Prisiones activa un «plan especial de seguridad» para proteger a los golpistas de la ‘ley de la cárcel’

fiscalía
Varios ex consejeros de la Generalitat.
Carlos Cuesta

Especial prevención en los funcionarios de prisiones. Ordenanzas de apoyo atentos a cualquier incidente. Selección de todos los internos con los que vayan a compartir celda. Vigilancia adicional para evitar cualquier encontronazo o situación y poder abortarla de inmediato. Se trata del «protocolo de especial protección» que ya ha activado el Gobierno en las prisiones en las que se encuentran el ex vicepresident Oriol Junqueras y el resto de golpistaspresos preventivos acusados de rebelión, sedición y malversación.

«En estos casos, y en éste en especial, mantenemos un protocolo de especial cuidado», explica un funcionario de prisiones de la cárcel de Estremera, donde se encuentran los golpistas mencionados. «Se trata de evitar que les pueda ocurrir algo, que pueden tener incidentes desagradables», añade.

El plan, de hecho, incluye la visita del médico, del educador, y, sobre todo, del psicólogo, para evitar que cualquiera de ellos pudiera tener cualquier instinto suicida en estos días.

«Se trata de un golpe muy fuerte. Entrar en prisión no es una cosa cualquiera y hay que prever cualquier disgusto», aclara la misma fuente.
Los capítulos vividos previamente en la prisión de Soto del Real con los presidentes de ANC, Jordi Sànchez, y de Òmnium Cultural, Jordi Cuixart, donde ha habido escenas con algunos de los internos —gritos de «¡Viva España!» constantes, insultos y escenas tensas— han llevado a blindar la presencia de Junqueras y sus compañeros en Estremera.

El Gobierno, además, no quiere que cualquier incidente o cuestiones más serias puedan ser utilizados en plena campaña electoral catalana —los comicios son el 21 de diciembre— para dar la sensación de que se está humillando a los presos por golpismo. Y ha trasladado ya instrucciones para evitar cualquier incidente que puede alimentar la ‘venta’ a la opinión pública, como mártires, de los imputados y su entrada en prisión.

«Todos ellos van a estar en un módulo sin peligrosidad pero, incluso dentro de este módulo, la alerta que tenemos es la de máxima cautela. Porque está claro que cualquier preso puede montar un numerito con ellos». Estremera, de hecho, es una prisión donde entre los colectivos de internos, suele haber varios de etnia gitana, «un grupo que suele mostrar abiertamente su sentimiento español. A ver si evitamos cualquier situación ajena a lo estrictamente habitual…», subraya el funcionario de prisiones.

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