar a la Generalitat el control de los jueces en Cataluña. Y, como prueba de buena voluntad en esta dirección, el PSOE quiere que ERC entre cuanto antes en el CGPJ (Consejo General del Poder Judicial).

En la posición contraria el PSOE se topará con los partidos de la oposición. El PP no está dispuesto a permitir esta posibilidad y diseña ya el esquema para evitarlo. Pero lo cierto es que será una batalla dura: el Senado puede decidir el relevo de los diez vocales que le corresponden en el CGPJ y la Cámara Alta se encuentra en estos momentos bajo control socialista.

La entrada de ERC en el Poder Judicial no sólo sería todo un gesto hacia los republicanos por parte del PSOE. Además permitiría ir trabajando en la dirección final que buscan republicanos y socialistas: la de fraccionar el Poder Judicial tal y como planteó en su momento la reforma estatutaria de Rodríguez Zapatero y frenó en seco el Tribunal Constitucional. Esa dirección pretende abordar una de las cesiones más ansiadas por los separatistas: la del control del Consejo General del Poder Judicial dentro de su territorio.

Esta entrega exigiría una reforma de la legislación del Poder Judicial y debería sortear un grave problema: el hecho de que el fraccionamiento del Poder Judicial nacional ya ha sido rechazado por el Tribunal Constitucional. Y precisamente ahí empezaría a jugar un papel importante la entrada de ERC en el CGPJ: este organismo tiene que informar sobre esa reforma y lo haría ya con la influencia de los separatistas.

El PSOE ha ofrecido a ERC y PNV una fórmula camuflada que permitiría avanzar por esta vía. Una fórmula que otorgaría, en primer lugar, influencia a estos partidos sobre los jueces de vigilancia penitenciaria -casualmente, los que deciden sobre la permanencia de los presos en las cárceles-.

El esquema base que se pretende tomar en esta negociación es el planteado ya entre el PNV y el PSOE en el marco del nuevo Estatuto Vasco. Allí los socialistas han comunicado ya su disposición a negociar la creación de un "Consejo de Justicia de Euskadi”, un camuflaje que permita empezar a arrebatar competencias únicas del CGPJ nacional.

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