El alcalde podemita de Zaragoza no aplaude en el minuto de silencio en homenaje a Víctor Laínez

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Cerca de un centenar de personas se han concentrado frente al Ayuntamiento de Zaragoza para guardar un minuto de silencio por el homicidio de Víctor Laínez, a consecuencia de la agresión de un joven antisistema porque llevaba unos tirantes con la bandera de España.

El acto ha sido presidido por el alcalde podemita de la ciudad, Pedro Santisteve, y ha estado acompañado por representantes de todos los grupos municipales, así como de otras autoridades como el Justicia, Fernando García Vicente, o el secretario general de Podemos Aragón, Nacho Escartín. Santisteve no ha querido aplaudir al final del minuto de silencio, algo que sí que han hecho el resto de concejales.

Fuentes municipales han indicado sobre este particular que el alcalde “nunca aplaude tras los minutos de silencio como muestra de respeto a las víctimas”. Unos pocos de los asistentes han gritado “justicia” y algún improperio contra el alcalde y el consejero municipal Alberto Cubero, a quien han pedido la dimisión.

“Un crimen generador de odio y de miedo”

Previamente, el periodista Juanjo Hernández ha leído la declaración institucional que pactaron ayer todos los grupos municipales.

En ella, condenan el crimen y expresan su sentimiento y cariño a su familia y amigos, además de denunciar este hecho por su significado como “generador de odio, de miedo y de intransigencia”.

En dicho texto, recuerdan también que Zaragoza y sus vecinos han demostrado siempre ser una ciudad de “convivencia, abierta y acogedora”, por lo que muestran su repulsa ante cualquier conducta que se sustente en la violencia radical y el odio.

“Queremos que la ciudad, que toda la ciudad, sea el espacio de todos los ciudadanos, el marco de nuestro relato vital sin que nadie se arrogue ni siquiera la posibilidad de hacerla suya en contra de los derechos de la ciudad”, prosigue.

Asimismo, se ha instado a estar “siempre vigilantes” y a redoblar los esfuerzos para evitar los comportamientos y situaciones que terminan por romper la convivencia.

“Nunca vamos a permitir que en virtud de ideas o modas, ningún espacio de la ciudad se convierta en un terreno hostil y que la razón se vea arrinconada, que la violencia encuentre terreno para campar a sus anchas, porque quien así pretenda se va a encontrar con la oposición frontal del Ayuntamiento de Zaragoza y, a la par, de todos los ciudadanos”, concluye el texto, en el que los grupos municipales también recalcan su respeto al proceso judicial abierto por este hecho.

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