Los cuperos CDR agitan el ‘pucherazo’: su ‘recuento’ del 21-D quita escaños al constitucionalismo

Cataluña
Manifestación con bandera independentista en Cataluña (Foto. Getty)
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Aunque aún no ha finalizado, el recuento paralelo que desde el 21-D realizan los llamados Comités de Defensa de la República (CDR), dirigidos por la Asamblea Nacional Catalana (ANC), va camino de servir de argumento para levantar la sospecha de un fraude electoral.

Con el 87,78 por ciento escrutado, los resultados difieren con los oficiales, y, aunque por la mínima, con un matiz claramente simbólico: el bloque independentista sumaría dos escaños más (uno Junts per Catalunya y otro la CUP) y el bloque del constitucionalismo perdería tres. Además, Ciudadanos no sería el vencedor de los comicios, sino que compartiría el triunfo con la candidatura de Carles Puigdemont, los dos con 35 escaños (uno más para el expresidente cesado y dos menos para la formación de Inés Arrimadas). El PP, por su parte, perdería uno y se quedaría nuevamente con tres, los mismos que tenía antes de ganar un parlamentario del voto exterior.

Aunque puede resultar anecdótico, la inexactitud en el recuento sin duda servirá de pretexto para que el independentismo ponga bajo sospecha los datos oficiales. 

Más aún en un escenario de aritmética tan compleja como el que arrojó el 21-D. Según este recuento, el bloque independentista (Junts per Catalunya, ERC y CUP) sumarían 72 diputados y el constitucionalista (Ciudadanos, PSC y PP), 55. Los ‘comunes’ se mantendrían con los 8 actuales.

La cuestión no es menor. Si a los votos independentistas se restan los cinco exconsellers que permanecen fugados en Bruselas -que tienen prácticamente imposible votar a no ser que renuncien a su acta  y hagan correr la lista- y considerando que los tres encarcelados reciban el permiso del juez Llarena para acudir al Parlament, los independentistas dispondrían de 67 diputados. Con esos votos, no hay mayoría -68 escaños- pero se facilita bastante. Para empezar, porque, en una segunda votación tendrían asegurado el triunfo, sin depender de los ‘comunes’.

Tanto para la elección del presidente de la Cámara, como de la propia investidura, esa segunda votación la gana quien consiga un voto más (mayoría simple): en el actual escenario, el bloque independentista suma 65 escaños, y 65 es lo que suma también el resto del Parlamento catalán: 36 de Ciudadanos, 17 del PSC, 8 de los Comunes y 4 del PP. De tal forma que este empate a 65 solo se rompe en favor de Puigdemont si los de Ada Colau y Pablo Iglesias optan por la abstención. Con los resultados del recuento paralelo, la postura de los ‘comunes’ resultaría irrelevante.

La ANC anunció la iniciativa de un recuento paralelo pocos días antes de las elecciones y entre críticas a la posibilidad de un ‘pucherazo’. La asociación independentista ha puesto en disposición de los comités una herramienta informática para agilizar el recuento que, casi un mes después de las elecciones, sigue sin estar cerrado.

Los independentistas tratan de utilizar aún todas las vías a su alcance para desacreditar las elecciones convocadas bajo el 155, que calificaron de “ilegítimas”. Los partidos secesionistas ya hicieron un llamamiento a sus bases para lograr una fuerte movilización el 21-D, de forma que se asegurase al menos una persona en cada mesa.

 

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