Muere el general José Antonio Alcina, secretario y preceptor de Felipe VI

Alcina-Felipe VI
El general Alcina y el entonces Príncipe Felipe en el Puerto de Barcelona en 1992.

José Antonio Alcina del Cuvillo, general ya retirado de Infantería de Marina a quien el Rey Juan Carlos confió la tarea de vigilar la formación del Príncipe de Asturias durante nueve años –desde 1984 hasta 1993- ha fallecido la pasada madrugada a los 82 años de edad, en la localidad gaditana del Puerto de Santa María. Los Reyes han hablado esta mañana con la viuda del militar para darle personalmente el pésame por la desaparición de una persona que fue fundamental en la vida del actual Rey de España.

Alcina, que permaneció durante 18 años al servicio de la Corona de España, fue la persona que se convirtió en el secretario ayudante de don Felipe cuando el entonces heredero tenía 16 años y le acompañó durante su estancia en Canadá, donde el Príncipe cursó los estudios de COU, los tres años que don Felipe dedicó a su formación militar en las Academias de Zaragoza, Marín y San Javier, y los cinco que pasó en la Universidad Autónoma de Madrid para licenciarse en Derecho y cursar estudios de Economía. Además, el general Alcina estuvo junto al actual Jefe del Estado en todos los viajes oficiales y los de carácter personal que realizó en los nueve años que permaneció a su servicio.

Hace unas semanas, cuando el Rey Felipe VI tuvo conocimiento de la gravedad del estado de salud de su antiguo colaborador, le llamó por teléfono para charlar con él y mandarle un mensaje de ánimo y apoyo para superar el delicado momento vital por el que estaba pasando. La lealtad y el espíritu de servicio presidió siempre la estrecha relación personal entre don Felipe y su ayudante aunque hubo un momento de tensión entre ellos debido al libro que José Antonio Alcina escribió sobre la formación del Príncipe heredero que disgustó a los responsables del Palacio de la Zarzuela.

Era la primera vez que una persona que había trabajado al servicio de la Corona escribía desde dentro sobre una persona de la Familia Real, algo que se consideró totalmente inapropiado. La publicación del libro se paralizó durante unos años pero finalmente la obra vio la luz en 2004, poco antes de la boda del entonces Príncipe de Asturias, y constituye un testimonio valiosísimo para conocer mejor esos años de adolescencia y juventud del hoy Rey de España.

Nada más instalarse la capilla ardiente, los Reyes actuales, Felipe y Letizia, así como los anteriores, Juan Carlos y Sofía, han enviado sendas coronas de flores a la capilla ardiente del general Alcina instalada en el tanatorio de El Puerto de Santa María.

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