Luis, el “buen hombre” que “refunfuñaba cual Rajoy”

Luis Rajoy
Luis Rajoy, con camisea blanca y chaqueta oscura, hermano del ex presidente del Gobierno. Foto: Atlántico
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Los cuatro hermanos fueron una piña. Tres tenían tal unidad que se hicieron registradores. Uno, fue notario. Todo un cambiazo en un ambiente de plena unidad. Los tres se llamaban Enrique, Mercedes y Mariano. El último fue presidente del Gobierno de España. Y tuvo la desgracia de tener que ver morir a su hermano a los 54 años de edad.

No se recuerda, y es mucho decir en estos tiempos que corren, un comentario llegado a las redacciones de los periódicos hablando mal de Luis, el notario.

Porque fue “un buen hombre”, como lo definen sus más cercanos. El buen hombre de Asunción Soto. “Así te quiero recordar, bello por dentro y por fuera, Luis. Con esa mirada que sólo veía a través de mis ojos. Maldito este día en el que dejaste de “refunfuñarme” cual Rajoy por mis travesuras”, señaló en 2017 Asunción.

Luis Rajoy Brey (Pontevedra, 1959), fue uno de los cuatro hijos de Mariano Rajoy Sobredo, quien llegó a ser presidente de la Audiencia de Pontevedra, y de su esposa, Olga Brey López. Y de ellos aprendió lo bueno de los Rajoy. Y lo bueno de los Brey.

Luis Rajoy ingresó en el notariado en 1986 y ejercía en su despacho de El Escorial (Madrid) desde 2010, cuando un cáncer se cruzó en su vida. Y en la de Asunción. Quien no ha dejado de recordarle desde entonces con cariño en las notas de batalla que sobrevuelan su muro de Facebook.

Fue el “soltero de oro” de Pontevedra. Hasta que una mujer de Orense, Asunción Soto, madre de un hijo de su anterior relación, se alió en su vida.
Luis, como buen gallego, mantuvo su presencia en su región natal. En concreto, en Pontevedra, donde solían pasar la época estival. Enamorado del mar, muy vinculado a la provincia y a Sanxenxo, no se permitió dejar de ser un habitual del club náutico, del que fue directivo y donde disfrutaba de la playa.

Nunca dejó de verse con su hermano. Ni de compartir con él sus pensamientos. Nunca dejó de aconsejarle, ni de mostrarse con sinceridad ante él. Al igual que nunca dejó de hacerlo con él Asunción. Y nunca nada se entrometió en la fuerte unidad de los Rajoy.A Luis se lo llevó un cáncer. El mismo que hizo que su hermano Mariano dejara de fumar.

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