Entrevista con el candidato del PP a la Alcaldía de Madrid

Almeida: "Pepu es sólo un mandado de Sánchez, hay que movilizarse para recuperar Madrid"

José Luis Martínez-Almeida escala en las encuestas finales como claro aspirante a la Alcaldía de Madrid. Es el candidato del PP, pero no escatima autocrítica. "Los votantes tienen todo el derecho a elegir opción de voto. Somos nosotros los que tenemos que preguntar por qué se han ido".

Almeida quiere acabar con un "gobierno amigo de okupas y que está incapacitado para la gestión: el de Carmena". Y pide la movilización para que Madrid siga siendo la isla que evite el desastre del modelo socialista: la subida de impuestos masiva que prepara Pedro Sánchez: "El jefe de Pepu Hernández".

PREGUNTA. Es evidente que los resultados de las generales no dejaron satisfecho al PP. El domingo hay una especie de segunda vuelta en la Comunidad y el Ayuntamiento, los dos grandes bastiones, ¿Existen posibilidades de ganar?

RESPUESTA. Sí. Por supuesto que sí. Hay posibilidades reales de ganar, de desplazar al bloque de la izquierda en la ciudad y de seguir gobernando la Comunidad que es extraordinariamente importante. Tenemos cuatro años por delante de Pedro Sánchez y Pablo Iglesias en el Gobierno de la nación, que van a tener una autopista para hacer lo que quieran. En este momento desde Madrid precisamente tenemos que dar un mensaje de que hay un contrapeso y una forma distinta de hacer política y de beneficiar a los ciudadanos. De servir al interés general. Lo hicimos cuando estaba Zapatero y, siempre digo lo mismo, pensemos qué hubiera sido de Madrid si en vez de un Gobierno del PP, hubiera habido un gobierno de izquierdas junto con Zapatero en Moncloa. No seríamos la locomotora económica, no tendríamos la comunidad con menos presión fiscal, no tendrían los padres la libertad de elegir la educación de sus hijos o la segunda sanidad europea después de la de Estocolmo.

P: Las encuestas dan por probable la victoria de Carmena con el apoyo del PSOE de Pepu Hernández. ¿Qué es lo que puede ofrecer el PP para dar la vuelta a esta situación?

R: Un matiz. No es el PSOE de Pepu Hernández, es el de Pedro Sánchez. Pepu no tienen ninguna autonomía, es el enviado de Sánchez. Tenemos que hacer un ejercicio de humildad. Tenemos que ser conscientes de que hemos perdido cientos de miles de votantes en Madrid. Tenemos que hacer autocrítica y pensar que esos votantes que legítimamente se fueron a otras opciones políticas, muchos años nos votaron. Fue porque se identificaban con lo que hacíamos en la Comunidad y en la ciudad. Tenemos que presentarle ese proyecto de centroderecha liberal, capaz de aglutinar a cualquier votante a la derecha del PSOE. Somos el único partido entre C’s y Vox que tiene la capacidad de eso. ¿Para qué? Para garantizar el cambio en la ciudad de Madrid. C’s no lo garantiza porque no cierra la puerta a un pacto con el PSOE. No lo ha hecho Villacís y Vox, desde el punto de vista ideológico, tiene un cauce más estrecho que el PP. Bajaríamos impuestos, implementaríamos un proceso de desregulación normativa y no las restricciones de la izquierda.

P: El PSOE ha presentado en Europa su Programa de Estabilidad con una cifra pseudo oficial de subida de impuestos de 26.500 millones. Ahí falta sumar la subida de cotizaciones sociales, 3.700 millones por año. Y, además, espera acabar 2022 cobrando 95.505 millones más en impuestos a todos los españoles. ¿Qué capacidad tiene el PP, si gobierna en Madrid, de intentar minimizar semejante locura?

R: …Y no te olvides de que Gabilondo ya ha dicho que si gobierna: Sucesiones, Donaciones y Patrimonio también reaparecen… Olvidémonos de la situación actual. Que no es un paraíso fiscal, es un oasis, eso sí, pero no un paraíso como dice la izquierda. El madrileño paga de media 120 euros más de impuestos este mandato. Con nosotros serían 140 euros de media menos al año en 2023, último año del mandato. Vamos a bajar la presión fiscal en 460 millones. ¿Cómo? Tocando todos los impuestos municipales: IBI, obras, plusvalías, tracción mecánica y tasas injustas como la de residuos de los comerciantes. Hay que ayudarles y no freírles a impuestos.

P: Carmena afirma que no ha subido los impuestos pero ¿cuál es la situación real este mandato?

R: La presión fiscal ha subido en 320 millones estos cuatro años. Ella dice una cosa y luego no la hace. Nos vende el milagro económico: ‘He aumentado el gasto público y además he amortizado anticipadamente deuda más que nadie’. Bien. Ella prometió 14 centros de mayores, no ha hecho ni uno. ¿Dónde están esos millones? En el pago anticipado de deuda. Va ahí no por convicción, va porque le obliga la Ley. Cuando prometes 7 centros culturales, 12 aparcamientos disuasorios… y no has hecho nada. No es un milagro. Es la inejecución, la incapacidad de gestión. 

P: ¿Qué hay que hacer con Madrid Central?

R: Acabar con Madrid Central. Es un modelo fracasado, no sirve, no ha mejorado la calidad del aire, han empeorado los datos. Son claros: con Madrid Central, el óxido de nitrógeno en el primer trimestre de 2019 ha aumentado en 22 de las 24 estaciones, la media en comparación con los últimos ocho años. ¿Por qué? Muy sencillo: uno no podrá pasar por la Gran Vía pero tiene la necesidad de movilidad y pasará por otro lado. En segundo lugar: el problema no lo tenemos en el distrito Centro, está en los 400.000 vehículos que entran dentro de la M-30. Ahí hay que actuar, pero no con prohibiciones o con semáforos como en la A-5, que es ridículo, sino con alternativas. Si yo doy alternativas rentables en términos de tiempo, de economía y de compromiso con la calidad del aire, los madrileños van a optar por ello.

P: ¿Cuáles son?

R: En primer lugar, ejecutar los estacionamientos disuasorios, nuevas infraestructuras de transporte público, acuerdos con los grandes centros de trabajo para aumentar el teletrabajo y la flexibilización de horarios y finalmente carriles Bus-Vao. No es casual que por donde más gente entra a Madrid es por la carretera de La Coruña porque hay un Bus-Vao. Sigamos haciendo, son imprescindibles. No tenemos ninguna manía a los coches y sí a los coches contaminantes. Pero sabemos que la gente muchas veces no tiene dinero para poder cambiarlos. Hagamos un esfuerzo desde el Ayuntamiento: una línea de 200 millones para cambiar los coches sin etiqueta ambiental. Con una condición: que se vayan a la chatarra. 80 millones en cuatro años y los 120 restantes a renovar la flota de la EMT, de autobuses regulares y discrecionales, taxis, carga y descarga… Eso es un modelo de alternativas que piensa en el ciudadano y confía en él. No con restricciones dentro del distrito Centro.

P: ¿Qué ha pasado con el parón de las operaciones urbanísticas: Campamento, Chamartín…? Vemos a Carmena sorprendida por el precio de la vivienda, ¿dónde está la clave?

R: Ha aumentado la demanda de vivienda, tras una recuperación de la crisis económica, pero se ha estrangulado la oferta. En estos momentos no hay oferta de vivienda nueva en Madrid y se han bloqueado los desarrollos del sureste, la gran bolsa de suelo. Tenemos que actuar en tres vías: desbloquear el sureste, poner a disposición de la iniciativa privada todos los terrenos aptos para edificar del Ayuntamiento, serían 15.000 viviendas para los jóvenes y las familias, y en el mercado del arrendamiento dar seguridad jurídica, no intervencionismo y más regulación. Pondremos cauces de mediación y arbitraje, para garantizar el cobro de la renta al arrendador e instar la bonificición del IBI para todas aquellas personas que saquen sus viviendas al mercado de arrendamiento.

P: ¿Ha existido compadreo de Carmena con los okupas?

R: Compadreo es una expresión rácana para lo que se ha hecho. Los okupas tienen un edificio municipal en el Paseo del Prado desde hace dos años. Carmena ha pagado 1,5 millones para rescindir un contrato para que puedan seguir la ocupación. Una degradación de la convivencia como no se recuerda: incidentes en Lavapiés, en Bellas Vistas o en San Isidro el otro día. Se ampara y tolera la okupación, la venta ambulante ilegal, las pintadas, los botellones, los comportamientos antisociales. Personas de Podemos tras el escrache de San Isidro han dicho que estaba justificado.

P: ¿Cómo se hace esa vista gorda con los okupas?, ¿la Policía no actúa?

R: En la práctica Carmena tiene un informe jurídico que le dice que tiene que iniciar el procedimiento de desahucio de Paseo del Prado… pero no lo hace. Pone mil y una excusa. Cuando se incendia Lavapiés por el entorno de Podemos, Carmena no asume ninguna responsabilidad, no hace autocrítica. No cesa a un concejal de la Policía Municipal que sembró esa noche la sospecha sobre la actuación de la Policía, ni a Rommy Arce, imputada por un delito de injurias y calumnias. Ni persigue la venta ambulante ilegal. Es un efecto llamada.

P: Nos queda un año hasta que llegue una desaceleración o crisis, cada uno que lo llame como quiera, el Gobierno central sube los gastos y el saqueo fiscal no parece lo más adecuado. ¿Madrid puede evitar que eso se convierta en una crisis de empleo con despidos masivos?

R: Sinceramente creo que sí, desde un modelo político. Felipe González puso en riesgo nuestra entrada en el euro. Zapatero acabó con un infierno fiscal y gasto público, el famoso Plan E de 100.000 millones. Sánchez acabará de la misma manera. La Comunidad resistió mejor porque se redujo el gasto público y los impuestos. 

P: Alianzas. ¿Qué puede pasar el próximo lunes?, ¿el PP tiene algún problema para pactar con el centroderecha?

R: Unos señores que hace cuatro años venían con el lema de asaltar el régimen del 78, que durante cuatro años han amparado todo tipo de actuaciones violentas, han reconocido a delincuentes convictos como Alfon o Bódalo, han recibido en Cibeles a golpistas como Junqueras o Romeva y ¿nadie le pregunta al PSOE cómo puede pactar con esta gente?, ¿nadie le pregunta a Errejón por las tres comidas al día en Venezuela, las instituciones populares de resistencia o el contrato de la universidad de Málaga? Me hace gracia la hipocresía de la izquierda, ha pactado con quienes quieren dinamitar la Constitución del 78. Sánchez fue investido con los votos de Bildu. Nos olvidamos de cosas simples.

Planteo una pregunta ¿algún votante de partidos de centroderecha entendería que no se llegara a un acuerdo para cambiar el Gobierno de Carmena? Ahí está la respuesta.

P: Si queda C’s por delante ¿qué pueden pedir?

R:  Nosotros haremos todos los esfuerzos para que haya un gobierno de cambio al de Carmena. Sea cual sea el escenario que se dé. Ningún votante entendería que no lo hiciéramos. Eso sí, la mejor forma de garantizar eso es votar al PP. Que tengamos una mayoría amplia para poder poner sobre la mesa, ese programa de centroderecha liberal, que no haya veleidades ideológicas que ha tenido C’s con Carmena como el cambio de calles, la ordenanza de movilidad en su tramitación o una placa al 15M en Puerta del Sol. Por otra parte tenemos un programa más realista, con mayor capacidad de gestión para la ciudad de Madrid que el de Vox que en eso no tienen experiencia.

P: El IBI se ha bajado para algunas partes de la ciudad y para otras, no, ¿debe ser así?  

R: Se unió a los 21 barrios que más votaron Ahora Madrid y se les bajó mediante revisión de ponencia catastral. Nosotros vamos a bajar a los 131 barrios, nos voten o no. Este ha sido el Gobierno no ‘de la gente’ sino de ‘su gente’. Ha gobernado para los suyos y nosotros lo haremos para todos.

P: Errejón se presenta a la Comunidad, pero no me resisto a preguntar sobre su vídeo en el que decía que si pierden penetrarían en asociaciones, chiringuitos, etc. ¿Si llega el PP qué tiene que hacer con esos chiringuitos o esas partes de la Administración que han ‘chiringuiteado’?

R: Errejón en cualquier partido mínimamente serio no podría ser candidato de nada. Una persona que define y planifica en público una trama de corrupción y que además se ha ejecutado en el Ayuntamiento con las instituciones populares de resistencia no podría ser ni candidato a la comunidad de propietarios. Hay que tener mucha cara para que aquel que diseña una estrategia de corrupción en público se presente ahora como el regenerador de la política en Madrid. Ya lo he dicho, una de mis primeras medidas será una auditoría total y absoluta de todos los contratos, convalidaciones, subvenciones, chiringuitos y normativa que han modificado ad hoc para beneficiar a los suyos. Son 25 millones que han ido a los suyos y han modificado normativa para poder cederles locales, gestionar zonas verdes, polideportivos… y con eso vamos a acabar. 

P: ¿Si la auditoría demuestra que ha sido así habrá consecuencias penales?

R: Por supuesto. No nos va a temblar el pulso. Les vemos a aplicar el mismo rasero que han aplicado ellos y, por cierto, no han encontrado nada. Han buceado de manera intensísima y no han encontrado absolutamente nada en la gestión de los Gobiernos del PP. Si lo hubieran encontrado ya le digo que estaríamos en los tribunales de lo Penal. Estoy seguro que nosotros si encontramos lo llevaremos a la justicia.

P: En las generales ha habido una izquierda hipermovilizada por eso de ‘el miedo que viene la derecha’. En estas elecciones ¿hay que instar a esa movilización del centroderecha?

R: Hay que instar a que vayamos igual que el 28 de abril. En la ciudad de Madrid, con una izquierda movilizada, seamos 180.000 votos más los partidos del bloque de centroderecha. Somos más y un mes después también. Sólo seremos menos si nos quedamos en casa. Sólo gobernaran ellos si nos abstenemos. La clave para que haya un cambio en la ciudad de Madrid y la izquierda no gobierne otros cuatro años, es que el votante del centroderecha acuda a las urnas igual al menos que la izquierda. Cuando hay movilización gana el centroderecha. No nos podemos permitir quedarnos en casa y que Carmena revalide.

P: ¿Qué dibujo tendría Madrid dentro de cuatro años si usted gobierna?

R: Tres ejes: recuperar el orgullo de ser la capital de la nación, de la cuarta economía del euro y la capital de Iberoamérica en Europa; sensatez y sentido común para la gestión de las competencias municipales, las más cercanas al ciudadano con una ciudad limpia, que ejecute presupuestos… y, en tercer lugar y decisivo, cuando acabe en 2023 es que quienes tengan capacidad de decisión sean los madrileños y no el Ayuntamiento. No voy a gestionar ni para imponer, ni para educar, ni para adoctrinar. Voy a gestionar para prestar los mejores servicios públicos y que sean los madrileños quienes tengan la capacidad de decidir sobre sí mismos y sus vidas.

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