Cataluña

La mujer de Millet se hace un ‘infanta’ en el juicio: “Yo llevaba las cosas de la casa”

La mujer del ex presidente del Palau de la Música Fèlix Millet, Marta Vallès, ha asegurado este lunes, al declarar en el juicio como responsable civil, que no sabía que su marido pagase los gastos personales de la familia con el expolio de la institución: “Yo pensaba que era dinero nuestro, teniendo dinero como teníamos”.

“Nunca se me hubiese ocurrido que todo lo pagase el Palau: Yo tenía dinero y mi marido también”, ha explicado en su comparecencia, al citársele como responsable civil a título lucrativo por beneficiarse del desvío de fondos de su marido para pagar viajes personales y las bodas de sus hijas, entre otros gastos.

Vallès ha asegurado que Millet llevaba toda la gestión económica familiar: “Con él era mejor no discutir. Él mandaba y hacía todo. Yo pensaba que era dinero nuestro. Yo llevaba las cosas de casa, yo no llevaba nada”.

La boda

Al preguntársele si ella tenía constancia de que una empresa en la que ella figuraba como administradora -Bonoyma- le hacía facturas al Palau por servicios que no existieron, ella ha asegurado que no: “Ni en sueños. No tenía constancia, no tenía ni idea”.

La mujer de Millet ha relatado que la pusieron a ella como administradora de esta empresa porque el asesor fiscal decía que estas compañías debían tener esta figura, pero ha dicho que sólo tenían un empleado que iba a “hacer números”, aunque lo gestionaba su marido.

Sobre la boda de una de sus hijas, celebrada en el Palau con dinero de la entidad, Vallès declarado en la línea de lo que dijo su marido en su interrogatorio como acusado: que fue un acto de “propaganda” para dar a conocer que allí se podían celebrar casamientos.

Vallès ha declarado a preguntas del abogado del Palau de la Música y de su defensa, pues el fiscal Emilio Sánchez Ulled y el resto de acusaciones y defensas han renunciado a hacerle preguntas en su comparecencia.

Como responsable civil, Vallès ha estado obligada a contestar a todas las partes que le han querido hacer preguntas, pero sin tener que decir la verdad al no comparecer en calidad de testigo.