El PDeCAT exige a Sánchez que presione a la Fiscalía para rebajar las penas del juicio del 1-O

La fiscal general del Estado, María José Segarra.
La fiscal general del Estado, María José Segarra.

Los partidos independentistas utilizan el chantaje de la aprobación de los Presupuestos para exigir al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, que meta en vereda a la Fiscalía General del Estado para que rebaja notablemente las penas para los golpistas juzgados por el golpe de Estado del 1-O.

Los separatistas siguen poniendo precio a los Presupuestos de Pedro Sánchez. Pero, al margen de exigencias financieras, económicas o incluso en materia de autodeterminación, la situación de los presos golpistas es lo que más preocupa a Quim Torra y los responsables de PDeCAT y ERC. Por eso han vuelto a presionar al Gobierno de Pedro Sánchez con lo que más puede molestar a los fiscales: con que se les presione para que rebajen la acusación durante el juicio y, por lo tanto, las condenas acaben siendo por penas inferiores.

El precedente en el que se apoyan los golpistas es obvio. Y es que el Gobierno ya ha rebajado la acusación de la Abogacía del Estado apartando a Edmundo Bal y logrando que la acusación del nuevo equipo se olvidase del delito de rebelión provocando, efectivamente, una petición de penas inferior a la que mantiene la Fiscalía y la acusación popular de Vox.

Y precisamente por eso, ahora los separatistas quieren que se repita la escena pero en la Fiscalía, de forma que la acusación de Vox se quede sola en el delito de rebelión.

Sin embargo, estas presiones no cogen desprevenidos a los fiscales que llevan el caso. Los cuatro fiscales encargados del caso del golpe de estado separatista –Fidel CadenaJaime MorenoConsuelo Madrigal y Javier Zaragoza– han mantenido ya encuentros con la fiscal general María José Segarra para dejar claro que no van a ceder a ninguna presión. Es más, que en caso de que observen un incremento excesivo de las coacciones sobre su trabajo acudirán de inmediato al Consejo Fiscal en busca de amparo y para dejar constancia pública de que la capa política ha cruzado cualquier límite admisible.

Los cuatro fiscales se han mantenido firmes pese a las presiones a lo largo de toda la instrucción. Y no están dispuestos a modificar su actitud. Y así se lo han trasladado ya a la fiscal General Segarra.

No se han dirigido a ella porque la nueva fiscal general –sucesora de Julián Sánchez Melgar– haya ejercido presiones. Todo lo contrario. Fuentes de la Fiscalía han confirmado a OKDIARIO que la postura de Segarra está siendo de respeto por la labor de la acusación pública. Los cuatro fiscales, sin embargo, han acudido a ella con el objetivo de dejar constancia de que la órbita que perciben de creciente presión política puede llegar un punto en el que resulte inadmisible y que, en ese caso, ni piensan ceder ni admitir ese ambiente.

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