Soraya contactó a la desesperada con el PNV en plena moción para evitar la pérdida del Gobierno

Soraya Sáenz de Santamaría
Soraya Sáenz de Santamaría. (Foto: EFE)
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Soraya Sáenz de Santamaría contactó con el PNV el día de la moción de censura a Mariano Rajoy para evitar la caída del Gobierno del PP. Fue durante el momento en el que Rajoy se encontraba en el restaurante y estaba reunido con el ex ministro de Interior Juan Ignacio Zoido.

El PNV seguía ofreciendo una vía de negociación para evitar que el Gobierno tuviese que ir obligatoriamente a manos de Pedro Sánchez. La todavía vicepresidenta del Gobierno se había quedado en el Congreso y no compartió ningún momento con el núcleo que rodeaba a Rajoy en el restaurante.

OKDIARIO publicó esa tarde que el PNV, pese a haber comunicado su voto a favor de la moción de censura, seguía dispuesto a mantener una última negociación. Así era. Sáenz de Santamaría cogió el guante lanzado. Pero en ese momento, y tras enterarse Rajoy, el aún presidente dio orden de cortar los contactos anunciando públicamente que no dimitiría.

El día había comenzado en plena tensión. Era el jueves 31 de mayo. Y el miércoles previo el PNV había dado 24 horas a Rajoy para presentar su dimisión antes de anunciar su decisión sobre el apoyo a la moción de censura presentada por Sánchez.

Pero los avisos no fueron atendidos. Avisos que se realizaron antes del pronunciamiento de Aitor Esteban en el Congreso comunicando el “sí” a la moción. Cuando, al no estar aún anunciado el apoyo oficial al jaque a Rajoy, hubiesen frenado la transición hacia el desenlace de un cambio de gobierno. Durante ese tiempo el propio Sánchez mantuvo la cautela. Fue cuando el socialista afirmó a Rajoy que “si dimite, se acaba la moción”.

Los avisos del PNV fueron graduales desde la semana previa. Advertencias que dejaban constancia de que la presión de los separatistas catalanes dejaba solos a los vascos y no creían que la aguantasen. Básicamente porque esa presión se les colaba a través de las bases y de las secciones más duras del partido comandadas por Joseba Egibar.

Pese al plazo marcado y superado, la dirección del PNV cerraba un acuerdo hacia las 12 del mediodía del jueves: comunicarían más tarde su posible “sí” a la moción, porque si Rajoy dimitía, estaban dispuestos a truncar la moción de censura de Sánchez hasta el viernes -día de la votación definitiva-. El acuerdo se alcanzó mientras se desarrollaba el debate de la moción. En plena tensión. Y sirvió para ratificar la postura del PNV adelantada por OKDIARIO. Pero Rajoy seguía sin responder.

La cúpula del PNV había decidido y Aitor Esteban recibía la orden de comunicarlo en su primera intervención en el Congreso la tarde de ese mismo jueves -sin más demora- para evitar mayores tensiones y presiones. La condición estaba en la mesa y la postura del PNV también. Y fue en ese momento, esa tarde, cuando la aún vicepresidenta contactó con el PNV, en un último intento por solventar la situación y evitar que el Gobierno acabase en manos del PSOE.

El voto en contra del PNV podía aún haber abierto una puerta. Se tendría que haber abierto un proceso de investidura y habría que haber vuelto a negociar apoyos. Y el PNV no se negaba a aceptar una candidatura de Sáenz de Santamaría.

Pero Rajoy no compartía la decisión y ordenó salir de inmediato a comunicar que no dimitiría. La decisión se hacía pública en el Congreso en rueda de prensa. Y la tarde cerraba con las cartas echadas.

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